15 de febrero de 2011

Tan sólo pasaba por acá...


Todos hemos perdido el tiempo y la razón alguna vez.
Y es que a veces da la sensación que estar vivo es algo así como estar asustado.
Los recuerdos a ratos parecen echar sal en las heridas. incluso los buenos recuerdos, pecan de indiscretos al recordarnos la fugacidad de las cosas, lo efímero de la vida, lo implacable del destino y sus designios.
La vida tiene la costumbre de cobrar los errores con creces, y de recordarte que no importa que tan mejor o peor seas ahora, el tiempo no vuelve atrás para darte el espacio de volver a tomar las decisiones que te trajeron al punto en donde estas ahora.
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien quieres ser.
Vive el día a día de la mejor manera posible.
Recuerda que no importa que lo que nos pase. Somos artistas de la vida.
Un día tenemos un martillo para esculpir,
otro día pinceles y tinta para pintar un cuadro,
o papel y lápiz para escribir.... y para una vida tan corta, bien vale la pena escribir una buena historia no?
Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Creo que en el momento en el que las personas deciden enfrentar aquello que les perturba, comprenden que sus capacidades superan absolutamente lo que tenían pensado, y que hay muchas formas de volver a empezar, y de hacer las cosas.
Esculpir estatuas sobre bases inestables, o escribir una carta sobre un papel dañado, ciertamente contribuye a que el objetivo de la obra peligre. El punto no es obtener el resultado, si no mas bien, la mejor arista de la obra resultante.
Si el sufrimiento está ahí, es necesario aceptarlo, porque no se va a ir sólo porque tú finjas que no existe.... y si la alegría está ahí, también es mejor aceptarla, incluso con el miedo a que se acabe algún día.
El tiempo apremia.
La vida es corta y efímera.
Puedes empezar de nuevo cuando quieras.
Si piensas que vas por mal camino puedes cambiar de parecer y seguir otro rumbo, o puedes también no hacerlo y seguir donde estás. Solo tu sabes el poder de tus decisiones, y el coraje que debes tener para enfrentar una decisión equivocada.
Y no hay normas al respecto, ni recetas que indiquen por cual camino optar.
Sea cual sea el caso,
te recuerdo que de todo podemos sacar una lectura positiva o negativa,
y espero que tú saques la positiva.
La vida no es tan gris como parece,
y la frase de cuentos que dice que todo es para mejor, no es azarosa.
En el Universo todo marcha como debiese, lo entiendas o no,
causa y efecto le llaman algunos,
destino otros,
yo prefiero tan solo creer que todo en esta vida tiene su razón de ser.

Espero que veas cosas que te sorprendan.
Y que nunca pierdas la capacidad de seguir sorprendiéndote con las cosas que la vida presenta ante tus ojos.
En eso esta el sentirse vivo.

También espero que sientas cosas que nunca antes hayas sentido, y que sigas creyendo que cada día se puede volver a empezar.

No pienses que porque al primer, segundo o tercer intento no resultó, la vida ya no tiene oportunidades para ti. Aveces el encanto esta en saber esperar el momento indicado para actuar, entregarse y arriesgar lo que merezca aquello en lo que crees.

Aprende haciendo. Escribe tu propia historia.

La sensación del Paraíso esta en el día a día.
Procura ser consiente de lo que haces, pues cada instante puede transformarse en un momento inolvidable en tu vida.
Respira hondo, estas aquí, sin pasado y sin futuro, tu mundo es hoy,
concéntrate en la dulzura con la que el viento acaricia tu cuerpo y en la gracia inesperada de contemplar el cielo, la Tierra, el hoy.
El mundo invisible siempre se manifiesta en el mundo visible, tan solo basta saber observar la magia presente en todo lo que nos rodea.
Aprende a ver las cosas simples.

No vengo a darte lecciones de felicidad, ni mucho menos aspiro a hacerte feliz.

Solo quiero que sepas que pasaba por aquí, y pensé en lo fácil que es olvidar lo esencial de las cosas; y ser ciego a ello, hoy en día, es casi cosa de moda.
Tan sólo me detuve a recordarte que todos los días tienes la oportunidad de elegir aquello que te hace feliz. La decisión esta en tus manos.
No te pierdas en el intento, caminos hay muchos, y buenos compañeros de viaje también.
Tengo fe en que siempre habrá alguien que nos recuerde que nunca es tarde si hay voluntad.... todo tiene su segunda vuelta.
De corazón espero que vivas una vida de la cual te sientas orgulloso,
pero por sobre todas las cosas, espero que si ves que no es así,
tengas la fortaleza y el coraje para empezar de nuevo las veces que sea necesario.
Recuerda que la vida comienza las veces que TU quieras... Y ser feliz es lo menos que puedes hacer para que tu paso por este lugar, por lo menos, valga la pena...

Simplemente Noa

3 de octubre de 2010

"Uno crece..." - Susana Carizza


Es imposible atravesar la vida...

sin que un trabajo salga mal hecho,

sin que una amistad cause decepción,

sin padecer algún quebranto de salud,

sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,

sin equivocarse en un negocio...


Es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece...


Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene el aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir...
Uno crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias y siembra raíces.

Uno crece cuando se impone metas sin importarle los comentarios negativos ni los prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación, sensible por temperamento y humano por nacimiento. Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas, y marca el camino, aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores y de encenderse con residuos de amor.
Uno crece ayudando a sus semejantes.

Uno crece conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder.

Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla e ilumina como estrella... e
s entonces cuando uno de verdad crece...


"Uno crece..." - Susana Carizza

["...Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte,
y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino. Levántate y mira el sol por las mañanas, y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados."]

Pablo Neruda


Sabias palabras de Susana Carizza y del gran Pablo Neruda....
....Simplemente Noa


21 de agosto de 2010

La clave esta en no condicionar...

LA LEY DE LA ENTREGA
Lo más importante es la intención que se encierra detrás de nuestra entrega y de su recepción. La intención siempre debe ser crear felicidad para el que da y para el que recibe. La intención debe ser tal que sintamos alegría por el hecho mismo de entregar.

LA LEY DEL DESAPEGO

Esta Ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico es preciso renunciar al apego a esa misma cosa. Esto no quiere decir que abandonemos la intención de crear nuestro deseo. Abandonamos nuestro apego al resultado. Esta acción es muy poderosa. En el momento en que renunciemos al apego al resultado, combinando la intención apuntada con el desapego simultáneamente, tendremos todo lo que deseamos. El apego se basa en el miedo y en la inseguridad, y la necesidad de seguridad se basa en la falta de conocimiento de nuestro Yo verdadero.


El vivir sin condicionar lo que hacemos implica vivir el momento presente, vivir en el aquí y en el ahora , sin pensar en lo que recibiremos de vuelta como retribucion a nuestras acciones. Permitir que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas nos da la libertad de disfrutar de las relaciones o de las cosas que poseemos en la vida de una manera mas libre, creyendo en nosotros mismos, en las personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo.
Tener la capacidad de entregarnos sin condicionar lo que damos nos da serenidad, una profunda sensación de paz, y por sobretodo la capacidad de dar y recibir amor, en todas sus formas, de una manera mucho mas sana.
Uno actúa por simple hecho de querer hacerlo sin buscar una acción previa o posterior para llevarlo a cabo. Esta actitud nos permite además sostener nuestra libertad, permitiendo, también, ser libres a quienes amamos, pues quien ama verdaderamente, deja libre al otro. El amor se basa en libres alianzas, en elegir querer estar con el otro sin presiones, sin culpas, sin esperar cosas del otro...

El "desapego" que implica esta actitud se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no nos sirve de nada, pues la verdadera importancia recae en el ocuparse de lo que sentimos y de lo que queremos hacer con lo que ocurre en nuestras vidas, aquí y ahora.
Muchas veces nos centramos en ver las cosas con una mirada calculadora, en fijarmos en las retribuciones que tenemos de todas nuestras acciones cayendo en esperar el "te quiero" de vuelta, el agradecimiento por lo que hacemos, las mismas actitudes que tenemos con otras personas dirigidas hacia nosotros, etc ; vivimos esperando que la gente responda como nosotros queremos y constantemente nos desilucionamos por no recibir lo que esperábamos, siendo que nadie es igual al otro, y los que nos rodean no tienen porque responder o pensar como nosotros lo hacemos. Desapego no se trata de renunciar a la intención de cumplir nuestro deseo, o de no querer que por ejemplo la otra persona nos retribuya lo que damos, el deseo siempre esta presente, la diferencia recae en la forma en como nosotros encausamos ese deseo.

