16 de mayo de 2009

Un paso más...


Era tarde, pero decidí salir a caminar un rato.
Una brisa fría golpeaba mi rostro. Pese a que antes de salir me había puesto un abrigo, el frío de la noche lograba estremecerme, cada paso era un recordatorio de la realidad.
Anduve por las calles de mi barrio disfrutando de la apacible oscuridad de la noche; normalmente mis andanzas por esos lares suelen estar asociados a tristeza, preocupación, nostalgia, ganas de volver a hacer cosas, horarios, ideas.
Hoy, sin embargo, caminaba solo para encontrarme. Hace mucho no me hacía el tiempo para conversar conmigo. Así que salí, y sentí una profunda melancolía.
Me encontré con una mujer distinta, me conmovió el sentirme fría. Tengo la mala costumbre de ceder a las corazas cuando me descuido. Este era el caso.

Advertí que mi falta de tiempo para ocuparte me de mí me había vuelto hermética a las sensaciones, y me estremecí. Recordé la fraese de una destacada psicóloga en una entrevista: "No existe la "falta de tiempo", esa frase es solo una excusa para no reconocer que tenemos prioridades diferentes a las que deberíamos tener...". Tenía razón, durante este ultimo tiempo prefería dedicarme a mi trabajo que a mi persona...
Hace tan solo unos meses estaba llena de luz, de sabiduría , de experiencia y encanto. Me recordé paseando por la orilla de la playa a la que solía visitar cada verano hasta ahora y esboce una sonrisa cuando vi mi angustia de entonces al pensar si debía dedicarme o no a una vida que no era la mía. Para ese entonces las cosas eran muy diferentes a lo que son hoy.

Tome un taxi, la desilusión me superó.

Mi esposo murió hace dos meses. Y no lo cuestiono, o al menos lucho por no hacerlo. Siempre he dicho que lo que nos ocurre es lo que estaba escrito para nosotros. Aun no me acostumbro. Me es inevitable no sentirme sola. Cuando te casas se supone que es para toda la vida, no esperas quedarte sola tan pronto. Creo que el recuerdo de las tantas conversaciones que tuvimos sobre este momento me da fuerzas, se que si estuviera aquí, le gustaría verme bien. Sé que si se fue es porque le era su minuto, se que si sigo aquí es porque aun no ha llegado el mio; y no forzare el momento, si estoy aquí es porque aun tengo cosas por hacer. Aunque se que podré vivir sin el, siento que con el murió una parte de mi.
Creo que uno de los mayores aprendizajes que me está dejando este proceso es vivir el hoy.
Hasta hace un tiempo vivía pensando en el mañana, la próxima semana, el próximo aniversario, la próxima fecha especial. Ese día, cuando llegue a mi casa, empecé a revisar nuestras cosas. No tenia claro como iba lograr deshacerme de todo eso. Sabía que algún día lo tendría que hacer. Y descubrí un vestido que tenía guardado para la "próxima vez que saliéramos a comer". Nunca lo vio. Sentí rabia conmigo por eso. ¿Por qué no ha usado el mismo día que lo compré?. ¿Acaso no era en sí un buen día para usarlo?. ¿Por qué tener que esperar la ocasión?... creo que es una de las cosas que corregiré.
Llegué a mi casa. La calidez del taxi logró entibiar mi corazón. Pese a que sentí una profunda tristeza al ver que aquella presencia mágica que me caracterizaba hasta hace algún tiempo se había ido, mi corazón estaba tranquilo. Es parte del proceso- me dije.
Decidí no pensar mas en eso para no dejar que la ansiedad estropeara todo lo que debiese venir a su debido tiempo. Aquella mujer de hace algunos meses debía volver, pero cuando fuese el momento indicado. Habían heridas que sanar, lágrimas que derramar, aun queda pena por sufrir para poder empezar de cero o desde el punto que estime conveniente para volver a empezar.

Cuando las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos con acciones inconsistentes. Sé que lo inevitable se manifestará, tal como ha ocurrido hasta ahora. Tengo la certeza de que volveré a ser la de antes porque sé que es mi esencia y ésta siempre encuentra la forma de volver a irradiar aun cuando aveces la crea perdida. Sé que lo voy a lograr. No ahora, porque no estoy preparada, pero confío en que lo haré porque creo en ello y mi fe en creer que puedo lograr lo que me proponga es lo que me mantiene en pié.

Definitivamente la elección de salir a caminar, por sobre quedarme en la cama viendo televisión, fue la indicada. Lo necesitaba. Creo que el aprendizaje de hoy es respetar la importancia de cada segundo, vivir cada momento con veneración, saber que cada momento es una buena ocasión, cada instante es un instante mágico que no se debe dejar pasar por pensar que vendrá otro mejor, vivir el hoy con lo que se tiene que vivir, no apresurar las cosas, pues cada una es un paso que conlleva en si una intrínseca dificultad.

Me voy a dormir. Mi corazón esta cálido nuevamente. Lloro, pero no de tristeza. Hoy di un paso mas. Me encontré nuevamente conmigo. Ya no estoy sola...


Simplemente Noa...


Dedicado a Daniel, por recordarme lo maravilloso que es escribir. Lo había dejado de lado, mis prioridades eran otras (por no decir que me faltaba tiempo. El dato de la psicóloga es real, el resto es solo parte de mi canalización de pensamientos a traves de historias, relatos que vienen a mi mente). Muchas gracias Daniel...

5 de marzo de 2009

Ley de Atracción...

"Todo pensamiento vibra,
todo pensamiento irradia y atrae una señal,
todo lo que se asemeja se atrae..."


