18 de marzo de 2011

Las Siete Leyes Espirituales del Éxito...


El éxito en la vida podría definirse como el crecimiento continuo de la felicidad y la realización progresiva de unas metas dignas. El éxito es la capacidad de convertir en realidad los deseos fácilmente. No obstante, el éxito, incluyendo la creación de la riqueza, siempre se ha percibido como un proceso que requiere mucho esfuerzo, y que muchas veces se logra a expensas de los demás.

1- La Ley de Potencialidad Pura (o de conciencia pura).

Esta ley puede llamarse de muchas maneras, pero todo se resume en el Ser. No es mas de lo que somos realmente.
Vivir de acuerdo con nuestro yo, en una constante auto-referencia, significa que nuestro punto interno de referencia es nuestro propio espíritu, y no los objetos de nuestra experiencia. Lo contrario de la auto-referencia es la referencia al objeto. Cuando vivimos según la referencia al objeto, estamos siempre influidos por las cosas que están fuera de nuestro yo, tales como las situaciones en las que nos involucramos, nuestras circunstancias, personas o cosas que nos rodean. Buscamos constantemente la aprobación de los demás. Nuestros pensamientos y comportamientos esperan una respuesta externa, lo cual hace que nuestra vida se base en el temor y la incertidumbre ante la retribución que tendremos de nuestro alrededor, respecto a nuestras acciones.
Cuando vivimos según la referencia al objeto, sentimos una intensa necesidad de
controlarlo todo. La necesidad de aprobación, la necesidad de controlar las cosas y de tener poder externo se basan en el temor.
El punto de referencia interno es el ego, sin embargo, el ego no es lo que realmente somos. El ego es nuestra autoimagen, nuestra máscara social; es el papel que estamos desempeñando. A la máscara social le gusta la aprobación; quiere controlar, y se apoya en el poder porque vive en el temor.
Nuestro verdadero yo, es nuestro espíritu, nuestra alma, es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío y no se siente inferior a nadie. Es humilde, no se siente superior a nadie, porque es consciente de que todos los demás son el mismo yo, el mismo espíritu con distintos disfraces.

2- La Ley de Dar.

"El universo opera por medio de un intercambio dinámico...
Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía en el universo.
Si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos,
mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida..."

Es lo mismo dar y recibir porque el universo fluye de esa manera y se ejercita aprendiendo a dar todo aquello que buscamos recibir. El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley del dar.
Puesto que nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía sería como frenar el flujo sanguíneo.

“En realidad; recibir es la misma cosa que dar, porque dar y recibir son diferentes aspectos del flujo de la energía del universo.”

3- La Ley del Karma (Acción y reacción. Causa y efecto).

"Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera...
Cosechamos lo que sembramos, y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito..."

En todo momento de nuestra existencia estamos en el campo de todas las posibilidades donde tenemos acceso a un número infinito de opciones, que podemos escoger consciente o inconscientemente. La mejor manera de comprender y utilizar al máximo la ley kármica es siendo conscientes de las decisiones que tomamos en todo momento.
Sea que nos guste o no, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado. Desafortunadamente, muchos de nosotros escogemos inconscientemente, y por lo tanto, no nos damos cuenta de que estamos frente a un abanico de posibilidades.
Si nos detenemos un momento y observamos las opciones que escogemos en el instante mismo en que las escogemos, este simple procedimiento de elección y de observación consciente, nos hace mucho mas responsables de las decisiones que tomamos y su respectivas consecuencias.
Tomando conciencia de las elecciones que hacemos, comenzamos a generar acciones que encierran un proceso de evolución tanto para nosotros como para todos los que nos rodean. Y eso es todo lo que necesitamos hacer.
Mientras el karma sea evolutivo, tanto para el yo como para todos los afectados por el yo, los frutos del karma serán la felicidad y el éxito.

4- La Ley del Menor Esfuerzo.

Es la favorita de muchos pero a veces es la que más cuesta porque estamos acostumbrados a hacerlo todo con el mayor esfuerzo.
La ley del menor esfuerzo tiene tres componentes, tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de "hacer menos para lograr más".
El primer componente es la aceptación. Aceptar significa sencillamente contraer un compromiso: "Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten". Eso significa que sabremos que este momento es como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. Este momento - el que estamos viviendo ahora mismo - es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es. Aceptamos las cosas como son, no como quisiéramos que fueran, en este momento. Es importante comprender esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro, pero en este momento debemos aceptarlas como son.
El segundo componente de la ley del menor esfuerzo: la responsabilidad. Consiste en no culpar a nadie o a nada, ni siquiera a nosotros mismos, de nuestra situación. En todos los problemas hay un principio de oportunidad, y esta conciencia nos permite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor.
El tercer componente de la ley del menor esfuerzo es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la necesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto. Si observamos a las personas que nos rodean, veremos que ellas pasan el noventa y nueve por ciento del tiempo defendiendo sus puntos de vista. Si sencillamente renunciamos a la necesidad de defender nuestro punto de vista, a través de esa renuncia lograremos acceso a una cantidad enorme de energía que anteriormente desperdiciábamos.
Si permanecemos abiertos a todos los puntos de vista, no aferrados rígidamente a uno, nuestros sueños y nuestros deseos fluirán con los deseos de la naturaleza. Entonces podremos liberar nuestros deseos sin apego, y después sólo esperar el momento propicio para que florezcan convertidos en realidad. Podemos estar seguros de que cuando el momento sea el indicado, nuestros deseos se cumplirán. Ésa es la ley del menor esfuerzo.

5- La Ley de la Intención y el Deseo.

Empezamos a hacernos conscientes de cómo desear y obtener. Se desea en el presente, se pone la intención en el futuro y se desapega del resultado. Si voy a tirar una flecha al blanco, tengo que tener mi atención en el presente, o sea, en tensar el arco hacia atrás, poner bien la flecha y dirigir mi intención en dar en el blanco.
Debemos centrar nuestra intención en el futuro y nuestra atención en el presente, desapegandonos del fruto de la acción.
La intención es el verdadero poder detrás del deseo. La sola intención es muy poderosa, porque es deseo sin apego al resultado. El solo deseo es débil, porque en la mayoría de los casos es atención con apego. La intención es desear respetando estrictamente todas las demás leyes, pero en particular la sexta ley espiritual del éxito: la ley del desapego.
Recordemos que nuestra verdadera naturaleza es el espíritu puro. Llevemos la conciencia de este espíritu a donde quiera que vayamos, liberemos suavemente nuestros deseos, y el universo manejará los detalles por nosotros.

6- La Ley del Desapego.

"La sabiduría de la incertidumbre reside en el desapego. En la sabiduría de la
incertidumbre reside la liberación del pasado, de lo conocido, que es la prisión del condicionamiento anterior.
Y en nuestro deseo de ir hacia lo desconocido, el campo de todas las posibilidades, nos entregamos a la mente creativa, que orquesta la danza del universo"-

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada y el desapego, conseguimos lo que deseamos. Podemos conseguir cualquier cosa que deseemos a través del desapego, porque éste se basa en la confianza incuestionable en el poder del verdadero yo. El apego, en cambio, se basa en el temor y en la inseguridad - y la necesidad de sentir seguridad emana del desconocimiento del verdadero yo.

La ley del desapego no obstaculiza la ley de la intención y el deseo, la fijación de metas. Siempre tenemos la intención de avanzar en una determinada dirección, siempre tenemos una meta. Sin embargo, entre el punto A y el punto B hay un número infinito de posibilidades, y si la incertidumbre está presente, podremos cambiar de dirección en cualquier momento si encontramos un ideal superior o algo más emocionante. Al mismo tiempo, será menos probable que forcemos las soluciones de los problemas, lo cual hará posible que nos mantengamos atentos a las oportunidades.

7- La Ley del Dharma.

"Todo el mundo tiene un propósito en la vida... un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la metaúltima de todas las metas."

Esta ley es la Ley del propósito en la vida. Todos venimos a la vida para cumplir un propósito y solamente nosotros podemos descubrir cuál es. Cómo expresar ese propósito y cómo usarlo para ayudar a los demás es parte de nuestro aprendizaje.

Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma.

Recuerda que somos los viajeros de una travesía cósmica como polvo de estrellas danzando y girando en las corrientes y los torbellinos del infinito. La vida es eterna, pero las expresiones de la vida son efímeras, momentáneas, transitorias.

Siddharta Gautama, el Buda, fundador del budismo, dijo una vez:

"Esta existencia nuestra es tan transitoria como las nubes del otoño.
Observar el nacimiento y la muerte de los seres es como mirar los movimientos de una danza.
Una vida es como un relámpago en el cielo, que se desliza veloz como un torrente por la pendiente de una montaña."