"Si yo quiero que alguien me quiera daré lo mejor de mi para que ello ocurra, me centrare en mi deseo de que esa persona sienta lo que quiero por mi, diré te quiero si es que lo siento, o haré por esa persona lo que me nazca en su momento, pero sin centrarme en su respuesta, sino en mi deseo de lograrlo.. se trata de no esperar un te quiero para decir te quiero, se trata de no esperar una acción para generar cierta actitud o acción de nuestra parte. Se trata de hacer las cosas porque queremos hacerlas... si hay retribución, genial! y si no la hay nos quedamos en paz con nosotros mismos porque nosotros estamos dando lo mejor que tenemos para que ello ocurra y si no ocurre es porque el orden natural de las cosas indica que, aunque no nos guste, las cosas simplemente no son como queremos que sean, y por algo las cosas son así..."

El poder que se deriva de esto, ciertamente nos cambia nuestra actitud ante la vida, nos da la libertad de actuar en base a lo que queremos hacer y no en base a lo que recibimos; nos permite actuar sin remordimientos, nos liberamos del "me siento estúpido por haber hecho tal cosa..." pues te quedas con la sensacion de que lo que hiciste lo hiciste porque te nació hacerlo en su momento, y asumes plenamente la responsabilidad de tus actos.

En lugar de la frase lastimera, te quedas con el "...si bien es cierto las cosas no se dieron como yo quería, y quizás hoy sufro por ello, hice lo que quise para lograrlo, di lo mejor de mi para que ello ocurriera, me hago responsable de lo que hice porque quise hacerlo en su momento, y si las cosas no resultaron como quería, es porque simplemente eso no era para mi..", sin culpas ni arrepentimientos.

"Hiciste lo que quisiste durante el intento, y fuiste feliz haciéndolo", no hay culpas para nadie, ni para ti mismo, lo intentaste, y lo mínimo que puedes sacar como balance ante una situación desventajosa, es que aprendiste como sacar lo mejor de ti para lograr lo que quieres... si no se dio es porque probablemente tu camino es otro...en la vida lo fracasos no son mas que la forma que tiene la vida de mostrarnos que estamos recorriendo un camino equivocado..

"No renunciamos a la intención ni al deseo;
renunciamos al interés por el resultado..."

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada, comenzamos a actuar de una manera libre y mas sana... cargas menos culpas... das lo mejor de ti, disfrutas mucho mas del resultado cuando este es positivo, dejas de caer en temores y fantasmas absurdos, no hay arrepentimiento cuando las cosas no se dan como quieres que se den, y los balances y criticas siempre son para sacar cosas aun mas positivas de las que ya sacaste... El objetivo siempre esta presente, pues es lo que te mueve, lo que te motiva a actuar, sin embargo, no te concentras en el resultado, sino en los pasos que vas dando para lograrlo...

"Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la vida en plenitud que puedes alcanzar si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste..."

"Levántate y mira el sol por las mañanas,
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida;
nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados..."
Pablo Neruda


Sim
plemente Noa

Qué es la felicidad?


Qu
é es la felicidad?

"Estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría." (Wikipedia)

"La felicidad es un estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quien lo disfruta, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado."
(Pensamientos.es)

"Estado de animo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada y buena. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría..." (Wikipedia)

"Estado mental que se logra, cuando una persona se libera
y no experimenta más el sufrimiento..."
(Dalai Lama)

"La felicidad es mas que un estado de animo o un sentimiento... es una DECISIÓN..."
(Carolina Beato)

Definir el concepto de felicidad sin duda es un acto bastante complejo y arriesgado debido a que hay cientos de definiciones y formas de apreciación relacionadas con el concepto. Mientras que para algunos es un estado dado por influencias externas tales como el dinero, el afecto, etc, para otros es un estado netamente interno centrado básicamente en un estado de armonía interior que no se relaciona con aspectos externos.
Sea cual sea la apreciación que tengamos de la palabra, un punto en común en la gran mayoría de ellas es que el ser humano ha tendido siempre a perseguirla como una meta, un fin, un estado de bienestar ideal y permanente al cual llegar, etc. La complejidad de definir el concepto radica en la diferencia de intereses que tenemos y relacionamos con el tema, pues mientras que para algunos la felicidad esta constituida por un estado de permanencia fruto de haber alcanzado metas propuestas tales como formar una familia, tener un hijo o tener un trabajo estable; para otros puede que sea tan solo un estado temporal relacionado a un aroma, una imagen, el encuentro con tu pareja, una reunión con amigos, etc. Desde un punto de vista psicológico, la felicidad incluye tanto emociones positivas como la alegría, como emociones que no son necesariamente positivas como el compromiso, la lucha, el reto o incluso dolor. En estos casos seria la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello o su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produciría en las personas sentimientos positivos más profundos. Personalmente creo que la felicidad se compone de pequeños momentos y detalles vividos en el día a día, que nos llevan de estar en un estado "neutral" o incluso deprimido, a un estado placentero, agradable, etc; y cuya principal característica es la capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante lo largo de nuestras vidas. Según el Dalai Lama podemos ser felices cuando obtenemos lo que queremos sin embargo, pronto nos adaptamos a la nueva situación y recuperamos nuestro estado anterior neutral o deprimido. Con respecto al concepto en si no creo que exista una definición verdadera y/o absoluta, debido a que su apreciación depende de elementos propios de la personalidad y forma de ser de cada persona. El que mi felicidad la constituya por ejemplo, ver un paisaje agradable, es tan valido como la felicidad de aquel que se sacrifica por el amor de su pareja, gana mucho dinero, viaja o se esfuerza por terminar un proyecto; pues la concepción de la palabra depende de la apreciación de la realidad y de la vida, propia de cada uno, y por lo mismo, a mi parecer, es incuestionable. Me siento afortunada al considerar la felicidad como un estado temporal y efímero, pues siento que ello me obliga a tomar la decisión de buscarla en aquello que me hace feliz. La decisión, la búsqueda constante, sin duda constituye una actitud ante la vida mas activa, en movimiento, en constante autoconocimiento. Creo que el pensar positivo y centrarse en la búsqueda de aquello que nos hace felices, puede cambiar nuestro estado de ánimo en forma inmediata. El cambio de actitud, sin duda se nota, emanamos otra energía, los que nos rodean lo perciben, y muchas veces se empapan de el. Ciertamente soy afortunada pues día a día disfruto de valiosos y aveces numerosos segundos de felicidad. Cosas simples me hacen feliz, cosas cotidianas, sin importancia, sin relevancia, pero que logran constituir, por esos breves instantes de duración, el cable a tierra que requiero para tomar la decisión de ser consiente de lo que hago y de lo que vivo a diario. Creo que para mi, en mi vida, la clave esta en conocer cual es el camino hacia la felicidad, cual es el del sufrimiento, y ELEGIR ser feliz, pues únicamente de esa manera la felicidad es posible para mi. Y no se trata de no sufrir o rehusar a malas experiencias, en absoluto. Soy partidaria de que los errores y las caídas son grandes formas de aprender y crecer como persona, tanto en el reconocimiento del error, fracaso, traición etc, como en la capacidad de asumirse mal, y de darse el tiempo de sufrir el duelo correspondiente; el punto al que me refiero es una actitud ante la vida, una actitud diaria que va mas allá de los malos ratos o las desiluciones que me toque vivir, se trata de abrir los ojos, respirar hondo y tener la capacidad de decir basta cuando las cosas no están bien, de pararse una y mil veces después de cada error cometido, de cada traición o cada obstáculo que la vida nos ponga en el camino; se trata de quererse, se trata de tener fe en que las cosas no siempre van a ser tan grises como lo vemos en cierto momento, se trata de exigir lo que se merece, de jugársela por lo que se quiere cuando hay que hacerlo, de quitarse los temores, de disfrutar de las cosas simples que la vida los regala, de creer realmente que la vida es corta y efímera, y que lo mínimo que podemos hacer en nuestro paso por este lugar es aprender, crecer, disfrutar y ser felices...


"No hay deber que descuidemos tanto como la felicidad..." ( Robert Louis Stevenson)

"Buscamos la felicidad pero sin saber dónde,
como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una."
(Voltaire)

"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias..."
(Locke, John)

"...Si no hay alegría, fluidez o ligereza en lo que haces, no significa necesariamente que tengas que cambiar lo que haces. A veces basta con cambiar la manera de hacerlo.
El “cómo” siempre es más importante que el “qué”. Trata de conceder mucha más atención a lo que haces que al resultado que esperas obtener. Concede toda tu atención a lo que el momento te presente. Esto implica aceptar plenamente lo que es, porque no puedes conceder toda tu atención a algo y al mismo tiempo resistirte a ello. En cuanto honras el momento presente, toda infelicidad y esfuerzo se disuelven, y la vida empieza a fluir con alegría y suavidad. Si tus actos surgen de la conciencia del momento presente, cualquier cosa que hagas, hasta la acción más simple, quedará impregnada de calidad, cuidado y amor. Por lo tanto, no te preocupes por el fruto de tus acciones: manténte atento a la acción misma. El fruto ya vendrá cuando corresponda..." (Eckhart Tolle)

"Nos pasamos la mayor parte del día alimentándonos de pensamientos
y moviéndonos por impulsos,
sin darnos cuenta de que realmente son ellos los que llevan el control de nuestras vidas
y no nosotros.
Continuamente nos olvidamos de que vivimos en un cuerpo con sentidos, sentimientos, pensamientos, emociones e ideas. Detenerse y prestar atención a lo que sentimos, a lo que nos está pasando en cada momento, es una forma de estar presente y sentir que estamos vivos. Cuando camines por la calle, siente que caminas por la calle; cuando abras la puerta, siente que abres la puerta; cuando comas, siente que comes; cuando respires, siente que respiras; de este modo y solamente así te escucharás, aprenderás y podrás empezar a conocerte..."
(Buda)


Simplemente Noa

30 de julio de 2010

Algun dia...