En palabras simples, lo que plantea la Ley de Atracción es que cuando se presta atención a algo, se produce una emisión de vibraciones que permiten que lo que se desea se transforme en un punto de atracción.
Por ejemplo, si en estos momentos alguien deseara algo que no posee, sólo tendría que centrar su atención en ello y, en virtud de lo mencionado anteriormente, lo obtendría.
Ahora bien, si esta persona deseara algo que no posee centrando su atención en el hecho de que NO lo tiene, la Ley de Atracción seguiría respondiendo a la vibración de "no tenerlo" (vibración emitida del pensamiento negativo) y atraería vibraciones negativas que impedirían que obtuviese aquello desea.
La clave para atraer lo que se desea es imaginar que ya se tiene, además de prestar atención a los sentamientos. Cuando los pensamientos coinciden a nivel vibratorio con lo que se desea ,surge una sensacion de bienestar, la gama de las emociones pasa de la satisfacción a la expectativa, al anhelo, y la alegría; sin embargo, si se presta atención a la falta o la ausencia de lo deseado, la gama de emociones pasa del sentimiento de pesimismo a la preocupación, al desánimo, ira, inseguridad y depresión.
Las emociones constituyen un maravilloso sistema de guía, y si se les presta atención es posible orientarse muy bien hacia lo que se desea... Guste o no, la ley de la Atracción provoca la obtención de aquello en lo que se piensa, sea esto positivo o no.

"...Todo es vibratorio, cada pensamiento, cada idea, cada ser, cada objeto..."


Entendiendo este principio, no resulta difícil hacerse la idea de que cuando se centra la atención en algo, aunque sea por un breve espacio de tiempo, el pensamiento emite una vibración que comienza a reflejar la vibración de aquello a lo que se presta atención.


"Cuanto más se piensa en ello,
más se vibra como ello;
cuando más se vibra como ello,
más se atrae aquello que se corresponde con la vibración..."


Esa es la tendencia en materia de atracción que funciona aumentando en intensidad hasta que se ofrece por parte de la persona que emite el pensamiento, una vibración distinta. Cuando esto ocurre, lo que se desea coincide con la vibración emitida y en base al principio de "lo semejante se atrae"las cosas serían atraídas hacia la persona que las deseaba por causa de su propio deseo de obtenerlas.

Lo bonito de la ley de la Atracción es que puedes empezar donde estas, puedes tan solo empezar a pensar auténticamente lo que quieres hasta empezar a generar dentro de ti mismo un sentimiento de armonía y felicidad. La ley comenzara a responder a eso y descubrirás que el poder que hay dentro de ti es mas grande que el poder que hay en todo el mundo.... Somos seres ilimitados.
(Dr. Michael Beckwhit)

"Deja que la variedad de tu realidad te emocione mientras escoges lo que quieres.
Cuando veas lo que quieres, piensa en ello.
Encuentra el lugar de ese sentimiento, empápate de el.
Háblalo.
Escríbelo.
Hazlo realidad hasta convertirte en su equivalente.
Cuando veas cosas que no quieres,
aléjate,
no pienses en ello,
NO EMPUJES CONTRA ELLO,
ignoralo.
Quita tu atención de las cosas que NO quieres
y concentrate íntegramente en lo que SI quieres..."
(Esther Hicks)



"Estamos todos conectados, es solo que no lo vemos.
No hay un ahí afuera o un aquí adentro,
todo el universo,
todo lo que lo conforma,
es tan solo un campo de energía."
(john Asserf)

"Somos fuente de energía,
somos seres eternos..." (Esther Hicks)


"Sigue tu dicha y el universo te abrirá puertas donde antes solo hubo muros".
(Joseph Campbell)


No hay nada que no puedes ser, hacer o tener.
Eres un creador y estas aquí por tu poderoso y deliberado "querer estar aquí".
Ve adelante dando paso a pensamientos que te indiquen lo que quieres hacer,
atrayendo experiencia que te ayude a decidir lo que quieres.
Cuando lo logres identificar,
concentrate en ello.
Es a través de la atención que pones en lo que quieres, que lo atraerás.
Cuando deseas algo y te concentras en ello, el universo entero conjuga para que se convierta en una realidad.

"La nueva era es aquella donde la última frontera no es el espacio sino la mente..."
(Fred Alan Wolf)


Simplemente Noa

http://elmistico.com.ar/hicks/atraccion/index.htm El libro Ley de Atracción por capítulos

24 de febrero de 2009

Una cultura fascinante...

"India es un país fascinante, la religion ha sustentado gran parte de su cultura y modelado cada arista de las formas de vida y cotidianidad de sus habitantes. La gran tolerancia presente en su gente viene en parte gracias a su ferviente fé en una religión antidogmática por esencia, que acepta la pluralidad de caminos para conocer y alcanzar, no tanto la fe en una divinidad, sino la aceptación del orden universal y cíclico que rige el mundo y la sociedad... Para bien o para mal, podamos comprenderlo o no, es un mundo donde la vida y la muerte, el bien y el mal, el horror, la belleza, el misterio, los dioses y demonios, lo divino y lo profano se unen de manera de fascinante y abrumadora en una amalgama de purificación imposible de separar..."

Simplemente Noa

23 de febrero de 2009

La segunda oportunidad...

"Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro"


"Cuenta la leyenda, que la Sibilas, hechiceras capaces de prever el futuro, vivían en la antigua Roma. Cierto día, una de ellas apareció en el palacio del emperador Tiberio con nueve libros; dijo que allí estaba escrito el futuro del Imperio, y pidió diez talentos de oro por los textos. A Tiberio le pareció un precio elevadísimo y no los quiso comprar. La Sibila se marchó, quemó tres libros, y regresó con los seis restantes. “Cuestan diez talentos de oro”, dijo. Tiberio soltó una carcajada, y la echó del palacio. ¿Cómo se atrevía a vender seis libros por el precio de nueve?
La sibila quemó tres libros más y volvió ante Tiberio sólo con los tres volúmenes que habían restado: “También cuestan diez talentos de oro”.
Intrigado, Tiberio acabó comprando los tres volúmenes, y sólo pudo leer una pequeña parte del futuro...

Estaba contándole esta historia a Mónica, mi agente y amiga, mientras íbamos en coche a Portugal, cuando me di cuenta de que estábamos pasando por Ciudad Rodrigo, en la frontera con España. Justamente allí, cuatro años atrás, alguien me había ofrecido un libro, y yo no lo había querido comprar.