Nos hemos detenido momentáneamente para encontrarnos unos a otros, para conocernos, amarnos y compartir. Este es un momento precioso, pero transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad.
Si compartimos con cariño, alegría y amor, crearemos abundancia y alegría para todos, haciendo entonces que todo lo vivido y lo que quede por vivir haya valido y siga valiendo la pena...


Estracto y adaptaciòn del libro Las Siete Leyes Espirituales del Éxito, de Deepak Chopra.


Simplemente Noa


26 de febrero de 2011

Despierta!

Despierta!
Abre los ojos y emprende la marcha!

Hazte cargo de tu vida y tus acciones, no como mero espectador de los sucesos que cruzan tu camino, sino mas bien, como quien es capaz de asumir la responsabilidad que implica vivir como se debe.
No mires pasar los días como quien ve caer las hojas de los arboles al inicio de otoño.
No dejes que la rutina te escupa la cara y las alegrías.
Despierta!
Quitate las ataduras.
Libera tus penas!

La vida es corta, y aunque aveces no nos permita comprender aquello que nos pasa, al fin y al cabo termina regalandonos satisfacciones inesperadas.

Destruye aquellos muros que protegen la memoria, aquellos muros que levantamos para proteger los recuerdos.
Ríe cuanto mas puedas. Deja de llevar tus cicatrices como pinturas de guerra. La vida da para mas que eso.
Recuerda, que aunque aveces pareciera ser que el ayer nos regala solo amaneceres austeros, también te trajo al lugar en el que te encuentras hoy, con todo lo que ello implica.
Sube lo mas alto que puedas y visualiza el camino recorrido, aquello que perdiste o que dejaste, y entonces... grita, grita que amas, que haz amado con la vida misma, que bebiste el trago amargo de los que, aún fracasando, se empeñan en recordar que la vida sigue y que todo va a ser mejor algún día... la vida se debe vivir.
Grita y recuerda, que siempre hay quien espera tu sonrisa, y que no debes ser austero con tan humilde detalle.
Despierta de una vez! aún estás a tiempo de tener algo que contar.

Rompe tus ataduras.
Las penas pasan.
Las cicatrices son para recordar que somos mas fuertes de lo que creíamos antes de emprender el viaje.
No te duermas, el tiempo apremia.

Yo quiero pasar por tu mirada y recordar el brillo que tenían tus ojos aquellos días.
Quiero verte radiante.

Levanta tu mirada y dale un vuelco a tu vida.
Vive como se debe!
Aprende.
Crece.

Hazte valorar por lo que eres y haz sido. No en vano eres la persona que eres hoy.

Voltea a atrás y ve con satisfacción cuanto camino haz avanzado.
Si cometiste errores, da un paso atras y remedia las heridas que eventualmente causaste.
No te arrepientas jamas de las decisiones que tomas, asume con responsabilidad sus consecuencias e implicancias, y si eventualmente no son las correctas, toma tus herramientas y cura lo dolores, forja nuevos caminos, comienza de nuevo, y por sobre todas las cosas aprende de lo vivido.
Despierta!
Vive!
Brindemos juntos por todo lo vivido, levantemonos nuevamente!

Demos juntos el primer paso, hoy es un día especial, hoy celebramos que aun somos capaces de mirar mas allá del horizonte, que aun no nos resignamos a vivir una vida seca de emociones, que aun sabemos que la realidad no termina donde lo hace este espejismo, sino donde lo hacen los sueños... y a nosotros aun nos queda mucho por soñar y todo por vivir...


Simplemente Noa

16 de febrero de 2011

My Karma ran over your dogma...


El Karma

La palabra karma proviene del sanscrito karman que significa acción. Cabe destacar que tanto para el budismo y el hinduismo, estas acciones no son solo físicas, sino también incluyen las palabras, los pensamientos y todos los actos en general.

"Imaginemos que estamos frente a una enorme mesa de billar, tan grande como el universo, llena de una infinita cantidad de bolas de billar, cada una representando algún evento que pueda suceder.
Si un día cuando todo está quieto, golpearamos una de estas bolas, ésta con su movimiento afectaría a todas las demás. Un instante después del golpe, esta primera bola golpearía a otra y a su vez la segunda golpearía a una tercera, y así sucesivamente, muy pronto todas las bolas se estarían moviendo de una parte a otra, golpeándose entre sí, cambiando de trayectoria en cada golpe.
Así comienza una cadena infinita de eventos que producen otros eventos, y que a su vez, repercuten sobre otros sucesivamente..."

Este golpe inicial es el karma.

El karma es la acción inicial que se transporta, se repite y repercute en cada elemento del universo.
La ley del karma es el resultado inmediato de esta acción inicial, es el proceso infinito de causas y efectos que se producen como resultado de la acción. A esta ley se le conoce también como ley de causa y efecto, o ley de acción y reacción.
Es una ley universal de la cual ninguna persona puede escapar, pues todas las cosas que ocurren tienen una causa, y todas las cosas que hacemos provocan un efecto.
Cabe destacar que esta ley no tiene nada que ver con ningún castigo ni recompensa de ninguna divinidad, es una ley que funciona sola de forma autónoma y no es manejada ni gobernada por nadie; es un mecanismo automático natural y universal al que está sometido toda la creación.

Generalmente se tiene una percepción errada de lo que es el karma, asociándolo solo a las cosas negativas que nos puedan suceder de acuerdo a nuestras acciones. Esto es un error, pues la ley del karma, o ley de causa y efecto, es simplemente lo que su nombre indica, la forma en que los efectos tienen sus causas, y a su vez estos efectos serán causas de otros efectos sucesivamente. Estos efectos pueden ser percibidos como buenos o como malos, positivos o negativos para nuestra vida y para el entorno que nos rodea, por lo cual, es un error pensar que solamente son las cosas malas o negativas, las que nos puede suceder de acuerdo a nuestra forma de obrar.

El karma favorece la vida, la armonía y el equilibrio universal, así como también sus efectos, o sea la ley del karma, mantiene al universo funcionando en equilibrio.

Si no existiera esta ley, sucedería que ningún evento provocaría alteración y el universo quedaría paralizado.

Esta ley permite que las malas acciones que nosotros realizamos produzcan como consecuencia efectos que percibiremos como negativos, fundamentalmente en nuestras emociones y pensamientos, aunque también en un plano físico; y su manifestación puede ser inmediata, o bien incluso pueden llegar a tardar periodos que abarcan de una vida a otra. De la misma manera las acciones buenas que podamos realizar producirán efectos o consecuencias que vamos a percibir como positivas para nuestra vida o el entorno que nos rodea.

Es fundamental tener en cuenta que la ley del karma no premia ni castiga nada ni a nadie, la ley del karma es la que permite que el universo funcione equilibradamente.

El Karma, por su momento de formación puede dividirse en tres tipos:

Karma sanchita, que es el karma acumulado. Es el karma que viene de vidas anteriores, son los efectos que fueron provocados por eventos de vidas pasadas y que deben cumplirse en la vida presente.
Karma prarabhda, también llamado karma maduro, es el karma saldado o cumplido en la vida presente. Son las cosas que nos suceden en esta vida a causa de cosas que hemos hecho en el pasado. Si al momento de nuestra muerte quedara algo por saldar, este karma se transformaría en Karma sanchita.
Karma kriyamana, es el karma que está en formación, es el karma que está siendo formado en el momento presente, y que provocará sus efectos en el futuro. En algún momento se transformará en Karma prarabhda.

Otra clarificación del karma, se basa en su rigor, encontrándonos así con:

Karma adradha o karma evitable o Karma Blando, corresponde a aquellas cosas que nos van a suceder de acuerdo a las acciones que estamos tomando, pero que pueden modificarse si modificamos nuestras acciones.
Karma dradha o karma inevitable o Karma Duro, corresponde a aquellas cosas que nos van a suceder y que no pueden ser evitadas de ninguna manera.
Karma dradha-adradha o karma evitable con mucho esfuerzo o Karma Medio, corresponde a aquellas cosas que están marcadas en nuestro destino pero que con mucho esfuerzo podremos evitar.

Las gunas son las cualidades de la naturaleza o materia primordial. Estas tres tendencias o componentes de la naturaleza son sattwa guna, rajas guna, y tamas guna.

La Sattwa guna o forma armónica de obrar o forma consciente, alberga a aquellas personas que siguen en dharma; son personas más conscientes y despiertas. Son personas que eligen hacer lo que deben hacer y no hacen lo que le conviene al ego. Estas personas a veces logran anular completamente su karma, y siempre se encuentran dentro del karma adradha o karma blando. Jaña sattwico o forma de culto armónico y con conciencia: es practicar nuestros cultos de forma secreta y privada, sin asistir a templos que están atiborrados de gente, cuando nadie nos ve, cuando el culto realmente se hace de corazón, sin ostentación y sin querer aparentar nada.