Sucede que a veces el tiempo te regala flores en un invierno frío,
y te dibuja una sonrisa en la cara;
y te esmeras por guardar la flor en la memoria para revisarla en los momentos difíciles,
aquellos en los que te sientes solo y perdido,
aquellos en los que sientes que la vida es injusta, incluso cruel.
Y es que cuando la recuerdas, descubres que fuiste feliz,
y que la vida te obsequió el privilegio de vivir la experiencia.
Vuelves a sonreír.

El invierno avanza y trae consigo sentimientos encontrados.
Olor a principio y abrazo.

Evoco aquellas flores que la vida me regaló en su momento.
Evoco personas.
Recuerdo lo felices que fuimos en los días en los que recorrimos la vida juntos,
cuando suspirábamos las canciones como quien sopla un diente de león,
o disfrutábamos de momentos simples como un niño disfruta un juguete nuevo,
miradas perdidas en miradas,
sonrisas espontaneas,
el tiempo se detenía;
evoco su presencia, siempre haciendo temblar mis temores,
incluso más que el frío de este invierno inmisericorde.

Y es que sucede que a veces eres feliz pero no lo descubres hasta un tiempo después, cuando volteas hacia atrás y haces repaso de lo vivido.
Te sientes vivo.
Vuelves a sonreír, pero esta vez con una risa más bien irónica... la vida no perdona los errores,
y los cobra; si no aprovechaste el momento y advertiste que la felicidad estaba en tus manos, simplemente la pierdes, y no hay otra opción que empezar la búsqueda nuevamente.
La felicidad hoy en día es una opción, y está en todos lados,
sin embargo, y pese a eso, hay quienes pasan toda una vida en su búsqueda.

Agradezco el privilegio de haber estado en ese momento, en ese lugar.
Los cruces de caminos siempre serán un enigma fascinante para mi, pues inevitablemente te marcan, y no avisan; lo único que te queda es aprender y disfrutar mientras dure, aprender por sobre todas las cosas, y ser feliz en el intento.
A eso vinimos.
No puede ser de otra forma.

La noche es fría, no más que las tantas de este invierno especialmente gélido.
Respiro hondo. Intento evocar esas flores obsequiadas en su momento para recordar que fui afortunada,
y me encuentro con un "te echo de menos" colmado de sentimientos encontrados, pero en paz por sobre todo.

A ratos siento la sensación de que el mundo duele menos cuando estoy prendida en el recuerdo.
Algún día te contaré cómo fue todo,
me regañarás por haber hecho menos de lo que podría haber hecho,
descifraremos juntos el idioma extraño con que a veces hablan las soledades y los rencores,
fumaremos un cigarro mientras caiga la tarde,
las miradas volverán a perderse sin temor de hacerlo,
y te enseñaré las palmas de mis manos para reconozcas en sus líneas el camino que aún hemos de recorrer juntos, aun nos queda historia por escribir.

El mundo seguirá su ritmo normal,
yo seguiré navegando a la deriva como los restos de un naufragio,
haciéndome fuerte,
aprendiendo por sobre todo.
Nos reconoceremos, pese a lo diferente que nos veamos, y no ha de extrañarnos tal cambio pues ambos sabremos que de una u otra forma la vida nos ha de recordar que el tiempo no estuvo detenido para nosotros, la vida siguió su curso, y cada cual su respectivo camino.

Algún día dormiremos juntos el sueño pendiente, el viaje que hice, el camino que emprendiste, las ganas de vernos; y es que el amor, a veces, es simple y no siempre entiende que hay batallas que es mejor postergar...

Simplemente Noa


Esperando a Ismael... http://iserrano.blogspot.com/

24 de julio de 2010


["Al llegar el invierno los árboles deben de suspirar de tristeza al ver como caen sus hojas. Deben decir algo asi como: "Jamás volveremos a ser como antes".
Claro que no. De otro modo, ¿Cual sería el sentido de la renovación?. Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad, pertenecen a un nuevo verano que se acerca. Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección todos los años. Cambio y renovación son leyes de vida, y es bueno acostumbrarse a ellas para no sufrir por cosas que solo existen para traernos alegrías..."] Paulo Coelho.

En el mundo existen dos tipos de personas:

Están los que usan siempre la misma ropa, llevan amuletos, hacen promesas, imploran mirando al cielo, creen supersticiones, se esmeran por hacer felices a los demás, conviven con la rutina sin mayor problema, temen a muchas cosas y lo manifiestan abiertamente, desconfían de vez en cuando, sufren y se lamentan de si mismos cuando la vida no es condescendiente con ellos, constantemente esperan y se esmeran por ser capaces de cumplir con los cánones establecidos, y son de los que se sientan a esperar el rescate cuando los vientos de la vida soplan en contra de la dirección escogida.
Cuando nos cruzamos con este tipo de personas y las acabamos haciendo parte de nuestra vida, pasan también a querer modificarla, pues si no actuamos tal y como ellas esperan de acuerdo a los cánones que tienen establecidos como normalidad, se disgustan. Estas personas encasillan todo lo que deben vivir para sentirse seguros de los pasos que les permiten ir avanzando, son de los que se paralizan cuando les cambias el orden de las fichas, pues no hay un segundo plan, no hay una opción adicional a lo que tienen planeado, no hay mas aristas, no hay mas paisaje que el que quieren ver. La mayoría de las veces no tienen una idea clara de cómo deben vivir su vida, sin embargo tienen claro que es lo que deberían y no deberían hacer, y suelen extrapolar esta normalidad tanto a sus vidas como a la del resto de las personas.

Por otro lado, están los suelen ir un paso adelante o un paso atrás que el resto de las personas. Generalmente no pasan desapercibidos, socializan, les gusta interactuar, pasar por los lugares impregnándose del ambiente y de las personas con las que les esta tocando compartir. Difrutan de cada cruce caminos, pues saben que despues de cada uno, no volveran a ser la misma persona.
Arriesgan mas de lo que deberían, y efectivamente muchas veces pierden mas de lo que tienen.
No se arrepienten de los errores cometidos, pues saben que la posibilidad de enmendar un error es mas valiosa que el no haberlo cometido nunca.
Estas personas son las que siguen corriendo aun cuando las piernas le tiemblan, siguen luchando aun cuando todo parece perdido, están convencidos de que la vida es un desafío en sí misma.
También temen, incluso mucho mas de lo que son capaces de asumir, sin embargo han aprendido a convivir con ese temor y a utilizarlo como herramienta a la hora de actuar; saben cargar con sus culpas y enfrentar sus errores;... el miedo a equivocarse es parte de su vida, y no se paralizan ante el.
Sufren, pero no se quejan pues saben que el dolor pasa, el sudor se seca, el cansancio se termina... Saben que la satisfacción de lograr un sueño es una felicidad impagable y por ello arriesgan todo, aun cuando pueden salir perdedores, pues confían en que el próximo intento, aunque cueste, sera mejor que el anterior.

Sus cuerpos tienen la misma cantidad de músculos, por sus venas corre la misma sangre, lo que los hace diferentes es su espíritu y la determinación de alcanzar la cima... les gusta llegar a aquellos lugares donde no se llega superando a los demás sino a uno mismo.
Saben que cuando un hombre camina en dirección a su destino, se ve forzado muchas veces a cambiar su rumbo, incluso a retroceder al punto de partida; y no se averguenzan cuando ello sucede. Saben que aveces las circunstancias externas son más fuertes que uno, y ante eso muchas veces hay que ceder, reflexionar acerca de lo sucedido y cambiar la estrategia, pues eso forma parte del aprendizaje que conllevan los fracasos. Nunca pierden de vista lo que quieren, pero no por ello se vuelven ciegos a la belleza de los paisajes que nos regala el camino para llegar al objetivo. Nunca olvidan que el secreto consiste no desistir jamas...