Durante el primer viaje de divulgación de mis libros en Europa, había decidido almorzar en aquella ciudad. Después fui a visitar la catedral y encontré a un padre. “Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro”, me dijo. Me gustó el comentario, conversamos un poco, y él me guió por los altares, claustros y jardines interiores del templo. Al final, me ofreció un libro que había escrito sobre la iglesia, pero yo no lo quise comprar. Cuando salí, me sentí culpable; yo era escritor, estaba en Europa tratando de vender mi trabajo: ¿por qué no comprar el libro del padre, por solidaridad? Pero después olvidé el episodio. Hasta ahora.

Paré el coche; no me había acordado de la historia de los libros sibilinos por casualidad. Nos dirigimos a la plaza que hay frente a la iglesia, donde una mujer estaba mirando al cielo.

- Buenas tardes. Estoy buscando a un padre que escribió un libro sobre esta iglesia.

- Ese padre, que se llamaba Estanislao, se murió el año pasado – me respondió ella.

Sentí una inmensa tristeza. ¿Por qué no habría dado yo al padre Estanislao la misma alegría que sentía yo cuando veía a alguien con uno de mis libros?

- Fue uno de los hombres más bondadosos que conocí – continuó la mujer. Venía de familia humilde, pero llegó a ser especialista en arqueología. Ayudó a conseguir para mi hijo una beca en el colegio.

Le comenté a ella lo que me había llevado allí.

- No se culpe inútilmente, hijo mío – dijo. Vaya a visitar otra vez la catedral.

Pensé que era una señal, e hice lo que me mandaba.

Sólo había un padre en un confesionario, esperando a los fieles que no acudían. Me dirigí hacia él, que me hizo una seña para que me arrodillase, pero yo le interrumpí.

- No quiero confesarme; sólo vine a comprar un libro sobre esta iglesia, escrito por un hombre llamado Estanislao.

Los ojos del padre brillaron. Salió del confesionario y volvió minutos después con un ejemplar.

- Qué alegría que haya venido para esto! – me dijo. – ¡Soy hermano del padre Estanislao, y esto me llena de orgullo! ¡Él debe de estar en el cielo, contento al ver que su trabajo es apreciado!

Con tantos padres por allí, yo había encontrado justamente al hermano de Estanislao. Pagué el libro y le agradecí. Él me abrazó. Cuando iba saliendo, escuché su voz.

- Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro – me dijo.

Eran las mismas palabras que el padre Estanislao me había dicho cuatro años antes.

...Siempre hay una segunda oportunidad en la vida."

P. Coelho

10 de enero de 2009

Y hoy hablo de...


Cuando, hace algunos años, llegó a mí el llamado de escribir, me encontré con un sin numero de opciones a las cuales querer referirme.
Tenía sed de expresar, de dejar fluir aquello que solo fluye a través de la palabra estampada, aquello que libera.

Al principio comencé a hablar de cambiar el mundo. Tenía la ambición de que alguien me leyera y juntos fuésemos contruyendo una red que permitiera lograr el objetivo. Pronto mi ambición disminuiría efecto de la realidad a las que me fui volviendo permeable conforme pasaron los años. No se claramente si disminuyó mi ambición o aumentó mi sinceridad, la cosa es que de pronto me vi dejando de lado la utopía y enfrentado mi vida. Descubrí que el cambiar el mundo era demasiado lejano, y me propuse en cambio cambiar mi visión de éste. Por supuesto no resultó, pues cambiar mi forma de ver el mundo era lo mismo que querer cambiarme y eso ciertamente era mas complejo que el objetivo inicial. Y es que creo que las personas no cambiamos, pedirle a alguien que cambie es como pedirle peras al olmo; cambiar es lo mismo que ser aquello que no somos -creo que las personas aprendemos, evolucionamos, aveces retrocedemos, pero jamas dejamos de ser quien siempre hemos sido-, cambiar es no tener idea de lo que vamos siendo porque nunca supimos que lo podíamos ser.

Y así fue como dejé de escribir utopías y me volqué a mi realidad. El problema fue que sentí que a ratos pasaba demasiado tiempo aprendiendo cosas que luego desaprendía y por supuesto, que el corazón no salía inmune en esta batalla... me encontré en el camino con la palabra "amor" y su significado, y aprendí que a ratos en nombre de éste nos condenamos y liberamos.

Comencé a hablar de mi y mi propia batalla por crecer -y en lo posible evolucionar-. Y en poco tiempo me encontré de choque con una enorme revolución personal. La revolución social del comienzo quedó en el pasado y mi propia voluntad de seguir creyendo en mis ideales ganó la batalla. Me enfrenté a mis prejuicios y sus limitantes, y la intransigencia de pretender que todos compartiensen, al menos parte de mi camino, me aisló.

Deje entonces de hablar de revolución, porque el estar sola me impedía en cierta forma vivir, y empecé a hablar simplemente de mi. Y es que dicen que hablar de uno ayuda a sanar, y lo necesitaba. Hable de mi, mi familia, mis temores, mi historia; y hoy, me encuentro nuevamente con ese "amor" mencionado anteriormente.

Sí, hoy vengo a hablar de amor., y no en el sentido transformador de algunos que lo trazan como el arma para cambiar el mundo; por supuesto que ni siquiera lo intentaría... ya había intentado cambiar el mundo anteriormente recuerdan?.
No pretendo evangelizar al ateo, ni a diabolizar al creyente, no me llama al atención cambiar formas de ser. Hoy estoy aquí con el mismo sentimiento del comienzo, buscando simplemente encontrarme. Y escojo este tema porque me causa particular gracia la forma que va adoptando este sentimiento lo largo de la historia de cada uno. Ciegamente hemos, por ejemplo, institucionalizado el amor de una relación de pareja, diciendo estar enamorados de alguien, que ya no es cualquiera. Hoy en día el amor extrañamente no es tan ciego, escoge, sabe lo que le conviene e ignora aquello de lo cual nunca se enamoraría; comienza sin darnos cuenta una particular y rigida discriminación ante aquello que "no conviene" viendo lo que se quiere ver, queriendo lo que se quiere querer -con excepciones como en todo por supuesto-, seleccionando objetivos predefinidos, persiguiendo a quien es como nosotros -según nos dicen desde pequeños-.