Por otro lado, Rayas guna o forma de obrar emocional, alberga a todas las personas que viven en el mundo de la pasión, del interés y de la apariencia. Es usual que este tipo de personas les toque un karma dradha-adradha o karma medio.En cuanto a la compasión significa obrar con el ego, buscar la ostentación y que todas las demás personas siempre digan lo mejor de nosotros, estar pendiente de las apariencias. Ayudar a la gente pero siempre buscar la forma de que todos se enteren de nuestras buenas acciones. Es una forma interesada de obrar.
Jaña rayasico o forma de culto emocional: es cuando buscamos que las demás personas se enteren de lo fieles o míticos que somos, cuando asistimos a un templo y nos aseguramos que todos los demás nos vean, cuando hablamos de Dios constantemente y hacemos que todas las demás personas se enteren de lo religioso que somos.

Finalmente tenemos la Tamas guna o forma de obrar por inercia, que alberga a todas las personas a las que le van pasando cosas malas en la vida, y que se van dejando llevar por su desgracia y no hacen ningún esfuerzo por superarse. A estas personas les toca un karma duro o Karma dradha.En cuanto a la compasión significa obrar con desdén y sin darle importancia a las personas. Es ayudar por ayudar sin saber y sin evaluar si se está haciendo el bien o se está haciendo el mal.
Jaña tamasico: es cuando las personas asisten a los cultos por obligación y sin ganas.

El dharma

La palabra dharma significa "propósito en la vida", de manera que cuando la persona descubre cuál es su propósito en la vida y sigue ese camino sin desviarse, está siguiendo de esta forma el camino del dharma.
Seguir el camino del dharma es hacer siempre lo que debemos hacer y nunca lo que le conviene al ego. Es ser honesto y sincero consigo mismo, es jamás guiarse por las apariencias, es ayudar a las personas desinteresadamente y en silencio. Es tener constancia, criterio y claridad de objetivo, es hacer todo lo que debemos hacer para unir lo que una vez fue separado, es seguir el camino de la auténtica y verdadera religión (religión proviene de la palabra latina religare que significa volver a unir).
Si se sigue el camino del dharma, poco a poco las cosas se hacen más livianas y más fáciles, llegando a un punto en el que todo karma se transforma en karma blando, e incluso una gran cantidad de karma desaparece completamente porque la persona tiene el poder de operar sobre las causas de las cosas...


“Cada uno es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy es el resultado de tus decisiones y elecciones en el pasado. Lo que seas mañana será consecuencia de tus actos de hoy”.
Swami Vivekananda

Simplemente Noa

"My karma ran over your dogma..."

15 de febrero de 2011

Tan sólo pasaba por acá...


Todos hemos perdido el tiempo y la razón alguna vez.
Y es que a veces da la sensación que estar vivo es algo así como estar asustado.
Los recuerdos a ratos parecen echar sal en las heridas. incluso los buenos recuerdos, pecan de indiscretos al recordarnos la fugacidad de las cosas, lo efímero de la vida, lo implacable del destino y sus designios.
La vida tiene la costumbre de cobrar los errores con creces, y de recordarte que no importa que tan mejor o peor seas ahora, el tiempo no vuelve atrás para darte el espacio de volver a tomar las decisiones que te trajeron al punto en donde estas ahora.
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien quieres ser.
Vive el día a día de la mejor manera posible.
Recuerda que no importa que lo que nos pase. Somos artistas de la vida.
Un día tenemos un martillo para esculpir,
otro día pinceles y tinta para pintar un cuadro,
o papel y lápiz para escribir.... y para una vida tan corta, bien vale la pena escribir una buena historia no?
Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Creo que en el momento en el que las personas deciden enfrentar aquello que les perturba, comprenden que sus capacidades superan absolutamente lo que tenían pensado, y que hay muchas formas de volver a empezar, y de hacer las cosas.
Esculpir estatuas sobre bases inestables, o escribir una carta sobre un papel dañado, ciertamente contribuye a que el objetivo de la obra peligre. El punto no es obtener el resultado, si no mas bien, la mejor arista de la obra resultante.
Si el sufrimiento está ahí, es necesario aceptarlo, porque no se va a ir sólo porque tú finjas que no existe.... y si la alegría está ahí, también es mejor aceptarla, incluso con el miedo a que se acabe algún día.
El tiempo apremia.
La vida es corta y efímera.
Puedes empezar de nuevo cuando quieras.
Si piensas que vas por mal camino puedes cambiar de parecer y seguir otro rumbo, o puedes también no hacerlo y seguir donde estás. Solo tu sabes el poder de tus decisiones, y el coraje que debes tener para enfrentar una decisión equivocada.
Y no hay normas al respecto, ni recetas que indiquen por cual camino optar.
Sea cual sea el caso,
te recuerdo que de todo podemos sacar una lectura positiva o negativa,
y espero que tú saques la positiva.
La vida no es tan gris como parece,
y la frase de cuentos que dice que todo es para mejor, no es azarosa.
En el Universo todo marcha como debiese, lo entiendas o no,
causa y efecto le llaman algunos,
destino otros,
yo prefiero tan solo creer que todo en esta vida tiene su razón de ser.

Espero que veas cosas que te sorprendan.
Y que nunca pierdas la capacidad de seguir sorprendiéndote con las cosas que la vida presenta ante tus ojos.
En eso esta el sentirse vivo.

También espero que sientas cosas que nunca antes hayas sentido, y que sigas creyendo que cada día se puede volver a empezar.

No pienses que porque al primer, segundo o tercer intento no resultó, la vida ya no tiene oportunidades para ti. Aveces el encanto esta en saber esperar el momento indicado para actuar, entregarse y arriesgar lo que merezca aquello en lo que crees.

Aprende haciendo. Escribe tu propia historia.

La sensación del Paraíso esta en el día a día.
Procura ser consiente de lo que haces, pues cada instante puede transformarse en un momento inolvidable en tu vida.
Respira hondo, estas aquí, sin pasado y sin futuro, tu mundo es hoy,
concéntrate en la dulzura con la que el viento acaricia tu cuerpo y en la gracia inesperada de contemplar el cielo, la Tierra, el hoy.
El mundo invisible siempre se manifiesta en el mundo visible, tan solo basta saber observar la magia presente en todo lo que nos rodea.
Aprende a ver las cosas simples.

No vengo a darte lecciones de felicidad, ni mucho menos aspiro a hacerte feliz.

Solo quiero que sepas que pasaba por aquí, y pensé en lo fácil que es olvidar lo esencial de las cosas; y ser ciego a ello, hoy en día, es casi cosa de moda.
Tan sólo me detuve a recordarte que todos los días tienes la oportunidad de elegir aquello que te hace feliz. La decisión esta en tus manos.
No te pierdas en el intento, caminos hay muchos, y buenos compañeros de viaje también.
Tengo fe en que siempre habrá alguien que nos recuerde que nunca es tarde si hay voluntad.... todo tiene su segunda vuelta.
De corazón espero que vivas una vida de la cual te sientas orgulloso,
pero por sobre todas las cosas, espero que si ves que no es así,
tengas la fortaleza y el coraje para empezar de nuevo las veces que sea necesario.
Recuerda que la vida comienza las veces que TU quieras... Y ser feliz es lo menos que puedes hacer para que tu paso por este lugar, por lo menos, valga la pena...

Simplemente Noa

3 de octubre de 2010

"Uno crece..." - Susana Carizza


Es imposible atravesar la vida...

sin que un trabajo salga mal hecho,

sin que una amistad cause decepción,

sin padecer algún quebranto de salud,

sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,

sin equivocarse en un negocio...


Es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece...


Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene el aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir...
Uno crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias y siembra raíces.

Uno crece cuando se impone metas sin importarle los comentarios negativos ni los prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación, sensible por temperamento y humano por nacimiento. Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas, y marca el camino, aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores y de encenderse con residuos de amor.
Uno crece ayudando a sus semejantes.

Uno crece conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder.

Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla e ilumina como estrella... e
s entonces cuando uno de verdad crece...


"Uno crece..." - Susana Carizza

["...Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte,
y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino. Levántate y mira el sol por las mañanas, y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados."]

Pablo Neruda


Sabias palabras de Susana Carizza y del gran Pablo Neruda....
....Simplemente Noa


21 de agosto de 2010

La clave esta en no condicionar...