Y es que creo que no hay caminos predeterminados, ni recetas que indiquen el forma mas correcta de llegar al punto que nos fijamos como objetivo. La vida simplemente nos envía situaciones y un abanico de posibilidades para elegir como actuar, que seguir, como comenzar de nuevo. Personalmente me identifico mas con mi segundo tipo de personas, y creo rodearme de gente así casi instintivamente; quizás sea algo así como un medio de resguardo, pues al fin y al cabo se que si todo se derrumba y yo no estoy, o no están, tarde o temprano ambos podremos seguirle el ritmo a la vida, porque creemos que siempre es posible hacerlo...lo concebimos casi como una obligación intransable.
Al fin y al cabo, lo mínimo que podemos hacer por nosotros es tratar de ser felices...

["Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño...
...Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
...Me gusta la gente que con su energía, contagia.
...La gente que lucha contra adversidades.... que busca soluciones.

...Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido..."]
Mario Benedetti.


Simplemente Noa.

12 de mayo de 2010

CERRAR UN CICLO


Hace algún tiempo te invite a morir y morimos juntos,
y fue grandioso empezar de nuevo;
hoy, mi invitación redunda en otro camino para alcanzar el mismo objetivo: cerrar ciclos.

Y es que aveces para poder seguir el curso normal de nuestra vida es necesario quemar etapas, aceptar que somos seres que estamos en constante cambio, aveces evolucionamos, aveces involucionamos, aveces probamos estilos diferentes y aveces simplemente respiramos hondo y comenzamos a vivir nuevamente.
Aceptar un fracaso,
asumir una ruptura,
dejar ir,
entender que no eras tu ni era el o ella,
comprender que aunque parezca abrumadoramente triste las cosas han cambiado,
que lo que parece algo irreal debido a lo distante que es la situación actual de lo que algún momento fue, es absolutamente real, y es indispensable adaptarse a este nuevo escenario.

Y es que de pronto se torna necesario el "letting go..."

Cerrar ciclos es una dinámica de particular complejidad pero a su vez, de extremo beneficio para el renacimiento de una persona renovada en todo ámbito, mas fuerte, mas madura, mas consiente y mas sensible.

Ciertamente cerrar ciclos ayuda a sanar.

Y es que es algo así como un desprenderse de la realidad en la se ha estado inmerso, soltar, liberar, dar vuelta la hoja... comprender que en la vida es necesario quemar etapas para crecer, para volvernos mas fuertes, para hacernos mas humanos, etc..

Pero como hacerlo cuando en el momento en que se siente la necesidad de llevarlo a cabo, muchas veces se esta tan abrumado en el sentir, que no se encuentran los caminos para llegar al objetivo? pues bien, lo primero es tener la capacidad de tomar la decisión de hacerlo. Ser consientes de que es hora de empezar de nuevo, y hacerlo por un real convencimiento de la causa, no por los consejos, no por las personas que constantemente nos lo piden, sino por que realmente nosotros consideramos que es el momento de hacerlo.
Lo segundo, es dejar todo lo que se ha vivido hasta entonces en orden, por supuesto dentro de lo que sea posible. Cuando se cierran ciclos no deben quedar amarras sueltas, cosas pendientes, palabras no dichas, sensaciones de poder haber hecho algo mas... si decides cerrar el ciclo, debes asegurarte de estar en paz contigo, lo que no dijiste en su momento no tendrá el mismo impacto hoy, lo que no hiciste aquel día ya no tendrá sentido hoy.
Es indispensable aceptar el pasado para entender y vivir en paz tu presente y futuro. Muchas personas viven guardándose sentimientos, palabras e impulsos, pensando en una ocasión especial para expresarlos sin dimensionar que esta vida es efímera y lo que hoy puede parecer perfecto, el día de mañana puede transformarse en nada.
Acostumbrate a hacer lo que sientes y a vivir de modo tal que si todo acabase mañana puedas decir que lo diste e hiciste todo, sin culpas ni remordimiento.
Si no estas tranquilo con lo que hiciste o no hiciste, evalúa si vale la pena hacerlo ahora, recuerda que "Las declaraciones de amor son validas únicamente en el momento en que se emiten...", el amor es frágil, y nadie es pertenencia de nadie.
Es imposible alcanzar la tranquilidad necesaria para comenzar de nuevo, cuando sentimos la sensación de que aun tenemos cosas que hacer en este ciclo que consideramos debemos cerrar...

Esa evaluación esta únicamente en tus manos.

Recuerda en todo momento que no porque no haya resultado perdiste tu tiempo, toda experiencia involucra una ganancia, y aunque ahora te parezca imposible hacer un recuento positivo de lo que estas viviendo, tarde o temprano, advertirás que al menos el dolor que estas experimentando te hace día a día mas fuerte. De ahí para adelante, madurez, sinceridad, sensibilidad, intuición, etc... es ganancia neta.

Cerrar ciclos es una transición que permite también ayudar a sostener relaciones en paz, sobre todo si aun hay cariño, pues si bien es cierto no busca retomar la relación desecha, si busca evitar la contribución al daño mutuo en relaciones desgastadas y enfermizas. El tener la capacidad de aceptar que una relación no funcionó por el motivo que haya sido, entender que las culpas siempre son compartidas, y sobretodo, que aveces para sostener una relación no basta solo con amor como lo plantean los cuentos de hadas, permite entender que simplemente ahora no es el momento para que esa relación resulte y que el seguir intentándolo contribuye únicamente a aumentar el daño y el desgaste emocional para ambos.
Superar las emociones encontradas que conlleva el proceso involucra un gran aprendizaje, que si bien es cierto es abrumadoramente difícil sobrellevar en el momento, una vez que se lleva a cabo, nos permite comenzar una nueva etapa más libres y más tranquilos.

Tal vez cerrar ciclos solo redunde en entender y aceptar.

Dejar ir es lo primero.
Sanar es el siguiente paso.
Y no hay recetas.

Podría estampar mi experiencia y probablemente en lo único que contribuya sea en que quienes estén en esta situación sientan que no son los únicos que han pasado por algo así.
Todo lo que yo he pasado no te sirve a ti, pues son las experiencias de cada uno las que determinan la mejor forma de comenzar de nuevo.
Quizás el punto en común en que confluyen todas las experiencias relatadas acerca de este tema consideren el pensar en uno, sentir, vivir el sentimiento, por ningún motivo evadirlo, pues eso solo da tiempo, no soluciones. El primer paso para resolver un problema es reconocerlo, verbalizarlo. Si estamos viviendo algo que nos daña es un problema, y ante eso ¿qué hacemos para resolverlo?: dos opciones. La primera es alejarse sin cerrar el ciclo, evadir; la segunda, y mas productiva y sanadora, aunque no por eso menos difícil, es tomar la decisión de convencernos de que aquello no nos va a dañar más, porque si bien es cierto podemos amar a esa esa persona, también nos amamos y no permitiremos sufrimiento alguno por algo que ya pasó. Decidir hacerlo, con convicción, con las ganas y la necesidad de empezar de nuevo, con el anhelo de volver a subirse a ese mundo que sigue girando mientras nosotros creemos estar inmóviles en su centro, sintiendo, queriendo despertar un día para ver que lo que se esta viviendo no era mas que un mal sueño.

Si he de hacer una invitación entonces es simplemente a intentarlo,
no soy tan ambiciosa como para pedir que empieces de nuevo mañana mismo. Claramente es un proceso y como tal, determina tiempos propios de cada persona.

Es cierto, habrá lágrimas, y un desgaste a ratos abrumador,
sentirás la pena obvia de extrañar,
de "tener todo el aire para ti",
de aceptar que no eras, al menos no en esta vuelta,
de aceptar que no era el o ella,
de aceptar que no era ahora.
Pensaras que no hay mas motivos,
pasaras por periodos nebulosos en los cuales no sabrás como eres capaz de funcionar como si nada pasara,
periodos en los que sentirás que solo tu cuerpo es el que esta presente,
periodos en los que tu almohada te clavara navajas de pensamientos a media noche llevándote de regreso al punto de partida una y mil veces,
hasta que de pronto,
cuando menos te lo esperes,
despertaras un día y el o ella ya no serán tu primer pensamiento,
y te descubrirás pensando en muchas mas cosas de la que pensabas este ultimo tiempo,

y de pronto advertirás que sonríes como antes,
que comienzas a salir por gusto no por evasión,
y que de a poco comienzas a volver a sentir esa paz tan anhelada y tan difícil de encontrar.

Y es que asi funciona la vida.
De repente vas a darte cuenta.
De pronto, cuando menos lo esperas el mundo vuelve a acomodarse.
Respiraras hondo,
dejaras ir y seguiras caminando,
y seguiras aprendiendo,
y volveras a ser feliz, porque la felicidad no es un estado de ánimo, es una decisión... y es que no puede ser de otra forma, pues a eso vinimos...

Cerrar ciclos, y fluir.
De eso se trata esto...


Simplemente Noa

15 de febrero de 2011

Tan sólo pasaba por acá...