Personalmente creo cada día reducimos mas los espacios necesarios para que el amor aflore, cada vez le cerramos más las puertas, cada vez nos llenamos mas de corazas, cada día lo bajamos en nuestra escala de prioridades en la vida privilegiando por ejemplo un desarrollo profesional exitoso. Caemos en el error de pretender que un papel asegura un sentimiento y la institucionalizacion de éste nos lleva a creer que el permanecer al lado de otra persona implica necesariamente firmar contratos, generar descendencia y condenarse a perder una parte de si mismo, no para ganar otra, sino para fundir su mitad. Nacen dependencias y deseos que hipotecan nuestra esencia, y caemos en "cuanto te quito, cuanto me quitarás", "cuanto te poseo, cuanto me posees", "cuanto me conoces", "cuanto me quieres", etc. Creo que eso es precisamente lo que termina matando el amor. El amor es en esencia libre. No hay contratos, no hay profesión, no hay nivel social, no hay color de piel. Si te llega, te llaga y no hay mucho mas que hacer que intentar sobrellevarlo de la mejor manera posible.
Creo que no hay mejor amor que el que carece de cadenas y ataduras,
aquel que te permite ser libre al lado del otro,
aquel que te permite ser libre sin dejar de estar ahí,
aquel que te permite dejar de preguntarte por que,
aquel que te permite estar con el otro sin dejar de ser tu,
sin tratar de ser alguien que no eres,
sin tratar de ser atractivo, interesante, entretenido,
sin tratar de tener siempre un tema de conversación...
Creo que el amor mas pleno es aquel que te da la libertad de estar con el otro sin necesidad de estar físicamente,
aquel que te da la seguridad de saber que estas para la otra persona, y que la otra persona esta contigo, sin necesidad de estar precisamente ahí;
aquel que te permite sentarte al lado del otro y disfrutar silencios,
regalar espacios, respetar momentos y agradecer soledades.
Amar al otro y compartir tu vida no es sinónimo de dejar de ser uno,
todo lo contrario,
mientras mas sigues siendo tu, estando con el otro,
mas genuino se vuelve nuestro amor.
Amar es adaptarse al otro sin dejar de ser uno,
es saber que puedes ignorar al otro y disfrutar de ti, sin temor de que se cuestione el sentimiento. Es ignorar el fantasma de "¿me querrá tanto como antes?, me seguirá encontrando atractiva?, ¿que quiera estar solo significará que ya no me quiere a su lado?...
es saber que mas allá de las palabras, esta esa conexión única y en extremo valiosa, que te permite disfrutar del otro y de lo que eres cuando estas con esa persona, sin dejar en ningún momento de ser quien eres realmente,
es tener claro que el otro siempre es, aunque suene redundante, una persona diferente y que tal como dice un buen cantante español "2 no es igual a 1+1".

Hoy hablo de amor porque me lo he topado unas cuantas veces y he prendido que el amor se aprende y por ende debe día a día, ser parte de nuestras lecciones de vida. Debemos comprender que vivimos en un mundo lleno de gente hermosa, que solo basta con saber mirar, que siempre vamos a correr el riesgo de amarnos entre sí y también de odiarnos, que del odio al amor hay un paso y que debemos ser cuidadosos, que pese al dolor (del cual aprendemos) lo deseable sería acrecentar nuestros corazones para que sean cada vez mas los que habiten en él, y que correr el riesgo de salir lastimados vale la pena a la hora de hacer balances.
La vida y sobretodo el amor, pueden ser duros, sin embargo el llevarlos con libertad permite verlos de manera mas amable, nos hace encontrarnos, continuar nuestros caminos, volar juntos sin necesariamente estar atados, y nos regala la dicha de disfrutarnos libremente y comprender que amar es estar juntos, sin dejar en ningun momento de contar con nuestra plena libertad...


El amor da alas,
no diplomas de academia nupcial ni medallas de sexo y alabanza,
donde no hay libertad,
hay posesión y
cadenas de agresiva intolerancia...
Si la libertad no existiera, el amor la habría inventado...

G. Arango


Simplemente Noa

20 de diciembre de 2008

Hombre que mira el cielo...


Mientras pasa la estrella fugaz acopio este deseo instantáneo, montones de deseos hondos y prioritarios...

Por ejemplo,

que el dolor no me apague la rabia,

que la alegría no desarme mi amor,

que los asesinos del pueblo se traguen sus molares caninos e incisivos y se muerdan juiciosamente el hígado,

que los barrotes de las celdas se vuelvan de azúcar o se curven de piedad, y mis hermanos puedan hacer de nuevo el amor y la revolución,

que cuando enfrentemos el implacable espejo no maldigamos ni nos maldigamos,

que los justos avancen aunque estén imperfectos y heridos, que avancen porfiados como castores, solidarios como abejas, aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes para instalar la gran afirmación.

Que la muerte pierda su asquerosa puntualidad,

que cuando el corazón se salga del pecho pueda encontrar el camino de regreso,

que la muerte pierda su asquerosa y brutal puntualidad,
pero si llega puntual,
no nos agarre muertos de vergüenza.

Que el aire vuelva a ser respirable
y de todos,

y que vos muchachita sigas alegre y dolorida poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano,
y nada más,

porque el cielo ya esta de nuevo torvo
y sin estrellas,
con helicóptero
y sin Dios...

Mario Benedetti

16 de diciembre de 2008

Fragmento...



"...sólo somos espejismos,
resumen en efervescencia,
besos prohibidos a la puerta del sol...."


Silvio Rodriguez

16 de mayo de 2009

Un paso más...