LA LEY DE LA ENTREGA
Lo más importante es la intención que se encierra detrás de nuestra entrega y de su recepción. La intención siempre debe ser crear felicidad para el que da y para el que recibe. La intención debe ser tal que sintamos alegría por el hecho mismo de entregar.

LA LEY DEL DESAPEGO

Esta Ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico es preciso renunciar al apego a esa misma cosa. Esto no quiere decir que abandonemos la intención de crear nuestro deseo. Abandonamos nuestro apego al resultado. Esta acción es muy poderosa. En el momento en que renunciemos al apego al resultado, combinando la intención apuntada con el desapego simultáneamente, tendremos todo lo que deseamos. El apego se basa en el miedo y en la inseguridad, y la necesidad de seguridad se basa en la falta de conocimiento de nuestro Yo verdadero.


El vivir sin condicionar lo que hacemos implica vivir el momento presente, vivir en el aquí y en el ahora , sin pensar en lo que recibiremos de vuelta como retribucion a nuestras acciones. Permitir que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas nos da la libertad de disfrutar de las relaciones o de las cosas que poseemos en la vida de una manera mas libre, creyendo en nosotros mismos, en las personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo.
Tener la capacidad de entregarnos sin condicionar lo que damos nos da serenidad, una profunda sensación de paz, y por sobretodo la capacidad de dar y recibir amor, en todas sus formas, de una manera mucho mas sana.
Uno actúa por simple hecho de querer hacerlo sin buscar una acción previa o posterior para llevarlo a cabo. Esta actitud nos permite además sostener nuestra libertad, permitiendo, también, ser libres a quienes amamos, pues quien ama verdaderamente, deja libre al otro. El amor se basa en libres alianzas, en elegir querer estar con el otro sin presiones, sin culpas, sin esperar cosas del otro...

El "desapego" que implica esta actitud se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no nos sirve de nada, pues la verdadera importancia recae en el ocuparse de lo que sentimos y de lo que queremos hacer con lo que ocurre en nuestras vidas, aquí y ahora.
Muchas veces nos centramos en ver las cosas con una mirada calculadora, en fijarmos en las retribuciones que tenemos de todas nuestras acciones cayendo en esperar el "te quiero" de vuelta, el agradecimiento por lo que hacemos, las mismas actitudes que tenemos con otras personas dirigidas hacia nosotros, etc ; vivimos esperando que la gente responda como nosotros queremos y constantemente nos desilucionamos por no recibir lo que esperábamos, siendo que nadie es igual al otro, y los que nos rodean no tienen porque responder o pensar como nosotros lo hacemos. Desapego no se trata de renunciar a la intención de cumplir nuestro deseo, o de no querer que por ejemplo la otra persona nos retribuya lo que damos, el deseo siempre esta presente, la diferencia recae en la forma en como nosotros encausamos ese deseo.

"Si yo quiero que alguien me quiera daré lo mejor de mi para que ello ocurra, me centrare en mi deseo de que esa persona sienta lo que quiero por mi, diré te quiero si es que lo siento, o haré por esa persona lo que me nazca en su momento, pero sin centrarme en su respuesta, sino en mi deseo de lograrlo.. se trata de no esperar un te quiero para decir te quiero, se trata de no esperar una acción para generar cierta actitud o acción de nuestra parte. Se trata de hacer las cosas porque queremos hacerlas... si hay retribución, genial! y si no la hay nos quedamos en paz con nosotros mismos porque nosotros estamos dando lo mejor que tenemos para que ello ocurra y si no ocurre es porque el orden natural de las cosas indica que, aunque no nos guste, las cosas simplemente no son como queremos que sean, y por algo las cosas son así..."

El poder que se deriva de esto, ciertamente nos cambia nuestra actitud ante la vida, nos da la libertad de actuar en base a lo que queremos hacer y no en base a lo que recibimos; nos permite actuar sin remordimientos, nos liberamos del "me siento estúpido por haber hecho tal cosa..." pues te quedas con la sensacion de que lo que hiciste lo hiciste porque te nació hacerlo en su momento, y asumes plenamente la responsabilidad de tus actos.

En lugar de la frase lastimera, te quedas con el "...si bien es cierto las cosas no se dieron como yo quería, y quizás hoy sufro por ello, hice lo que quise para lograrlo, di lo mejor de mi para que ello ocurriera, me hago responsable de lo que hice porque quise hacerlo en su momento, y si las cosas no resultaron como quería, es porque simplemente eso no era para mi..", sin culpas ni arrepentimientos.

"Hiciste lo que quisiste durante el intento, y fuiste feliz haciéndolo", no hay culpas para nadie, ni para ti mismo, lo intentaste, y lo mínimo que puedes sacar como balance ante una situación desventajosa, es que aprendiste como sacar lo mejor de ti para lograr lo que quieres... si no se dio es porque probablemente tu camino es otro...en la vida lo fracasos no son mas que la forma que tiene la vida de mostrarnos que estamos recorriendo un camino equivocado..

"No renunciamos a la intención ni al deseo;
renunciamos al interés por el resultado..."

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada, comenzamos a actuar de una manera libre y mas sana... cargas menos culpas... das lo mejor de ti, disfrutas mucho mas del resultado cuando este es positivo, dejas de caer en temores y fantasmas absurdos, no hay arrepentimiento cuando las cosas no se dan como quieres que se den, y los balances y criticas siempre son para sacar cosas aun mas positivas de las que ya sacaste... El objetivo siempre esta presente, pues es lo que te mueve, lo que te motiva a actuar, sin embargo, no te concentras en el resultado, sino en los pasos que vas dando para lograrlo...

"Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la vida en plenitud que puedes alcanzar si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste..."

"Levántate y mira el sol por las mañanas,
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida;
nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados..."
Pablo Neruda


Sim
plemente Noa

Qué es la felicidad?


Qu
é es la felicidad?

"Estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría." (Wikipedia)

"La felicidad es un estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quien lo disfruta, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado."
(Pensamientos.es)

"Estado de animo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada y buena. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría..." (Wikipedia)

"Estado mental que se logra, cuando una persona se libera
y no experimenta más el sufrimiento..."
(Dalai Lama)

"La felicidad es mas que un estado de animo o un sentimiento... es una DECISIÓN..."
(Carolina Beato)

Definir el concepto de felicidad sin duda es un acto bastante complejo y arriesgado debido a que hay cientos de definiciones y formas de apreciación relacionadas con el concepto. Mientras que para algunos es un estado dado por influencias externas tales como el dinero, el afecto, etc, para otros es un estado netamente interno centrado básicamente en un estado de armonía interior que no se relaciona con aspectos externos.
Sea cual sea la apreciación que tengamos de la palabra, un punto en común en la gran mayoría de ellas es que el ser humano ha tendido siempre a perseguirla como una meta, un fin, un estado de bienestar ideal y permanente al cual llegar, etc. La complejidad de definir el concepto radica en la diferencia de intereses que tenemos y relacionamos con el tema, pues mientras que para algunos la felicidad esta constituida por un estado de permanencia fruto de haber alcanzado metas propuestas tales como formar una familia, tener un hijo o tener un trabajo estable; para otros puede que sea tan solo un estado temporal relacionado a un aroma, una imagen, el encuentro con tu pareja, una reunión con amigos, etc. Desde un punto de vista psicológico, la felicidad incluye tanto emociones positivas como la alegría, como emociones que no son necesariamente positivas como el compromiso, la lucha, el reto o incluso dolor. En estos casos seria la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello o su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produciría en las personas sentimientos positivos más profundos. Personalmente creo que la felicidad se compone de pequeños momentos y detalles vividos en el día a día, que nos llevan de estar en un estado "neutral" o incluso deprimido, a un estado placentero, agradable, etc; y cuya principal característica es la capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante lo largo de nuestras vidas. Según el Dalai Lama podemos ser felices cuando obtenemos lo que queremos sin embargo, pronto nos adaptamos a la nueva situación y recuperamos nuestro estado anterior neutral o deprimido. Con respecto al concepto en si no creo que exista una definición verdadera y/o absoluta, debido a que su apreciación depende de elementos propios de la personalidad y forma de ser de cada persona. El que mi felicidad la constituya por ejemplo, ver un paisaje agradable, es tan valido como la felicidad de aquel que se sacrifica por el amor de su pareja, gana mucho dinero, viaja o se esfuerza por terminar un proyecto; pues la concepción de la palabra depende de la apreciación de la realidad y de la vida, propia de cada uno, y por lo mismo, a mi parecer, es incuestionable. Me siento afortunada al considerar la felicidad como un estado temporal y efímero, pues siento que ello me obliga a tomar la decisión de buscarla en aquello que me hace feliz. La decisión, la búsqueda constante, sin duda constituye una actitud ante la vida mas activa, en movimiento, en constante autoconocimiento. Creo que el pensar positivo y centrarse en la búsqueda de aquello que nos hace felices, puede cambiar nuestro estado de ánimo en forma inmediata. El cambio de actitud, sin duda se nota, emanamos otra energía, los que nos rodean lo perciben, y muchas veces se empapan de el. Ciertamente soy afortunada pues día a día disfruto de valiosos y aveces numerosos segundos de felicidad. Cosas simples me hacen feliz, cosas cotidianas, sin importancia, sin relevancia, pero que logran constituir, por esos breves instantes de duración, el cable a tierra que requiero para tomar la decisión de ser consiente de lo que hago y de lo que vivo a diario. Creo que para mi, en mi vida, la clave esta en conocer cual es el camino hacia la felicidad, cual es el del sufrimiento, y ELEGIR ser feliz, pues únicamente de esa manera la felicidad es posible para mi. Y no se trata de no sufrir o rehusar a malas experiencias, en absoluto. Soy partidaria de que los errores y las caídas son grandes formas de aprender y crecer como persona, tanto en el reconocimiento del error, fracaso, traición etc, como en la capacidad de asumirse mal, y de darse el tiempo de sufrir el duelo correspondiente; el punto al que me refiero es una actitud ante la vida, una actitud diaria que va mas allá de los malos ratos o las desiluciones que me toque vivir, se trata de abrir los ojos, respirar hondo y tener la capacidad de decir basta cuando las cosas no están bien, de pararse una y mil veces después de cada error cometido, de cada traición o cada obstáculo que la vida nos ponga en el camino; se trata de quererse, se trata de tener fe en que las cosas no siempre van a ser tan grises como lo vemos en cierto momento, se trata de exigir lo que se merece, de jugársela por lo que se quiere cuando hay que hacerlo, de quitarse los temores, de disfrutar de las cosas simples que la vida los regala, de creer realmente que la vida es corta y efímera, y que lo mínimo que podemos hacer en nuestro paso por este lugar es aprender, crecer, disfrutar y ser felices...