Todos hemos perdido el tiempo y la razón alguna vez.
Y es que a veces da la sensación que estar vivo es algo así como estar asustado.
Los recuerdos a ratos parecen echar sal en las heridas. incluso los buenos recuerdos, pecan de indiscretos al recordarnos la fugacidad de las cosas, lo efímero de la vida, lo implacable del destino y sus designios.
La vida tiene la costumbre de cobrar los errores con creces, y de recordarte que no importa que tan mejor o peor seas ahora, el tiempo no vuelve atrás para darte el espacio de volver a tomar las decisiones que te trajeron al punto en donde estas ahora.
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien quieres ser.
Vive el día a día de la mejor manera posible.
Recuerda que no importa que lo que nos pase. Somos artistas de la vida.
Un día tenemos un martillo para esculpir,
otro día pinceles y tinta para pintar un cuadro,
o papel y lápiz para escribir.... y para una vida tan corta, bien vale la pena escribir una buena historia no?
Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Creo que en el momento en el que las personas deciden enfrentar aquello que les perturba, comprenden que sus capacidades superan absolutamente lo que tenían pensado, y que hay muchas formas de volver a empezar, y de hacer las cosas.
Esculpir estatuas sobre bases inestables, o escribir una carta sobre un papel dañado, ciertamente contribuye a que el objetivo de la obra peligre. El punto no es obtener el resultado, si no mas bien, la mejor arista de la obra resultante.
Si el sufrimiento está ahí, es necesario aceptarlo, porque no se va a ir sólo porque tú finjas que no existe.... y si la alegría está ahí, también es mejor aceptarla, incluso con el miedo a que se acabe algún día.
El tiempo apremia.
La vida es corta y efímera.
Puedes empezar de nuevo cuando quieras.
Si piensas que vas por mal camino puedes cambiar de parecer y seguir otro rumbo, o puedes también no hacerlo y seguir donde estás. Solo tu sabes el poder de tus decisiones, y el coraje que debes tener para enfrentar una decisión equivocada.
Y no hay normas al respecto, ni recetas que indiquen por cual camino optar.
Sea cual sea el caso,
te recuerdo que de todo podemos sacar una lectura positiva o negativa,
y espero que tú saques la positiva.
La vida no es tan gris como parece,
y la frase de cuentos que dice que todo es para mejor, no es azarosa.
En el Universo todo marcha como debiese, lo entiendas o no,
causa y efecto le llaman algunos,
destino otros,
yo prefiero tan solo creer que todo en esta vida tiene su razón de ser.

Espero que veas cosas que te sorprendan.
Y que nunca pierdas la capacidad de seguir sorprendiéndote con las cosas que la vida presenta ante tus ojos.
En eso esta el sentirse vivo.

También espero que sientas cosas que nunca antes hayas sentido, y que sigas creyendo que cada día se puede volver a empezar.

No pienses que porque al primer, segundo o tercer intento no resultó, la vida ya no tiene oportunidades para ti. Aveces el encanto esta en saber esperar el momento indicado para actuar, entregarse y arriesgar lo que merezca aquello en lo que crees.

Aprende haciendo. Escribe tu propia historia.

La sensación del Paraíso esta en el día a día.
Procura ser consiente de lo que haces, pues cada instante puede transformarse en un momento inolvidable en tu vida.
Respira hondo, estas aquí, sin pasado y sin futuro, tu mundo es hoy,
concéntrate en la dulzura con la que el viento acaricia tu cuerpo y en la gracia inesperada de contemplar el cielo, la Tierra, el hoy.
El mundo invisible siempre se manifiesta en el mundo visible, tan solo basta saber observar la magia presente en todo lo que nos rodea.
Aprende a ver las cosas simples.

No vengo a darte lecciones de felicidad, ni mucho menos aspiro a hacerte feliz.

Solo quiero que sepas que pasaba por aquí, y pensé en lo fácil que es olvidar lo esencial de las cosas; y ser ciego a ello, hoy en día, es casi cosa de moda.
Tan sólo me detuve a recordarte que todos los días tienes la oportunidad de elegir aquello que te hace feliz. La decisión esta en tus manos.
No te pierdas en el intento, caminos hay muchos, y buenos compañeros de viaje también.
Tengo fe en que siempre habrá alguien que nos recuerde que nunca es tarde si hay voluntad.... todo tiene su segunda vuelta.
De corazón espero que vivas una vida de la cual te sientas orgulloso,
pero por sobre todas las cosas, espero que si ves que no es así,
tengas la fortaleza y el coraje para empezar de nuevo las veces que sea necesario.
Recuerda que la vida comienza las veces que TU quieras... Y ser feliz es lo menos que puedes hacer para que tu paso por este lugar, por lo menos, valga la pena...

Simplemente Noa

3 de octubre de 2010

"Uno crece..." - Susana Carizza


Es imposible atravesar la vida...

sin que un trabajo salga mal hecho,

sin que una amistad cause decepción,

sin padecer algún quebranto de salud,

sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,

sin equivocarse en un negocio...


Es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece...


Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene el aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir...
Uno crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias y siembra raíces.

Uno crece cuando se impone metas sin importarle los comentarios negativos ni los prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación, sensible por temperamento y humano por nacimiento. Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas, y marca el camino, aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores y de encenderse con residuos de amor.
Uno crece ayudando a sus semejantes.

Uno crece conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder.

Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla e ilumina como estrella... e
s entonces cuando uno de verdad crece...


"Uno crece..." - Susana Carizza

["...Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte,
y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino. Levántate y mira el sol por las mañanas, y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados."]

Pablo Neruda


Sabias palabras de Susana Carizza y del gran Pablo Neruda....
....Simplemente Noa


21 de agosto de 2010

La clave esta en no condicionar...

LA LEY DE LA ENTREGA
Lo más importante es la intención que se encierra detrás de nuestra entrega y de su recepción. La intención siempre debe ser crear felicidad para el que da y para el que recibe. La intención debe ser tal que sintamos alegría por el hecho mismo de entregar.

LA LEY DEL DESAPEGO

Esta Ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico es preciso renunciar al apego a esa misma cosa. Esto no quiere decir que abandonemos la intención de crear nuestro deseo. Abandonamos nuestro apego al resultado. Esta acción es muy poderosa. En el momento en que renunciemos al apego al resultado, combinando la intención apuntada con el desapego simultáneamente, tendremos todo lo que deseamos. El apego se basa en el miedo y en la inseguridad, y la necesidad de seguridad se basa en la falta de conocimiento de nuestro Yo verdadero.


El vivir sin condicionar lo que hacemos implica vivir el momento presente, vivir en el aquí y en el ahora , sin pensar en lo que recibiremos de vuelta como retribucion a nuestras acciones. Permitir que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas nos da la libertad de disfrutar de las relaciones o de las cosas que poseemos en la vida de una manera mas libre, creyendo en nosotros mismos, en las personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo.
Tener la capacidad de entregarnos sin condicionar lo que damos nos da serenidad, una profunda sensación de paz, y por sobretodo la capacidad de dar y recibir amor, en todas sus formas, de una manera mucho mas sana.
Uno actúa por simple hecho de querer hacerlo sin buscar una acción previa o posterior para llevarlo a cabo. Esta actitud nos permite además sostener nuestra libertad, permitiendo, también, ser libres a quienes amamos, pues quien ama verdaderamente, deja libre al otro. El amor se basa en libres alianzas, en elegir querer estar con el otro sin presiones, sin culpas, sin esperar cosas del otro...

El "desapego" que implica esta actitud se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no nos sirve de nada, pues la verdadera importancia recae en el ocuparse de lo que sentimos y de lo que queremos hacer con lo que ocurre en nuestras vidas, aquí y ahora.
Muchas veces nos centramos en ver las cosas con una mirada calculadora, en fijarmos en las retribuciones que tenemos de todas nuestras acciones cayendo en esperar el "te quiero" de vuelta, el agradecimiento por lo que hacemos, las mismas actitudes que tenemos con otras personas dirigidas hacia nosotros, etc ; vivimos esperando que la gente responda como nosotros queremos y constantemente nos desilucionamos por no recibir lo que esperábamos, siendo que nadie es igual al otro, y los que nos rodean no tienen porque responder o pensar como nosotros lo hacemos. Desapego no se trata de renunciar a la intención de cumplir nuestro deseo, o de no querer que por ejemplo la otra persona nos retribuya lo que damos, el deseo siempre esta presente, la diferencia recae en la forma en como nosotros encausamos ese deseo.