Era tarde, pero decidí salir a caminar un rato.
Una brisa fría golpeaba mi rostro. Pese a que antes de salir me había puesto un abrigo, el frío de la noche lograba estremecerme, cada paso era un recordatorio de la realidad.
Anduve por las calles de mi barrio disfrutando de la apacible oscuridad de la noche; normalmente mis andanzas por esos lares suelen estar asociados a tristeza, preocupación, nostalgia, ganas de volver a hacer cosas, horarios, ideas.
Hoy, sin embargo, caminaba solo para encontrarme. Hace mucho no me hacía el tiempo para conversar conmigo. Así que salí, y sentí una profunda melancolía.
Me encontré con una mujer distinta, me conmovió el sentirme fría. Tengo la mala costumbre de ceder a las corazas cuando me descuido. Este era el caso.

Advertí que mi falta de tiempo para ocuparte me de mí me había vuelto hermética a las sensaciones, y me estremecí. Recordé la fraese de una destacada psicóloga en una entrevista: "No existe la "falta de tiempo", esa frase es solo una excusa para no reconocer que tenemos prioridades diferentes a las que deberíamos tener...". Tenía razón, durante este ultimo tiempo prefería dedicarme a mi trabajo que a mi persona...
Hace tan solo unos meses estaba llena de luz, de sabiduría , de experiencia y encanto. Me recordé paseando por la orilla de la playa a la que solía visitar cada verano hasta ahora y esboce una sonrisa cuando vi mi angustia de entonces al pensar si debía dedicarme o no a una vida que no era la mía. Para ese entonces las cosas eran muy diferentes a lo que son hoy.

Tome un taxi, la desilusión me superó.

Mi esposo murió hace dos meses. Y no lo cuestiono, o al menos lucho por no hacerlo. Siempre he dicho que lo que nos ocurre es lo que estaba escrito para nosotros. Aun no me acostumbro. Me es inevitable no sentirme sola. Cuando te casas se supone que es para toda la vida, no esperas quedarte sola tan pronto. Creo que el recuerdo de las tantas conversaciones que tuvimos sobre este momento me da fuerzas, se que si estuviera aquí, le gustaría verme bien. Sé que si se fue es porque le era su minuto, se que si sigo aquí es porque aun no ha llegado el mio; y no forzare el momento, si estoy aquí es porque aun tengo cosas por hacer. Aunque se que podré vivir sin el, siento que con el murió una parte de mi.
Creo que uno de los mayores aprendizajes que me está dejando este proceso es vivir el hoy.
Hasta hace un tiempo vivía pensando en el mañana, la próxima semana, el próximo aniversario, la próxima fecha especial. Ese día, cuando llegue a mi casa, empecé a revisar nuestras cosas. No tenia claro como iba lograr deshacerme de todo eso. Sabía que algún día lo tendría que hacer. Y descubrí un vestido que tenía guardado para la "próxima vez que saliéramos a comer". Nunca lo vio. Sentí rabia conmigo por eso. ¿Por qué no ha usado el mismo día que lo compré?. ¿Acaso no era en sí un buen día para usarlo?. ¿Por qué tener que esperar la ocasión?... creo que es una de las cosas que corregiré.
Llegué a mi casa. La calidez del taxi logró entibiar mi corazón. Pese a que sentí una profunda tristeza al ver que aquella presencia mágica que me caracterizaba hasta hace algún tiempo se había ido, mi corazón estaba tranquilo. Es parte del proceso- me dije.
Decidí no pensar mas en eso para no dejar que la ansiedad estropeara todo lo que debiese venir a su debido tiempo. Aquella mujer de hace algunos meses debía volver, pero cuando fuese el momento indicado. Habían heridas que sanar, lágrimas que derramar, aun queda pena por sufrir para poder empezar de cero o desde el punto que estime conveniente para volver a empezar.

Cuando las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos con acciones inconsistentes. Sé que lo inevitable se manifestará, tal como ha ocurrido hasta ahora. Tengo la certeza de que volveré a ser la de antes porque sé que es mi esencia y ésta siempre encuentra la forma de volver a irradiar aun cuando aveces la crea perdida. Sé que lo voy a lograr. No ahora, porque no estoy preparada, pero confío en que lo haré porque creo en ello y mi fe en creer que puedo lograr lo que me proponga es lo que me mantiene en pié.

Definitivamente la elección de salir a caminar, por sobre quedarme en la cama viendo televisión, fue la indicada. Lo necesitaba. Creo que el aprendizaje de hoy es respetar la importancia de cada segundo, vivir cada momento con veneración, saber que cada momento es una buena ocasión, cada instante es un instante mágico que no se debe dejar pasar por pensar que vendrá otro mejor, vivir el hoy con lo que se tiene que vivir, no apresurar las cosas, pues cada una es un paso que conlleva en si una intrínseca dificultad.

Me voy a dormir. Mi corazón esta cálido nuevamente. Lloro, pero no de tristeza. Hoy di un paso mas. Me encontré nuevamente conmigo. Ya no estoy sola...


Simplemente Noa...


Dedicado a Daniel, por recordarme lo maravilloso que es escribir. Lo había dejado de lado, mis prioridades eran otras (por no decir que me faltaba tiempo. El dato de la psicóloga es real, el resto es solo parte de mi canalización de pensamientos a traves de historias, relatos que vienen a mi mente). Muchas gracias Daniel...

5 de marzo de 2009

Ley de Atracción...

"Todo pensamiento vibra,
todo pensamiento irradia y atrae una señal,
todo lo que se asemeja se atrae..."