"No hay deber que descuidemos tanto como la felicidad..." ( Robert Louis Stevenson)

"Buscamos la felicidad pero sin saber dónde,
como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una."
(Voltaire)

"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias..."
(Locke, John)

"...Si no hay alegría, fluidez o ligereza en lo que haces, no significa necesariamente que tengas que cambiar lo que haces. A veces basta con cambiar la manera de hacerlo.
El “cómo” siempre es más importante que el “qué”. Trata de conceder mucha más atención a lo que haces que al resultado que esperas obtener. Concede toda tu atención a lo que el momento te presente. Esto implica aceptar plenamente lo que es, porque no puedes conceder toda tu atención a algo y al mismo tiempo resistirte a ello. En cuanto honras el momento presente, toda infelicidad y esfuerzo se disuelven, y la vida empieza a fluir con alegría y suavidad. Si tus actos surgen de la conciencia del momento presente, cualquier cosa que hagas, hasta la acción más simple, quedará impregnada de calidad, cuidado y amor. Por lo tanto, no te preocupes por el fruto de tus acciones: manténte atento a la acción misma. El fruto ya vendrá cuando corresponda..." (Eckhart Tolle)

"Nos pasamos la mayor parte del día alimentándonos de pensamientos
y moviéndonos por impulsos,
sin darnos cuenta de que realmente son ellos los que llevan el control de nuestras vidas
y no nosotros.
Continuamente nos olvidamos de que vivimos en un cuerpo con sentidos, sentimientos, pensamientos, emociones e ideas. Detenerse y prestar atención a lo que sentimos, a lo que nos está pasando en cada momento, es una forma de estar presente y sentir que estamos vivos. Cuando camines por la calle, siente que caminas por la calle; cuando abras la puerta, siente que abres la puerta; cuando comas, siente que comes; cuando respires, siente que respiras; de este modo y solamente así te escucharás, aprenderás y podrás empezar a conocerte..."
(Buda)


Simplemente Noa

18 de marzo de 2011

Las Siete Leyes Espirituales del Éxito...


El éxito en la vida podría definirse como el crecimiento continuo de la felicidad y la realización progresiva de unas metas dignas. El éxito es la capacidad de convertir en realidad los deseos fácilmente. No obstante, el éxito, incluyendo la creación de la riqueza, siempre se ha percibido como un proceso que requiere mucho esfuerzo, y que muchas veces se logra a expensas de los demás.

1- La Ley de Potencialidad Pura (o de conciencia pura).

Esta ley puede llamarse de muchas maneras, pero todo se resume en el Ser. No es mas de lo que somos realmente.
Vivir de acuerdo con nuestro yo, en una constante auto-referencia, significa que nuestro punto interno de referencia es nuestro propio espíritu, y no los objetos de nuestra experiencia. Lo contrario de la auto-referencia es la referencia al objeto. Cuando vivimos según la referencia al objeto, estamos siempre influidos por las cosas que están fuera de nuestro yo, tales como las situaciones en las que nos involucramos, nuestras circunstancias, personas o cosas que nos rodean. Buscamos constantemente la aprobación de los demás. Nuestros pensamientos y comportamientos esperan una respuesta externa, lo cual hace que nuestra vida se base en el temor y la incertidumbre ante la retribución que tendremos de nuestro alrededor, respecto a nuestras acciones.
Cuando vivimos según la referencia al objeto, sentimos una intensa necesidad de
controlarlo todo. La necesidad de aprobación, la necesidad de controlar las cosas y de tener poder externo se basan en el temor.
El punto de referencia interno es el ego, sin embargo, el ego no es lo que realmente somos. El ego es nuestra autoimagen, nuestra máscara social; es el papel que estamos desempeñando. A la máscara social le gusta la aprobación; quiere controlar, y se apoya en el poder porque vive en el temor.
Nuestro verdadero yo, es nuestro espíritu, nuestra alma, es inmune a la crítica, no le teme a ningún desafío y no se siente inferior a nadie. Es humilde, no se siente superior a nadie, porque es consciente de que todos los demás son el mismo yo, el mismo espíritu con distintos disfraces.

2- La Ley de Dar.

"El universo opera por medio de un intercambio dinámico...
Dar y recibir son aspectos diferentes del flujo de la energía en el universo.
Si estamos dispuestos a dar aquello que buscamos,
mantendremos la abundancia del universo circulando en nuestra vida..."

Es lo mismo dar y recibir porque el universo fluye de esa manera y se ejercita aprendiendo a dar todo aquello que buscamos recibir. El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa de todos los elementos y las fuerzas que estructuran el campo de la existencia. Esta armoniosa interacción de los elementos y las fuerzas de la vida opera a través de la ley del dar.
Puesto que nuestro cuerpo, nuestra mente y el universo mantienen un constante y dinámico intercambio, frenar la circulación de la energía sería como frenar el flujo sanguíneo.

“En realidad; recibir es la misma cosa que dar, porque dar y recibir son diferentes aspectos del flujo de la energía del universo.”

3- La Ley del Karma (Acción y reacción. Causa y efecto).

"Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera...
Cosechamos lo que sembramos, y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito..."

En todo momento de nuestra existencia estamos en el campo de todas las posibilidades donde tenemos acceso a un número infinito de opciones, que podemos escoger consciente o inconscientemente. La mejor manera de comprender y utilizar al máximo la ley kármica es siendo conscientes de las decisiones que tomamos en todo momento.
Sea que nos guste o no, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado. Desafortunadamente, muchos de nosotros escogemos inconscientemente, y por lo tanto, no nos damos cuenta de que estamos frente a un abanico de posibilidades.
Si nos detenemos un momento y observamos las opciones que escogemos en el instante mismo en que las escogemos, este simple procedimiento de elección y de observación consciente, nos hace mucho mas responsables de las decisiones que tomamos y su respectivas consecuencias.
Tomando conciencia de las elecciones que hacemos, comenzamos a generar acciones que encierran un proceso de evolución tanto para nosotros como para todos los que nos rodean. Y eso es todo lo que necesitamos hacer.
Mientras el karma sea evolutivo, tanto para el yo como para todos los afectados por el yo, los frutos del karma serán la felicidad y el éxito.

4- La Ley del Menor Esfuerzo.