"Si yo quiero que alguien me quiera daré lo mejor de mi para que ello ocurra, me centrare en mi deseo de que esa persona sienta lo que quiero por mi, diré te quiero si es que lo siento, o haré por esa persona lo que me nazca en su momento, pero sin centrarme en su respuesta, sino en mi deseo de lograrlo.. se trata de no esperar un te quiero para decir te quiero, se trata de no esperar una acción para generar cierta actitud o acción de nuestra parte. Se trata de hacer las cosas porque queremos hacerlas... si hay retribución, genial! y si no la hay nos quedamos en paz con nosotros mismos porque nosotros estamos dando lo mejor que tenemos para que ello ocurra y si no ocurre es porque el orden natural de las cosas indica que, aunque no nos guste, las cosas simplemente no son como queremos que sean, y por algo las cosas son así..."

El poder que se deriva de esto, ciertamente nos cambia nuestra actitud ante la vida, nos da la libertad de actuar en base a lo que queremos hacer y no en base a lo que recibimos; nos permite actuar sin remordimientos, nos liberamos del "me siento estúpido por haber hecho tal cosa..." pues te quedas con la sensacion de que lo que hiciste lo hiciste porque te nació hacerlo en su momento, y asumes plenamente la responsabilidad de tus actos.

En lugar de la frase lastimera, te quedas con el "...si bien es cierto las cosas no se dieron como yo quería, y quizás hoy sufro por ello, hice lo que quise para lograrlo, di lo mejor de mi para que ello ocurriera, me hago responsable de lo que hice porque quise hacerlo en su momento, y si las cosas no resultaron como quería, es porque simplemente eso no era para mi..", sin culpas ni arrepentimientos.

"Hiciste lo que quisiste durante el intento, y fuiste feliz haciéndolo", no hay culpas para nadie, ni para ti mismo, lo intentaste, y lo mínimo que puedes sacar como balance ante una situación desventajosa, es que aprendiste como sacar lo mejor de ti para lograr lo que quieres... si no se dio es porque probablemente tu camino es otro...en la vida lo fracasos no son mas que la forma que tiene la vida de mostrarnos que estamos recorriendo un camino equivocado..

"No renunciamos a la intención ni al deseo;
renunciamos al interés por el resultado..."

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada, comenzamos a actuar de una manera libre y mas sana... cargas menos culpas... das lo mejor de ti, disfrutas mucho mas del resultado cuando este es positivo, dejas de caer en temores y fantasmas absurdos, no hay arrepentimiento cuando las cosas no se dan como quieres que se den, y los balances y criticas siempre son para sacar cosas aun mas positivas de las que ya sacaste... El objetivo siempre esta presente, pues es lo que te mueve, lo que te motiva a actuar, sin embargo, no te concentras en el resultado, sino en los pasos que vas dando para lograrlo...

"Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la vida en plenitud que puedes alcanzar si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste..."

"Levántate y mira el sol por las mañanas,
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida;
nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados..."
Pablo Neruda


Sim
plemente Noa

Qué es la felicidad?


Qu
é es la felicidad?

"Estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría." (Wikipedia)

"La felicidad es un estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quien lo disfruta, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado."
(Pensamientos.es)

"Estado de animo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada y buena. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría..." (Wikipedia)

"Estado mental que se logra, cuando una persona se libera
y no experimenta más el sufrimiento..."
(Dalai Lama)

"La felicidad es mas que un estado de animo o un sentimiento... es una DECISIÓN..."
(Carolina Beato)

Definir el concepto de felicidad sin duda es un acto bastante complejo y arriesgado debido a que hay cientos de definiciones y formas de apreciación relacionadas con el concepto. Mientras que para algunos es un estado dado por influencias externas tales como el dinero, el afecto, etc, para otros es un estado netamente interno centrado básicamente en un estado de armonía interior que no se relaciona con aspectos externos.
Sea cual sea la apreciación que tengamos de la palabra, un punto en común en la gran mayoría de ellas es que el ser humano ha tendido siempre a perseguirla como una meta, un fin, un estado de bienestar ideal y permanente al cual llegar, etc. La complejidad de definir el concepto radica en la diferencia de intereses que tenemos y relacionamos con el tema, pues mientras que para algunos la felicidad esta constituida por un estado de permanencia fruto de haber alcanzado metas propuestas tales como formar una familia, tener un hijo o tener un trabajo estable; para otros puede que sea tan solo un estado temporal relacionado a un aroma, una imagen, el encuentro con tu pareja, una reunión con amigos, etc. Desde un punto de vista psicológico, la felicidad incluye tanto emociones positivas como la alegría, como emociones que no son necesariamente positivas como el compromiso, la lucha, el reto o incluso dolor. En estos casos seria la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello o su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produciría en las personas sentimientos positivos más profundos. Personalmente creo que la felicidad se compone de pequeños momentos y detalles vividos en el día a día, que nos llevan de estar en un estado "neutral" o incluso deprimido, a un estado placentero, agradable, etc; y cuya principal característica es la capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante lo largo de nuestras vidas. Según el Dalai Lama podemos ser felices cuando obtenemos lo que queremos sin embargo, pronto nos adaptamos a la nueva situación y recuperamos nuestro estado anterior neutral o deprimido. Con respecto al concepto en si no creo que exista una definición verdadera y/o absoluta, debido a que su apreciación depende de elementos propios de la personalidad y forma de ser de cada persona. El que mi felicidad la constituya por ejemplo, ver un paisaje agradable, es tan valido como la felicidad de aquel que se sacrifica por el amor de su pareja, gana mucho dinero, viaja o se esfuerza por terminar un proyecto; pues la concepción de la palabra depende de la apreciación de la realidad y de la vida, propia de cada uno, y por lo mismo, a mi parecer, es incuestionable. Me siento afortunada al considerar la felicidad como un estado temporal y efímero, pues siento que ello me obliga a tomar la decisión de buscarla en aquello que me hace feliz. La decisión, la búsqueda constante, sin duda constituye una actitud ante la vida mas activa, en movimiento, en constante autoconocimiento. Creo que el pensar positivo y centrarse en la búsqueda de aquello que nos hace felices, puede cambiar nuestro estado de ánimo en forma inmediata. El cambio de actitud, sin duda se nota, emanamos otra energía, los que nos rodean lo perciben, y muchas veces se empapan de el. Ciertamente soy afortunada pues día a día disfruto de valiosos y aveces numerosos segundos de felicidad. Cosas simples me hacen feliz, cosas cotidianas, sin importancia, sin relevancia, pero que logran constituir, por esos breves instantes de duración, el cable a tierra que requiero para tomar la decisión de ser consiente de lo que hago y de lo que vivo a diario. Creo que para mi, en mi vida, la clave esta en conocer cual es el camino hacia la felicidad, cual es el del sufrimiento, y ELEGIR ser feliz, pues únicamente de esa manera la felicidad es posible para mi. Y no se trata de no sufrir o rehusar a malas experiencias, en absoluto. Soy partidaria de que los errores y las caídas son grandes formas de aprender y crecer como persona, tanto en el reconocimiento del error, fracaso, traición etc, como en la capacidad de asumirse mal, y de darse el tiempo de sufrir el duelo correspondiente; el punto al que me refiero es una actitud ante la vida, una actitud diaria que va mas allá de los malos ratos o las desiluciones que me toque vivir, se trata de abrir los ojos, respirar hondo y tener la capacidad de decir basta cuando las cosas no están bien, de pararse una y mil veces después de cada error cometido, de cada traición o cada obstáculo que la vida nos ponga en el camino; se trata de quererse, se trata de tener fe en que las cosas no siempre van a ser tan grises como lo vemos en cierto momento, se trata de exigir lo que se merece, de jugársela por lo que se quiere cuando hay que hacerlo, de quitarse los temores, de disfrutar de las cosas simples que la vida los regala, de creer realmente que la vida es corta y efímera, y que lo mínimo que podemos hacer en nuestro paso por este lugar es aprender, crecer, disfrutar y ser felices...


"No hay deber que descuidemos tanto como la felicidad..." ( Robert Louis Stevenson)

"Buscamos la felicidad pero sin saber dónde,
como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una."
(Voltaire)

"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias..."
(Locke, John)

"...Si no hay alegría, fluidez o ligereza en lo que haces, no significa necesariamente que tengas que cambiar lo que haces. A veces basta con cambiar la manera de hacerlo.
El “cómo” siempre es más importante que el “qué”. Trata de conceder mucha más atención a lo que haces que al resultado que esperas obtener. Concede toda tu atención a lo que el momento te presente. Esto implica aceptar plenamente lo que es, porque no puedes conceder toda tu atención a algo y al mismo tiempo resistirte a ello. En cuanto honras el momento presente, toda infelicidad y esfuerzo se disuelven, y la vida empieza a fluir con alegría y suavidad. Si tus actos surgen de la conciencia del momento presente, cualquier cosa que hagas, hasta la acción más simple, quedará impregnada de calidad, cuidado y amor. Por lo tanto, no te preocupes por el fruto de tus acciones: manténte atento a la acción misma. El fruto ya vendrá cuando corresponda..." (Eckhart Tolle)

"Nos pasamos la mayor parte del día alimentándonos de pensamientos
y moviéndonos por impulsos,
sin darnos cuenta de que realmente son ellos los que llevan el control de nuestras vidas
y no nosotros.
Continuamente nos olvidamos de que vivimos en un cuerpo con sentidos, sentimientos, pensamientos, emociones e ideas. Detenerse y prestar atención a lo que sentimos, a lo que nos está pasando en cada momento, es una forma de estar presente y sentir que estamos vivos. Cuando camines por la calle, siente que caminas por la calle; cuando abras la puerta, siente que abres la puerta; cuando comas, siente que comes; cuando respires, siente que respiras; de este modo y solamente así te escucharás, aprenderás y podrás empezar a conocerte..."
(Buda)


Simplemente Noa

30 de julio de 2010

Algun dia...