En palabras simples, lo que plantea la Ley de Atracción es que cuando se presta atención a algo, se produce una emisión de vibraciones que permiten que lo que se desea se transforme en un punto de atracción.
Por ejemplo, si en estos momentos alguien deseara algo que no posee, sólo tendría que centrar su atención en ello y, en virtud de lo mencionado anteriormente, lo obtendría.
Ahora bien, si esta persona deseara algo que no posee centrando su atención en el hecho de que NO lo tiene, la Ley de Atracción seguiría respondiendo a la vibración de "no tenerlo" (vibración emitida del pensamiento negativo) y atraería vibraciones negativas que impedirían que obtuviese aquello desea.
La clave para atraer lo que se desea es imaginar que ya se tiene, además de prestar atención a los sentamientos. Cuando los pensamientos coinciden a nivel vibratorio con lo que se desea ,surge una sensacion de bienestar, la gama de las emociones pasa de la satisfacción a la expectativa, al anhelo, y la alegría; sin embargo, si se presta atención a la falta o la ausencia de lo deseado, la gama de emociones pasa del sentimiento de pesimismo a la preocupación, al desánimo, ira, inseguridad y depresión.
Las emociones constituyen un maravilloso sistema de guía, y si se les presta atención es posible orientarse muy bien hacia lo que se desea... Guste o no, la ley de la Atracción provoca la obtención de aquello en lo que se piensa, sea esto positivo o no.

"...Todo es vibratorio, cada pensamiento, cada idea, cada ser, cada objeto..."


Entendiendo este principio, no resulta difícil hacerse la idea de que cuando se centra la atención en algo, aunque sea por un breve espacio de tiempo, el pensamiento emite una vibración que comienza a reflejar la vibración de aquello a lo que se presta atención.


"Cuanto más se piensa en ello,
más se vibra como ello;
cuando más se vibra como ello,
más se atrae aquello que se corresponde con la vibración..."


Esa es la tendencia en materia de atracción que funciona aumentando en intensidad hasta que se ofrece por parte de la persona que emite el pensamiento, una vibración distinta. Cuando esto ocurre, lo que se desea coincide con la vibración emitida y en base al principio de "lo semejante se atrae"las cosas serían atraídas hacia la persona que las deseaba por causa de su propio deseo de obtenerlas.

Lo bonito de la ley de la Atracción es que puedes empezar donde estas, puedes tan solo empezar a pensar auténticamente lo que quieres hasta empezar a generar dentro de ti mismo un sentimiento de armonía y felicidad. La ley comenzara a responder a eso y descubrirás que el poder que hay dentro de ti es mas grande que el poder que hay en todo el mundo.... Somos seres ilimitados.
(Dr. Michael Beckwhit)

"Deja que la variedad de tu realidad te emocione mientras escoges lo que quieres.
Cuando veas lo que quieres, piensa en ello.
Encuentra el lugar de ese sentimiento, empápate de el.
Háblalo.
Escríbelo.
Hazlo realidad hasta convertirte en su equivalente.
Cuando veas cosas que no quieres,
aléjate,
no pienses en ello,
NO EMPUJES CONTRA ELLO,
ignoralo.
Quita tu atención de las cosas que NO quieres
y concentrate íntegramente en lo que SI quieres..."
(Esther Hicks)



"Estamos todos conectados, es solo que no lo vemos.
No hay un ahí afuera o un aquí adentro,
todo el universo,
todo lo que lo conforma,
es tan solo un campo de energía."
(john Asserf)

"Somos fuente de energía,
somos seres eternos..." (Esther Hicks)


"Sigue tu dicha y el universo te abrirá puertas donde antes solo hubo muros".
(Joseph Campbell)


No hay nada que no puedes ser, hacer o tener.
Eres un creador y estas aquí por tu poderoso y deliberado "querer estar aquí".
Ve adelante dando paso a pensamientos que te indiquen lo que quieres hacer,
atrayendo experiencia que te ayude a decidir lo que quieres.
Cuando lo logres identificar,
concentrate en ello.
Es a través de la atención que pones en lo que quieres, que lo atraerás.
Cuando deseas algo y te concentras en ello, el universo entero conjuga para que se convierta en una realidad.

"La nueva era es aquella donde la última frontera no es el espacio sino la mente..."
(Fred Alan Wolf)


Simplemente Noa

http://elmistico.com.ar/hicks/atraccion/index.htm El libro Ley de Atracción por capítulos

24 de febrero de 2009

Una cultura fascinante...

"India es un país fascinante, la religion ha sustentado gran parte de su cultura y modelado cada arista de las formas de vida y cotidianidad de sus habitantes. La gran tolerancia presente en su gente viene en parte gracias a su ferviente fé en una religión antidogmática por esencia, que acepta la pluralidad de caminos para conocer y alcanzar, no tanto la fe en una divinidad, sino la aceptación del orden universal y cíclico que rige el mundo y la sociedad... Para bien o para mal, podamos comprenderlo o no, es un mundo donde la vida y la muerte, el bien y el mal, el horror, la belleza, el misterio, los dioses y demonios, lo divino y lo profano se unen de manera de fascinante y abrumadora en una amalgama de purificación imposible de separar..."

Simplemente Noa

23 de febrero de 2009

La segunda oportunidad...

"Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro"


"Cuenta la leyenda, que la Sibilas, hechiceras capaces de prever el futuro, vivían en la antigua Roma. Cierto día, una de ellas apareció en el palacio del emperador Tiberio con nueve libros; dijo que allí estaba escrito el futuro del Imperio, y pidió diez talentos de oro por los textos. A Tiberio le pareció un precio elevadísimo y no los quiso comprar. La Sibila se marchó, quemó tres libros, y regresó con los seis restantes. “Cuestan diez talentos de oro”, dijo. Tiberio soltó una carcajada, y la echó del palacio. ¿Cómo se atrevía a vender seis libros por el precio de nueve?
La sibila quemó tres libros más y volvió ante Tiberio sólo con los tres volúmenes que habían restado: “También cuestan diez talentos de oro”.
Intrigado, Tiberio acabó comprando los tres volúmenes, y sólo pudo leer una pequeña parte del futuro...

Estaba contándole esta historia a Mónica, mi agente y amiga, mientras íbamos en coche a Portugal, cuando me di cuenta de que estábamos pasando por Ciudad Rodrigo, en la frontera con España. Justamente allí, cuatro años atrás, alguien me había ofrecido un libro, y yo no lo había querido comprar.