Es la favorita de muchos pero a veces es la que más cuesta porque estamos acostumbrados a hacerlo todo con el mayor esfuerzo.
La ley del menor esfuerzo tiene tres componentes, tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de "hacer menos para lograr más".
El primer componente es la aceptación. Aceptar significa sencillamente contraer un compromiso: "Hoy aceptaré a las personas, las situaciones, las circunstancias y los hechos tal como se presenten". Eso significa que sabremos que este momento es como debe ser, porque todo el universo es como debe ser. Este momento - el que estamos viviendo ahora mismo - es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es. Aceptamos las cosas como son, no como quisiéramos que fueran, en este momento. Es importante comprender esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro, pero en este momento debemos aceptarlas como son.
El segundo componente de la ley del menor esfuerzo: la responsabilidad. Consiste en no culpar a nadie o a nada, ni siquiera a nosotros mismos, de nuestra situación. En todos los problemas hay un principio de oportunidad, y esta conciencia nos permite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor.
El tercer componente de la ley del menor esfuerzo es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la necesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto. Si observamos a las personas que nos rodean, veremos que ellas pasan el noventa y nueve por ciento del tiempo defendiendo sus puntos de vista. Si sencillamente renunciamos a la necesidad de defender nuestro punto de vista, a través de esa renuncia lograremos acceso a una cantidad enorme de energía que anteriormente desperdiciábamos.
Si permanecemos abiertos a todos los puntos de vista, no aferrados rígidamente a uno, nuestros sueños y nuestros deseos fluirán con los deseos de la naturaleza. Entonces podremos liberar nuestros deseos sin apego, y después sólo esperar el momento propicio para que florezcan convertidos en realidad. Podemos estar seguros de que cuando el momento sea el indicado, nuestros deseos se cumplirán. Ésa es la ley del menor esfuerzo.

5- La Ley de la Intención y el Deseo.

Empezamos a hacernos conscientes de cómo desear y obtener. Se desea en el presente, se pone la intención en el futuro y se desapega del resultado. Si voy a tirar una flecha al blanco, tengo que tener mi atención en el presente, o sea, en tensar el arco hacia atrás, poner bien la flecha y dirigir mi intención en dar en el blanco.
Debemos centrar nuestra intención en el futuro y nuestra atención en el presente, desapegandonos del fruto de la acción.
La intención es el verdadero poder detrás del deseo. La sola intención es muy poderosa, porque es deseo sin apego al resultado. El solo deseo es débil, porque en la mayoría de los casos es atención con apego. La intención es desear respetando estrictamente todas las demás leyes, pero en particular la sexta ley espiritual del éxito: la ley del desapego.
Recordemos que nuestra verdadera naturaleza es el espíritu puro. Llevemos la conciencia de este espíritu a donde quiera que vayamos, liberemos suavemente nuestros deseos, y el universo manejará los detalles por nosotros.

6- La Ley del Desapego.

"La sabiduría de la incertidumbre reside en el desapego. En la sabiduría de la
incertidumbre reside la liberación del pasado, de lo conocido, que es la prisión del condicionamiento anterior.
Y en nuestro deseo de ir hacia lo desconocido, el campo de todas las posibilidades, nos entregamos a la mente creativa, que orquesta la danza del universo"-

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada y el desapego, conseguimos lo que deseamos. Podemos conseguir cualquier cosa que deseemos a través del desapego, porque éste se basa en la confianza incuestionable en el poder del verdadero yo. El apego, en cambio, se basa en el temor y en la inseguridad - y la necesidad de sentir seguridad emana del desconocimiento del verdadero yo.

La ley del desapego no obstaculiza la ley de la intención y el deseo, la fijación de metas. Siempre tenemos la intención de avanzar en una determinada dirección, siempre tenemos una meta. Sin embargo, entre el punto A y el punto B hay un número infinito de posibilidades, y si la incertidumbre está presente, podremos cambiar de dirección en cualquier momento si encontramos un ideal superior o algo más emocionante. Al mismo tiempo, será menos probable que forcemos las soluciones de los problemas, lo cual hará posible que nos mantengamos atentos a las oportunidades.

7- La Ley del Dharma.

"Todo el mundo tiene un propósito en la vida... un don único o talento especial para ofrecer a los demás. Y cuando combinamos ese talento único con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu, que es la metaúltima de todas las metas."

Esta ley es la Ley del propósito en la vida. Todos venimos a la vida para cumplir un propósito y solamente nosotros podemos descubrir cuál es. Cómo expresar ese propósito y cómo usarlo para ayudar a los demás es parte de nuestro aprendizaje.

Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos. Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma.

Recuerda que somos los viajeros de una travesía cósmica como polvo de estrellas danzando y girando en las corrientes y los torbellinos del infinito. La vida es eterna, pero las expresiones de la vida son efímeras, momentáneas, transitorias.

Siddharta Gautama, el Buda, fundador del budismo, dijo una vez:

"Esta existencia nuestra es tan transitoria como las nubes del otoño.
Observar el nacimiento y la muerte de los seres es como mirar los movimientos de una danza.
Una vida es como un relámpago en el cielo, que se desliza veloz como un torrente por la pendiente de una montaña."

Nos hemos detenido momentáneamente para encontrarnos unos a otros, para conocernos, amarnos y compartir. Este es un momento precioso, pero transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad.
Si compartimos con cariño, alegría y amor, crearemos abundancia y alegría para todos, haciendo entonces que todo lo vivido y lo que quede por vivir haya valido y siga valiendo la pena...


Estracto y adaptaciòn del libro Las Siete Leyes Espirituales del Éxito, de Deepak Chopra.


Simplemente Noa


26 de febrero de 2011

Despierta!

Despierta!
Abre los ojos y emprende la marcha!

Hazte cargo de tu vida y tus acciones, no como mero espectador de los sucesos que cruzan tu camino, sino mas bien, como quien es capaz de asumir la responsabilidad que implica vivir como se debe.
No mires pasar los días como quien ve caer las hojas de los arboles al inicio de otoño.
No dejes que la rutina te escupa la cara y las alegrías.
Despierta!
Quitate las ataduras.
Libera tus penas!

La vida es corta, y aunque aveces no nos permita comprender aquello que nos pasa, al fin y al cabo termina regalandonos satisfacciones inesperadas.

Destruye aquellos muros que protegen la memoria, aquellos muros que levantamos para proteger los recuerdos.
Ríe cuanto mas puedas. Deja de llevar tus cicatrices como pinturas de guerra. La vida da para mas que eso.
Recuerda, que aunque aveces pareciera ser que el ayer nos regala solo amaneceres austeros, también te trajo al lugar en el que te encuentras hoy, con todo lo que ello implica.
Sube lo mas alto que puedas y visualiza el camino recorrido, aquello que perdiste o que dejaste, y entonces... grita, grita que amas, que haz amado con la vida misma, que bebiste el trago amargo de los que, aún fracasando, se empeñan en recordar que la vida sigue y que todo va a ser mejor algún día... la vida se debe vivir.
Grita y recuerda, que siempre hay quien espera tu sonrisa, y que no debes ser austero con tan humilde detalle.
Despierta de una vez! aún estás a tiempo de tener algo que contar.

Rompe tus ataduras.
Las penas pasan.
Las cicatrices son para recordar que somos mas fuertes de lo que creíamos antes de emprender el viaje.
No te duermas, el tiempo apremia.

Yo quiero pasar por tu mirada y recordar el brillo que tenían tus ojos aquellos días.
Quiero verte radiante.

Levanta tu mirada y dale un vuelco a tu vida.
Vive como se debe!
Aprende.
Crece.

Hazte valorar por lo que eres y haz sido. No en vano eres la persona que eres hoy.

Voltea a atrás y ve con satisfacción cuanto camino haz avanzado.
Si cometiste errores, da un paso atras y remedia las heridas que eventualmente causaste.
No te arrepientas jamas de las decisiones que tomas, asume con responsabilidad sus consecuencias e implicancias, y si eventualmente no son las correctas, toma tus herramientas y cura lo dolores, forja nuevos caminos, comienza de nuevo, y por sobre todas las cosas aprende de lo vivido.
Despierta!
Vive!
Brindemos juntos por todo lo vivido, levantemonos nuevamente!

Demos juntos el primer paso, hoy es un día especial, hoy celebramos que aun somos capaces de mirar mas allá del horizonte, que aun no nos resignamos a vivir una vida seca de emociones, que aun sabemos que la realidad no termina donde lo hace este espejismo, sino donde lo hacen los sueños... y a nosotros aun nos queda mucho por soñar y todo por vivir...


Simplemente Noa

16 de febrero de 2011

My Karma ran over your dogma...


El Karma

La palabra karma proviene del sanscrito karman que significa acción. Cabe destacar que tanto para el budismo y el hinduismo, estas acciones no son solo físicas, sino también incluyen las palabras, los pensamientos y todos los actos en general.