Sucede que a veces el tiempo te regala flores en un invierno frío,
y te dibuja una sonrisa en la cara;
y te esmeras por guardar la flor en la memoria para revisarla en los momentos difíciles,
aquellos en los que te sientes solo y perdido,
aquellos en los que sientes que la vida es injusta, incluso cruel.
Y es que cuando la recuerdas, descubres que fuiste feliz,
y que la vida te obsequió el privilegio de vivir la experiencia.
Vuelves a sonreír.

El invierno avanza y trae consigo sentimientos encontrados.
Olor a principio y abrazo.

Evoco aquellas flores que la vida me regaló en su momento.
Evoco personas.
Recuerdo lo felices que fuimos en los días en los que recorrimos la vida juntos,
cuando suspirábamos las canciones como quien sopla un diente de león,
o disfrutábamos de momentos simples como un niño disfruta un juguete nuevo,
miradas perdidas en miradas,
sonrisas espontaneas,
el tiempo se detenía;
evoco su presencia, siempre haciendo temblar mis temores,
incluso más que el frío de este invierno inmisericorde.

Y es que sucede que a veces eres feliz pero no lo descubres hasta un tiempo después, cuando volteas hacia atrás y haces repaso de lo vivido.
Te sientes vivo.
Vuelves a sonreír, pero esta vez con una risa más bien irónica... la vida no perdona los errores,
y los cobra; si no aprovechaste el momento y advertiste que la felicidad estaba en tus manos, simplemente la pierdes, y no hay otra opción que empezar la búsqueda nuevamente.
La felicidad hoy en día es una opción, y está en todos lados,
sin embargo, y pese a eso, hay quienes pasan toda una vida en su búsqueda.

Agradezco el privilegio de haber estado en ese momento, en ese lugar.
Los cruces de caminos siempre serán un enigma fascinante para mi, pues inevitablemente te marcan, y no avisan; lo único que te queda es aprender y disfrutar mientras dure, aprender por sobre todas las cosas, y ser feliz en el intento.
A eso vinimos.
No puede ser de otra forma.

La noche es fría, no más que las tantas de este invierno especialmente gélido.
Respiro hondo. Intento evocar esas flores obsequiadas en su momento para recordar que fui afortunada,
y me encuentro con un "te echo de menos" colmado de sentimientos encontrados, pero en paz por sobre todo.

A ratos siento la sensación de que el mundo duele menos cuando estoy prendida en el recuerdo.
Algún día te contaré cómo fue todo,
me regañarás por haber hecho menos de lo que podría haber hecho,
descifraremos juntos el idioma extraño con que a veces hablan las soledades y los rencores,
fumaremos un cigarro mientras caiga la tarde,
las miradas volverán a perderse sin temor de hacerlo,
y te enseñaré las palmas de mis manos para reconozcas en sus líneas el camino que aún hemos de recorrer juntos, aun nos queda historia por escribir.

El mundo seguirá su ritmo normal,
yo seguiré navegando a la deriva como los restos de un naufragio,
haciéndome fuerte,
aprendiendo por sobre todo.
Nos reconoceremos, pese a lo diferente que nos veamos, y no ha de extrañarnos tal cambio pues ambos sabremos que de una u otra forma la vida nos ha de recordar que el tiempo no estuvo detenido para nosotros, la vida siguió su curso, y cada cual su respectivo camino.

Algún día dormiremos juntos el sueño pendiente, el viaje que hice, el camino que emprendiste, las ganas de vernos; y es que el amor, a veces, es simple y no siempre entiende que hay batallas que es mejor postergar...

Simplemente Noa


Esperando a Ismael... http://iserrano.blogspot.com/

24 de julio de 2010


["Al llegar el invierno los árboles deben de suspirar de tristeza al ver como caen sus hojas. Deben decir algo asi como: "Jamás volveremos a ser como antes".
Claro que no. De otro modo, ¿Cual sería el sentido de la renovación?. Las siguientes hojas tendrán su propia personalidad, pertenecen a un nuevo verano que se acerca. Vivir es cambiar, y las estaciones nos repiten esta lección todos los años. Cambio y renovación son leyes de vida, y es bueno acostumbrarse a ellas para no sufrir por cosas que solo existen para traernos alegrías..."] Paulo Coelho.

En el mundo existen dos tipos de personas:

Están los que usan siempre la misma ropa, llevan amuletos, hacen promesas, imploran mirando al cielo, creen supersticiones, se esmeran por hacer felices a los demás, conviven con la rutina sin mayor problema, temen a muchas cosas y lo manifiestan abiertamente, desconfían de vez en cuando, sufren y se lamentan de si mismos cuando la vida no es condescendiente con ellos, constantemente esperan y se esmeran por ser capaces de cumplir con los cánones establecidos, y son de los que se sientan a esperar el rescate cuando los vientos de la vida soplan en contra de la dirección escogida.
Cuando nos cruzamos con este tipo de personas y las acabamos haciendo parte de nuestra vida, pasan también a querer modificarla, pues si no actuamos tal y como ellas esperan de acuerdo a los cánones que tienen establecidos como normalidad, se disgustan. Estas personas encasillan todo lo que deben vivir para sentirse seguros de los pasos que les permiten ir avanzando, son de los que se paralizan cuando les cambias el orden de las fichas, pues no hay un segundo plan, no hay una opción adicional a lo que tienen planeado, no hay mas aristas, no hay mas paisaje que el que quieren ver. La mayoría de las veces no tienen una idea clara de cómo deben vivir su vida, sin embargo tienen claro que es lo que deberían y no deberían hacer, y suelen extrapolar esta normalidad tanto a sus vidas como a la del resto de las personas.

Por otro lado, están los suelen ir un paso adelante o un paso atrás que el resto de las personas. Generalmente no pasan desapercibidos, socializan, les gusta interactuar, pasar por los lugares impregnándose del ambiente y de las personas con las que les esta tocando compartir. Difrutan de cada cruce caminos, pues saben que despues de cada uno, no volveran a ser la misma persona.
Arriesgan mas de lo que deberían, y efectivamente muchas veces pierden mas de lo que tienen.
No se arrepienten de los errores cometidos, pues saben que la posibilidad de enmendar un error es mas valiosa que el no haberlo cometido nunca.
Estas personas son las que siguen corriendo aun cuando las piernas le tiemblan, siguen luchando aun cuando todo parece perdido, están convencidos de que la vida es un desafío en sí misma.
También temen, incluso mucho mas de lo que son capaces de asumir, sin embargo han aprendido a convivir con ese temor y a utilizarlo como herramienta a la hora de actuar; saben cargar con sus culpas y enfrentar sus errores;... el miedo a equivocarse es parte de su vida, y no se paralizan ante el.
Sufren, pero no se quejan pues saben que el dolor pasa, el sudor se seca, el cansancio se termina... Saben que la satisfacción de lograr un sueño es una felicidad impagable y por ello arriesgan todo, aun cuando pueden salir perdedores, pues confían en que el próximo intento, aunque cueste, sera mejor que el anterior.

Sus cuerpos tienen la misma cantidad de músculos, por sus venas corre la misma sangre, lo que los hace diferentes es su espíritu y la determinación de alcanzar la cima... les gusta llegar a aquellos lugares donde no se llega superando a los demás sino a uno mismo.
Saben que cuando un hombre camina en dirección a su destino, se ve forzado muchas veces a cambiar su rumbo, incluso a retroceder al punto de partida; y no se averguenzan cuando ello sucede. Saben que aveces las circunstancias externas son más fuertes que uno, y ante eso muchas veces hay que ceder, reflexionar acerca de lo sucedido y cambiar la estrategia, pues eso forma parte del aprendizaje que conllevan los fracasos. Nunca pierden de vista lo que quieren, pero no por ello se vuelven ciegos a la belleza de los paisajes que nos regala el camino para llegar al objetivo. Nunca olvidan que el secreto consiste no desistir jamas...