Durante el primer viaje de divulgación de mis libros en Europa, había decidido almorzar en aquella ciudad. Después fui a visitar la catedral y encontré a un padre. “Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro”, me dijo. Me gustó el comentario, conversamos un poco, y él me guió por los altares, claustros y jardines interiores del templo. Al final, me ofreció un libro que había escrito sobre la iglesia, pero yo no lo quise comprar. Cuando salí, me sentí culpable; yo era escritor, estaba en Europa tratando de vender mi trabajo: ¿por qué no comprar el libro del padre, por solidaridad? Pero después olvidé el episodio. Hasta ahora.

Paré el coche; no me había acordado de la historia de los libros sibilinos por casualidad. Nos dirigimos a la plaza que hay frente a la iglesia, donde una mujer estaba mirando al cielo.

- Buenas tardes. Estoy buscando a un padre que escribió un libro sobre esta iglesia.

- Ese padre, que se llamaba Estanislao, se murió el año pasado – me respondió ella.

Sentí una inmensa tristeza. ¿Por qué no habría dado yo al padre Estanislao la misma alegría que sentía yo cuando veía a alguien con uno de mis libros?

- Fue uno de los hombres más bondadosos que conocí – continuó la mujer. Venía de familia humilde, pero llegó a ser especialista en arqueología. Ayudó a conseguir para mi hijo una beca en el colegio.

Le comenté a ella lo que me había llevado allí.

- No se culpe inútilmente, hijo mío – dijo. Vaya a visitar otra vez la catedral.

Pensé que era una señal, e hice lo que me mandaba.

Sólo había un padre en un confesionario, esperando a los fieles que no acudían. Me dirigí hacia él, que me hizo una seña para que me arrodillase, pero yo le interrumpí.

- No quiero confesarme; sólo vine a comprar un libro sobre esta iglesia, escrito por un hombre llamado Estanislao.

Los ojos del padre brillaron. Salió del confesionario y volvió minutos después con un ejemplar.

- Qué alegría que haya venido para esto! – me dijo. – ¡Soy hermano del padre Estanislao, y esto me llena de orgullo! ¡Él debe de estar en el cielo, contento al ver que su trabajo es apreciado!

Con tantos padres por allí, yo había encontrado justamente al hermano de Estanislao. Pagué el libro y le agradecí. Él me abrazó. Cuando iba saliendo, escuché su voz.

- Vea como el sol del atardecer hace todo más bonito aquí adentro – me dijo.

Eran las mismas palabras que el padre Estanislao me había dicho cuatro años antes.

...Siempre hay una segunda oportunidad en la vida."

P. Coelho

10 de enero de 2009

Y hoy hablo de...


Cuando, hace algunos años, llegó a mí el llamado de escribir, me encontré con un sin numero de opciones a las cuales querer referirme.
Tenía sed de expresar, de dejar fluir aquello que solo fluye a través de la palabra estampada, aquello que libera.

Al principio comencé a hablar de cambiar el mundo. Tenía la ambición de que alguien me leyera y juntos fuésemos contruyendo una red que permitiera lograr el objetivo. Pronto mi ambición disminuiría efecto de la realidad a las que me fui volviendo permeable conforme pasaron los años. No se claramente si disminuyó mi ambición o aumentó mi sinceridad, la cosa es que de pronto me vi dejando de lado la utopía y enfrentado mi vida. Descubrí que el cambiar el mundo era demasiado lejano, y me propuse en cambio cambiar mi visión de éste. Por supuesto no resultó, pues cambiar mi forma de ver el mundo era lo mismo que querer cambiarme y eso ciertamente era mas complejo que el objetivo inicial. Y es que creo que las personas no cambiamos, pedirle a alguien que cambie es como pedirle peras al olmo; cambiar es lo mismo que ser aquello que no somos -creo que las personas aprendemos, evolucionamos, aveces retrocedemos, pero jamas dejamos de ser quien siempre hemos sido-, cambiar es no tener idea de lo que vamos siendo porque nunca supimos que lo podíamos ser.

Y así fue como dejé de escribir utopías y me volqué a mi realidad. El problema fue que sentí que a ratos pasaba demasiado tiempo aprendiendo cosas que luego desaprendía y por supuesto, que el corazón no salía inmune en esta batalla... me encontré en el camino con la palabra "amor" y su significado, y aprendí que a ratos en nombre de éste nos condenamos y liberamos.

Comencé a hablar de mi y mi propia batalla por crecer -y en lo posible evolucionar-. Y en poco tiempo me encontré de choque con una enorme revolución personal. La revolución social del comienzo quedó en el pasado y mi propia voluntad de seguir creyendo en mis ideales ganó la batalla. Me enfrenté a mis prejuicios y sus limitantes, y la intransigencia de pretender que todos compartiensen, al menos parte de mi camino, me aisló.

Deje entonces de hablar de revolución, porque el estar sola me impedía en cierta forma vivir, y empecé a hablar simplemente de mi. Y es que dicen que hablar de uno ayuda a sanar, y lo necesitaba. Hable de mi, mi familia, mis temores, mi historia; y hoy, me encuentro nuevamente con ese "amor" mencionado anteriormente.

Sí, hoy vengo a hablar de amor., y no en el sentido transformador de algunos que lo trazan como el arma para cambiar el mundo; por supuesto que ni siquiera lo intentaría... ya había intentado cambiar el mundo anteriormente recuerdan?.
No pretendo evangelizar al ateo, ni a diabolizar al creyente, no me llama al atención cambiar formas de ser. Hoy estoy aquí con el mismo sentimiento del comienzo, buscando simplemente encontrarme. Y escojo este tema porque me causa particular gracia la forma que va adoptando este sentimiento lo largo de la historia de cada uno. Ciegamente hemos, por ejemplo, institucionalizado el amor de una relación de pareja, diciendo estar enamorados de alguien, que ya no es cualquiera. Hoy en día el amor extrañamente no es tan ciego, escoge, sabe lo que le conviene e ignora aquello de lo cual nunca se enamoraría; comienza sin darnos cuenta una particular y rigida discriminación ante aquello que "no conviene" viendo lo que se quiere ver, queriendo lo que se quiere querer -con excepciones como en todo por supuesto-, seleccionando objetivos predefinidos, persiguiendo a quien es como nosotros -según nos dicen desde pequeños-.