"Imaginemos que estamos frente a una enorme mesa de billar, tan grande como el universo, llena de una infinita cantidad de bolas de billar, cada una representando algún evento que pueda suceder.
Si un día cuando todo está quieto, golpearamos una de estas bolas, ésta con su movimiento afectaría a todas las demás. Un instante después del golpe, esta primera bola golpearía a otra y a su vez la segunda golpearía a una tercera, y así sucesivamente, muy pronto todas las bolas se estarían moviendo de una parte a otra, golpeándose entre sí, cambiando de trayectoria en cada golpe.
Así comienza una cadena infinita de eventos que producen otros eventos, y que a su vez, repercuten sobre otros sucesivamente..."

Este golpe inicial es el karma.

El karma es la acción inicial que se transporta, se repite y repercute en cada elemento del universo.
La ley del karma es el resultado inmediato de esta acción inicial, es el proceso infinito de causas y efectos que se producen como resultado de la acción. A esta ley se le conoce también como ley de causa y efecto, o ley de acción y reacción.
Es una ley universal de la cual ninguna persona puede escapar, pues todas las cosas que ocurren tienen una causa, y todas las cosas que hacemos provocan un efecto.
Cabe destacar que esta ley no tiene nada que ver con ningún castigo ni recompensa de ninguna divinidad, es una ley que funciona sola de forma autónoma y no es manejada ni gobernada por nadie; es un mecanismo automático natural y universal al que está sometido toda la creación.

Generalmente se tiene una percepción errada de lo que es el karma, asociándolo solo a las cosas negativas que nos puedan suceder de acuerdo a nuestras acciones. Esto es un error, pues la ley del karma, o ley de causa y efecto, es simplemente lo que su nombre indica, la forma en que los efectos tienen sus causas, y a su vez estos efectos serán causas de otros efectos sucesivamente. Estos efectos pueden ser percibidos como buenos o como malos, positivos o negativos para nuestra vida y para el entorno que nos rodea, por lo cual, es un error pensar que solamente son las cosas malas o negativas, las que nos puede suceder de acuerdo a nuestra forma de obrar.

El karma favorece la vida, la armonía y el equilibrio universal, así como también sus efectos, o sea la ley del karma, mantiene al universo funcionando en equilibrio.

Si no existiera esta ley, sucedería que ningún evento provocaría alteración y el universo quedaría paralizado.

Esta ley permite que las malas acciones que nosotros realizamos produzcan como consecuencia efectos que percibiremos como negativos, fundamentalmente en nuestras emociones y pensamientos, aunque también en un plano físico; y su manifestación puede ser inmediata, o bien incluso pueden llegar a tardar periodos que abarcan de una vida a otra. De la misma manera las acciones buenas que podamos realizar producirán efectos o consecuencias que vamos a percibir como positivas para nuestra vida o el entorno que nos rodea.

Es fundamental tener en cuenta que la ley del karma no premia ni castiga nada ni a nadie, la ley del karma es la que permite que el universo funcione equilibradamente.

El Karma, por su momento de formación puede dividirse en tres tipos:

Karma sanchita, que es el karma acumulado. Es el karma que viene de vidas anteriores, son los efectos que fueron provocados por eventos de vidas pasadas y que deben cumplirse en la vida presente.
Karma prarabhda, también llamado karma maduro, es el karma saldado o cumplido en la vida presente. Son las cosas que nos suceden en esta vida a causa de cosas que hemos hecho en el pasado. Si al momento de nuestra muerte quedara algo por saldar, este karma se transformaría en Karma sanchita.
Karma kriyamana, es el karma que está en formación, es el karma que está siendo formado en el momento presente, y que provocará sus efectos en el futuro. En algún momento se transformará en Karma prarabhda.

Otra clarificación del karma, se basa en su rigor, encontrándonos así con:

Karma adradha o karma evitable o Karma Blando, corresponde a aquellas cosas que nos van a suceder de acuerdo a las acciones que estamos tomando, pero que pueden modificarse si modificamos nuestras acciones.
Karma dradha o karma inevitable o Karma Duro, corresponde a aquellas cosas que nos van a suceder y que no pueden ser evitadas de ninguna manera.
Karma dradha-adradha o karma evitable con mucho esfuerzo o Karma Medio, corresponde a aquellas cosas que están marcadas en nuestro destino pero que con mucho esfuerzo podremos evitar.

Las gunas son las cualidades de la naturaleza o materia primordial. Estas tres tendencias o componentes de la naturaleza son sattwa guna, rajas guna, y tamas guna.

La Sattwa guna o forma armónica de obrar o forma consciente, alberga a aquellas personas que siguen en dharma; son personas más conscientes y despiertas. Son personas que eligen hacer lo que deben hacer y no hacen lo que le conviene al ego. Estas personas a veces logran anular completamente su karma, y siempre se encuentran dentro del karma adradha o karma blando. Jaña sattwico o forma de culto armónico y con conciencia: es practicar nuestros cultos de forma secreta y privada, sin asistir a templos que están atiborrados de gente, cuando nadie nos ve, cuando el culto realmente se hace de corazón, sin ostentación y sin querer aparentar nada.

Por otro lado, Rayas guna o forma de obrar emocional, alberga a todas las personas que viven en el mundo de la pasión, del interés y de la apariencia. Es usual que este tipo de personas les toque un karma dradha-adradha o karma medio.En cuanto a la compasión significa obrar con el ego, buscar la ostentación y que todas las demás personas siempre digan lo mejor de nosotros, estar pendiente de las apariencias. Ayudar a la gente pero siempre buscar la forma de que todos se enteren de nuestras buenas acciones. Es una forma interesada de obrar.
Jaña rayasico o forma de culto emocional: es cuando buscamos que las demás personas se enteren de lo fieles o míticos que somos, cuando asistimos a un templo y nos aseguramos que todos los demás nos vean, cuando hablamos de Dios constantemente y hacemos que todas las demás personas se enteren de lo religioso que somos.

Finalmente tenemos la Tamas guna o forma de obrar por inercia, que alberga a todas las personas a las que le van pasando cosas malas en la vida, y que se van dejando llevar por su desgracia y no hacen ningún esfuerzo por superarse. A estas personas les toca un karma duro o Karma dradha.En cuanto a la compasión significa obrar con desdén y sin darle importancia a las personas. Es ayudar por ayudar sin saber y sin evaluar si se está haciendo el bien o se está haciendo el mal.
Jaña tamasico: es cuando las personas asisten a los cultos por obligación y sin ganas.

El dharma

La palabra dharma significa "propósito en la vida", de manera que cuando la persona descubre cuál es su propósito en la vida y sigue ese camino sin desviarse, está siguiendo de esta forma el camino del dharma.
Seguir el camino del dharma es hacer siempre lo que debemos hacer y nunca lo que le conviene al ego. Es ser honesto y sincero consigo mismo, es jamás guiarse por las apariencias, es ayudar a las personas desinteresadamente y en silencio. Es tener constancia, criterio y claridad de objetivo, es hacer todo lo que debemos hacer para unir lo que una vez fue separado, es seguir el camino de la auténtica y verdadera religión (religión proviene de la palabra latina religare que significa volver a unir).
Si se sigue el camino del dharma, poco a poco las cosas se hacen más livianas y más fáciles, llegando a un punto en el que todo karma se transforma en karma blando, e incluso una gran cantidad de karma desaparece completamente porque la persona tiene el poder de operar sobre las causas de las cosas...


“Cada uno es responsable de lo que le sucede y tiene el poder de decidir lo que quiere ser. Lo que eres hoy es el resultado de tus decisiones y elecciones en el pasado. Lo que seas mañana será consecuencia de tus actos de hoy”.
Swami Vivekananda

Simplemente Noa

"My karma ran over your dogma..."

15 de febrero de 2011

Tan sólo pasaba por acá...