Y es que creo que no hay caminos predeterminados, ni recetas que indiquen el forma mas correcta de llegar al punto que nos fijamos como objetivo. La vida simplemente nos envía situaciones y un abanico de posibilidades para elegir como actuar, que seguir, como comenzar de nuevo. Personalmente me identifico mas con mi segundo tipo de personas, y creo rodearme de gente así casi instintivamente; quizás sea algo así como un medio de resguardo, pues al fin y al cabo se que si todo se derrumba y yo no estoy, o no están, tarde o temprano ambos podremos seguirle el ritmo a la vida, porque creemos que siempre es posible hacerlo...lo concebimos casi como una obligación intransable.
Al fin y al cabo, lo mínimo que podemos hacer por nosotros es tratar de ser felices...

["Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño...
...Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
...Me gusta la gente que con su energía, contagia.
...La gente que lucha contra adversidades.... que busca soluciones.

...Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido..."]
Mario Benedetti.


Simplemente Noa.

12 de mayo de 2010

CERRAR UN CICLO


Hace algún tiempo te invite a morir y morimos juntos,
y fue grandioso empezar de nuevo;
hoy, mi invitación redunda en otro camino para alcanzar el mismo objetivo: cerrar ciclos.

Y es que aveces para poder seguir el curso normal de nuestra vida es necesario quemar etapas, aceptar que somos seres que estamos en constante cambio, aveces evolucionamos, aveces involucionamos, aveces probamos estilos diferentes y aveces simplemente respiramos hondo y comenzamos a vivir nuevamente.
Aceptar un fracaso,
asumir una ruptura,
dejar ir,
entender que no eras tu ni era el o ella,
comprender que aunque parezca abrumadoramente triste las cosas han cambiado,
que lo que parece algo irreal debido a lo distante que es la situación actual de lo que algún momento fue, es absolutamente real, y es indispensable adaptarse a este nuevo escenario.

Y es que de pronto se torna necesario el "letting go..."

Cerrar ciclos es una dinámica de particular complejidad pero a su vez, de extremo beneficio para el renacimiento de una persona renovada en todo ámbito, mas fuerte, mas madura, mas consiente y mas sensible.

Ciertamente cerrar ciclos ayuda a sanar.

Y es que es algo así como un desprenderse de la realidad en la se ha estado inmerso, soltar, liberar, dar vuelta la hoja... comprender que en la vida es necesario quemar etapas para crecer, para volvernos mas fuertes, para hacernos mas humanos, etc..

Pero como hacerlo cuando en el momento en que se siente la necesidad de llevarlo a cabo, muchas veces se esta tan abrumado en el sentir, que no se encuentran los caminos para llegar al objetivo? pues bien, lo primero es tener la capacidad de tomar la decisión de hacerlo. Ser consientes de que es hora de empezar de nuevo, y hacerlo por un real convencimiento de la causa, no por los consejos, no por las personas que constantemente nos lo piden, sino por que realmente nosotros consideramos que es el momento de hacerlo.
Lo segundo, es dejar todo lo que se ha vivido hasta entonces en orden, por supuesto dentro de lo que sea posible. Cuando se cierran ciclos no deben quedar amarras sueltas, cosas pendientes, palabras no dichas, sensaciones de poder haber hecho algo mas... si decides cerrar el ciclo, debes asegurarte de estar en paz contigo, lo que no dijiste en su momento no tendrá el mismo impacto hoy, lo que no hiciste aquel día ya no tendrá sentido hoy.
Es indispensable aceptar el pasado para entender y vivir en paz tu presente y futuro. Muchas personas viven guardándose sentimientos, palabras e impulsos, pensando en una ocasión especial para expresarlos sin dimensionar que esta vida es efímera y lo que hoy puede parecer perfecto, el día de mañana puede transformarse en nada.
Acostumbrate a hacer lo que sientes y a vivir de modo tal que si todo acabase mañana puedas decir que lo diste e hiciste todo, sin culpas ni remordimiento.
Si no estas tranquilo con lo que hiciste o no hiciste, evalúa si vale la pena hacerlo ahora, recuerda que "Las declaraciones de amor son validas únicamente en el momento en que se emiten...", el amor es frágil, y nadie es pertenencia de nadie.
Es imposible alcanzar la tranquilidad necesaria para comenzar de nuevo, cuando sentimos la sensación de que aun tenemos cosas que hacer en este ciclo que consideramos debemos cerrar...

Esa evaluación esta únicamente en tus manos.

Recuerda en todo momento que no porque no haya resultado perdiste tu tiempo, toda experiencia involucra una ganancia, y aunque ahora te parezca imposible hacer un recuento positivo de lo que estas viviendo, tarde o temprano, advertirás que al menos el dolor que estas experimentando te hace día a día mas fuerte. De ahí para adelante, madurez, sinceridad, sensibilidad, intuición, etc... es ganancia neta.

Cerrar ciclos es una transición que permite también ayudar a sostener relaciones en paz, sobre todo si aun hay cariño, pues si bien es cierto no busca retomar la relación desecha, si busca evitar la contribución al daño mutuo en relaciones desgastadas y enfermizas. El tener la capacidad de aceptar que una relación no funcionó por el motivo que haya sido, entender que las culpas siempre son compartidas, y sobretodo, que aveces para sostener una relación no basta solo con amor como lo plantean los cuentos de hadas, permite entender que simplemente ahora no es el momento para que esa relación resulte y que el seguir intentándolo contribuye únicamente a aumentar el daño y el desgaste emocional para ambos.
Superar las emociones encontradas que conlleva el proceso involucra un gran aprendizaje, que si bien es cierto es abrumadoramente difícil sobrellevar en el momento, una vez que se lleva a cabo, nos permite comenzar una nueva etapa más libres y más tranquilos.

Tal vez cerrar ciclos solo redunde en entender y aceptar.

Dejar ir es lo primero.
Sanar es el siguiente paso.
Y no hay recetas.

Podría estampar mi experiencia y probablemente en lo único que contribuya sea en que quienes estén en esta situación sientan que no son los únicos que han pasado por algo así.
Todo lo que yo he pasado no te sirve a ti, pues son las experiencias de cada uno las que determinan la mejor forma de comenzar de nuevo.
Quizás el punto en común en que confluyen todas las experiencias relatadas acerca de este tema consideren el pensar en uno, sentir, vivir el sentimiento, por ningún motivo evadirlo, pues eso solo da tiempo, no soluciones. El primer paso para resolver un problema es reconocerlo, verbalizarlo. Si estamos viviendo algo que nos daña es un problema, y ante eso ¿qué hacemos para resolverlo?: dos opciones. La primera es alejarse sin cerrar el ciclo, evadir; la segunda, y mas productiva y sanadora, aunque no por eso menos difícil, es tomar la decisión de convencernos de que aquello no nos va a dañar más, porque si bien es cierto podemos amar a esa esa persona, también nos amamos y no permitiremos sufrimiento alguno por algo que ya pasó. Decidir hacerlo, con convicción, con las ganas y la necesidad de empezar de nuevo, con el anhelo de volver a subirse a ese mundo que sigue girando mientras nosotros creemos estar inmóviles en su centro, sintiendo, queriendo despertar un día para ver que lo que se esta viviendo no era mas que un mal sueño.

Si he de hacer una invitación entonces es simplemente a intentarlo,
no soy tan ambiciosa como para pedir que empieces de nuevo mañana mismo. Claramente es un proceso y como tal, determina tiempos propios de cada persona.

Es cierto, habrá lágrimas, y un desgaste a ratos abrumador,
sentirás la pena obvia de extrañar,
de "tener todo el aire para ti",
de aceptar que no eras, al menos no en esta vuelta,
de aceptar que no era el o ella,
de aceptar que no era ahora.
Pensaras que no hay mas motivos,
pasaras por periodos nebulosos en los cuales no sabrás como eres capaz de funcionar como si nada pasara,
periodos en los que sentirás que solo tu cuerpo es el que esta presente,
periodos en los que tu almohada te clavara navajas de pensamientos a media noche llevándote de regreso al punto de partida una y mil veces,
hasta que de pronto,
cuando menos te lo esperes,
despertaras un día y el o ella ya no serán tu primer pensamiento,
y te descubrirás pensando en muchas mas cosas de la que pensabas este ultimo tiempo,

y de pronto advertirás que sonríes como antes,
que comienzas a salir por gusto no por evasión,
y que de a poco comienzas a volver a sentir esa paz tan anhelada y tan difícil de encontrar.

Y es que asi funciona la vida.
De repente vas a darte cuenta.
De pronto, cuando menos lo esperas el mundo vuelve a acomodarse.
Respiraras hondo,
dejaras ir y seguiras caminando,
y seguiras aprendiendo,
y volveras a ser feliz, porque la felicidad no es un estado de ánimo, es una decisión... y es que no puede ser de otra forma, pues a eso vinimos...

Cerrar ciclos, y fluir.
De eso se trata esto...


Simplemente Noa