Personalmente creo cada día reducimos mas los espacios necesarios para que el amor aflore, cada vez le cerramos más las puertas, cada vez nos llenamos mas de corazas, cada día lo bajamos en nuestra escala de prioridades en la vida privilegiando por ejemplo un desarrollo profesional exitoso. Caemos en el error de pretender que un papel asegura un sentimiento y la institucionalizacion de éste nos lleva a creer que el permanecer al lado de otra persona implica necesariamente firmar contratos, generar descendencia y condenarse a perder una parte de si mismo, no para ganar otra, sino para fundir su mitad. Nacen dependencias y deseos que hipotecan nuestra esencia, y caemos en "cuanto te quito, cuanto me quitarás", "cuanto te poseo, cuanto me posees", "cuanto me conoces", "cuanto me quieres", etc. Creo que eso es precisamente lo que termina matando el amor. El amor es en esencia libre. No hay contratos, no hay profesión, no hay nivel social, no hay color de piel. Si te llega, te llaga y no hay mucho mas que hacer que intentar sobrellevarlo de la mejor manera posible.
Creo que no hay mejor amor que el que carece de cadenas y ataduras,
aquel que te permite ser libre al lado del otro,
aquel que te permite ser libre sin dejar de estar ahí,
aquel que te permite dejar de preguntarte por que,
aquel que te permite estar con el otro sin dejar de ser tu,
sin tratar de ser alguien que no eres,
sin tratar de ser atractivo, interesante, entretenido,
sin tratar de tener siempre un tema de conversación...
Creo que el amor mas pleno es aquel que te da la libertad de estar con el otro sin necesidad de estar físicamente,
aquel que te da la seguridad de saber que estas para la otra persona, y que la otra persona esta contigo, sin necesidad de estar precisamente ahí;
aquel que te permite sentarte al lado del otro y disfrutar silencios,
regalar espacios, respetar momentos y agradecer soledades.
Amar al otro y compartir tu vida no es sinónimo de dejar de ser uno,
todo lo contrario,
mientras mas sigues siendo tu, estando con el otro,
mas genuino se vuelve nuestro amor.
Amar es adaptarse al otro sin dejar de ser uno,
es saber que puedes ignorar al otro y disfrutar de ti, sin temor de que se cuestione el sentimiento. Es ignorar el fantasma de "¿me querrá tanto como antes?, me seguirá encontrando atractiva?, ¿que quiera estar solo significará que ya no me quiere a su lado?...
es saber que mas allá de las palabras, esta esa conexión única y en extremo valiosa, que te permite disfrutar del otro y de lo que eres cuando estas con esa persona, sin dejar en ningún momento de ser quien eres realmente,
es tener claro que el otro siempre es, aunque suene redundante, una persona diferente y que tal como dice un buen cantante español "2 no es igual a 1+1".

Hoy hablo de amor porque me lo he topado unas cuantas veces y he prendido que el amor se aprende y por ende debe día a día, ser parte de nuestras lecciones de vida. Debemos comprender que vivimos en un mundo lleno de gente hermosa, que solo basta con saber mirar, que siempre vamos a correr el riesgo de amarnos entre sí y también de odiarnos, que del odio al amor hay un paso y que debemos ser cuidadosos, que pese al dolor (del cual aprendemos) lo deseable sería acrecentar nuestros corazones para que sean cada vez mas los que habiten en él, y que correr el riesgo de salir lastimados vale la pena a la hora de hacer balances.
La vida y sobretodo el amor, pueden ser duros, sin embargo el llevarlos con libertad permite verlos de manera mas amable, nos hace encontrarnos, continuar nuestros caminos, volar juntos sin necesariamente estar atados, y nos regala la dicha de disfrutarnos libremente y comprender que amar es estar juntos, sin dejar en ningun momento de contar con nuestra plena libertad...


El amor da alas,
no diplomas de academia nupcial ni medallas de sexo y alabanza,
donde no hay libertad,
hay posesión y
cadenas de agresiva intolerancia...
Si la libertad no existiera, el amor la habría inventado...

G. Arango


Simplemente Noa

20 de diciembre de 2008

Hombre que mira el cielo...


Mientras pasa la estrella fugaz acopio este deseo instantáneo, montones de deseos hondos y prioritarios...

Por ejemplo,

que el dolor no me apague la rabia,

que la alegría no desarme mi amor,

que los asesinos del pueblo se traguen sus molares caninos e incisivos y se muerdan juiciosamente el hígado,

que los barrotes de las celdas se vuelvan de azúcar o se curven de piedad, y mis hermanos puedan hacer de nuevo el amor y la revolución,

que cuando enfrentemos el implacable espejo no maldigamos ni nos maldigamos,

que los justos avancen aunque estén imperfectos y heridos, que avancen porfiados como castores, solidarios como abejas, aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes para instalar la gran afirmación.

Que la muerte pierda su asquerosa puntualidad,

que cuando el corazón se salga del pecho pueda encontrar el camino de regreso,

que la muerte pierda su asquerosa y brutal puntualidad,
pero si llega puntual,
no nos agarre muertos de vergüenza.

Que el aire vuelva a ser respirable
y de todos,

y que vos muchachita sigas alegre y dolorida poniendo en tus ojos el alma
y tu mano en mi mano,
y nada más,

porque el cielo ya esta de nuevo torvo
y sin estrellas,
con helicóptero
y sin Dios...

Mario Benedetti

16 de diciembre de 2008

Fragmento...



"...sólo somos espejismos,
resumen en efervescencia,
besos prohibidos a la puerta del sol...."


Silvio Rodriguez