Todos hemos perdido el tiempo y la razón alguna vez.
Y es que a veces da la sensación que estar vivo es algo así como estar asustado.
Los recuerdos a ratos parecen echar sal en las heridas. incluso los buenos recuerdos, pecan de indiscretos al recordarnos la fugacidad de las cosas, lo efímero de la vida, lo implacable del destino y sus designios.
La vida tiene la costumbre de cobrar los errores con creces, y de recordarte que no importa que tan mejor o peor seas ahora, el tiempo no vuelve atrás para darte el espacio de volver a tomar las decisiones que te trajeron al punto en donde estas ahora.
Si te sirve de algo, nunca es demasiado tarde o demasiado pronto para ser quien quieres ser.
Vive el día a día de la mejor manera posible.
Recuerda que no importa que lo que nos pase. Somos artistas de la vida.
Un día tenemos un martillo para esculpir,
otro día pinceles y tinta para pintar un cuadro,
o papel y lápiz para escribir.... y para una vida tan corta, bien vale la pena escribir una buena historia no?
Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Creo que en el momento en el que las personas deciden enfrentar aquello que les perturba, comprenden que sus capacidades superan absolutamente lo que tenían pensado, y que hay muchas formas de volver a empezar, y de hacer las cosas.
Esculpir estatuas sobre bases inestables, o escribir una carta sobre un papel dañado, ciertamente contribuye a que el objetivo de la obra peligre. El punto no es obtener el resultado, si no mas bien, la mejor arista de la obra resultante.
Si el sufrimiento está ahí, es necesario aceptarlo, porque no se va a ir sólo porque tú finjas que no existe.... y si la alegría está ahí, también es mejor aceptarla, incluso con el miedo a que se acabe algún día.
El tiempo apremia.
La vida es corta y efímera.
Puedes empezar de nuevo cuando quieras.
Si piensas que vas por mal camino puedes cambiar de parecer y seguir otro rumbo, o puedes también no hacerlo y seguir donde estás. Solo tu sabes el poder de tus decisiones, y el coraje que debes tener para enfrentar una decisión equivocada.
Y no hay normas al respecto, ni recetas que indiquen por cual camino optar.
Sea cual sea el caso,
te recuerdo que de todo podemos sacar una lectura positiva o negativa,
y espero que tú saques la positiva.
La vida no es tan gris como parece,
y la frase de cuentos que dice que todo es para mejor, no es azarosa.
En el Universo todo marcha como debiese, lo entiendas o no,
causa y efecto le llaman algunos,
destino otros,
yo prefiero tan solo creer que todo en esta vida tiene su razón de ser.

Espero que veas cosas que te sorprendan.
Y que nunca pierdas la capacidad de seguir sorprendiéndote con las cosas que la vida presenta ante tus ojos.
En eso esta el sentirse vivo.

También espero que sientas cosas que nunca antes hayas sentido, y que sigas creyendo que cada día se puede volver a empezar.

No pienses que porque al primer, segundo o tercer intento no resultó, la vida ya no tiene oportunidades para ti. Aveces el encanto esta en saber esperar el momento indicado para actuar, entregarse y arriesgar lo que merezca aquello en lo que crees.

Aprende haciendo. Escribe tu propia historia.

La sensación del Paraíso esta en el día a día.
Procura ser consiente de lo que haces, pues cada instante puede transformarse en un momento inolvidable en tu vida.
Respira hondo, estas aquí, sin pasado y sin futuro, tu mundo es hoy,
concéntrate en la dulzura con la que el viento acaricia tu cuerpo y en la gracia inesperada de contemplar el cielo, la Tierra, el hoy.
El mundo invisible siempre se manifiesta en el mundo visible, tan solo basta saber observar la magia presente en todo lo que nos rodea.
Aprende a ver las cosas simples.

No vengo a darte lecciones de felicidad, ni mucho menos aspiro a hacerte feliz.

Solo quiero que sepas que pasaba por aquí, y pensé en lo fácil que es olvidar lo esencial de las cosas; y ser ciego a ello, hoy en día, es casi cosa de moda.
Tan sólo me detuve a recordarte que todos los días tienes la oportunidad de elegir aquello que te hace feliz. La decisión esta en tus manos.
No te pierdas en el intento, caminos hay muchos, y buenos compañeros de viaje también.
Tengo fe en que siempre habrá alguien que nos recuerde que nunca es tarde si hay voluntad.... todo tiene su segunda vuelta.
De corazón espero que vivas una vida de la cual te sientas orgulloso,
pero por sobre todas las cosas, espero que si ves que no es así,
tengas la fortaleza y el coraje para empezar de nuevo las veces que sea necesario.
Recuerda que la vida comienza las veces que TU quieras... Y ser feliz es lo menos que puedes hacer para que tu paso por este lugar, por lo menos, valga la pena...

Simplemente Noa

3 de octubre de 2010

"Uno crece..." - Susana Carizza


Es imposible atravesar la vida...

sin que un trabajo salga mal hecho,

sin que una amistad cause decepción,

sin padecer algún quebranto de salud,

sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,

sin equivocarse en un negocio...


Es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece...


Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene el aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir...
Uno crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.

Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias y siembra raíces.

Uno crece cuando se impone metas sin importarle los comentarios negativos ni los prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando se es fuerte por carácter,
sostenido por formación, sensible por temperamento y humano por nacimiento. Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas, y marca el camino, aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores y de encenderse con residuos de amor.
Uno crece ayudando a sus semejantes.

Uno crece conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.

Uno crece cuando se planta para no retroceder.

Cuando se defiende como águila para no dejar de volar.
Cuando se clava como ancla e ilumina como estrella... e
s entonces cuando uno de verdad crece...


"Uno crece..." - Susana Carizza

["...Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos.
Mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte,
y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu mismo eres tu destino. Levántate y mira el sol por las mañanas, y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida.
Nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados."]

Pablo Neruda


Sabias palabras de Susana Carizza y del gran Pablo Neruda....
....Simplemente Noa


21 de agosto de 2010

La clave esta en no condicionar...

LA LEY DE LA ENTREGA
Lo más importante es la intención que se encierra detrás de nuestra entrega y de su recepción. La intención siempre debe ser crear felicidad para el que da y para el que recibe. La intención debe ser tal que sintamos alegría por el hecho mismo de entregar.

LA LEY DEL DESAPEGO

Esta Ley dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico es preciso renunciar al apego a esa misma cosa. Esto no quiere decir que abandonemos la intención de crear nuestro deseo. Abandonamos nuestro apego al resultado. Esta acción es muy poderosa. En el momento en que renunciemos al apego al resultado, combinando la intención apuntada con el desapego simultáneamente, tendremos todo lo que deseamos. El apego se basa en el miedo y en la inseguridad, y la necesidad de seguridad se basa en la falta de conocimiento de nuestro Yo verdadero.


El vivir sin condicionar lo que hacemos implica vivir el momento presente, vivir en el aquí y en el ahora , sin pensar en lo que recibiremos de vuelta como retribucion a nuestras acciones. Permitir que en la vida las cosas se den por sí solas en lugar de forzarlas y tratar de controlarlas nos da la libertad de disfrutar de las relaciones o de las cosas que poseemos en la vida de una manera mas libre, creyendo en nosotros mismos, en las personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo.
Tener la capacidad de entregarnos sin condicionar lo que damos nos da serenidad, una profunda sensación de paz, y por sobretodo la capacidad de dar y recibir amor, en todas sus formas, de una manera mucho mas sana.
Uno actúa por simple hecho de querer hacerlo sin buscar una acción previa o posterior para llevarlo a cabo. Esta actitud nos permite además sostener nuestra libertad, permitiendo, también, ser libres a quienes amamos, pues quien ama verdaderamente, deja libre al otro. El amor se basa en libres alianzas, en elegir querer estar con el otro sin presiones, sin culpas, sin esperar cosas del otro...

El "desapego" que implica esta actitud se basa en las premisas de que cada persona es responsable de sí misma, en que no podemos resolver problemas que no nos corresponde solucionar, y que preocuparnos no nos sirve de nada, pues la verdadera importancia recae en el ocuparse de lo que sentimos y de lo que queremos hacer con lo que ocurre en nuestras vidas, aquí y ahora.
Muchas veces nos centramos en ver las cosas con una mirada calculadora, en fijarmos en las retribuciones que tenemos de todas nuestras acciones cayendo en esperar el "te quiero" de vuelta, el agradecimiento por lo que hacemos, las mismas actitudes que tenemos con otras personas dirigidas hacia nosotros, etc ; vivimos esperando que la gente responda como nosotros queremos y constantemente nos desilucionamos por no recibir lo que esperábamos, siendo que nadie es igual al otro, y los que nos rodean no tienen porque responder o pensar como nosotros lo hacemos. Desapego no se trata de renunciar a la intención de cumplir nuestro deseo, o de no querer que por ejemplo la otra persona nos retribuya lo que damos, el deseo siempre esta presente, la diferencia recae en la forma en como nosotros encausamos ese deseo.

"Si yo quiero que alguien me quiera daré lo mejor de mi para que ello ocurra, me centrare en mi deseo de que esa persona sienta lo que quiero por mi, diré te quiero si es que lo siento, o haré por esa persona lo que me nazca en su momento, pero sin centrarme en su respuesta, sino en mi deseo de lograrlo.. se trata de no esperar un te quiero para decir te quiero, se trata de no esperar una acción para generar cierta actitud o acción de nuestra parte. Se trata de hacer las cosas porque queremos hacerlas... si hay retribución, genial! y si no la hay nos quedamos en paz con nosotros mismos porque nosotros estamos dando lo mejor que tenemos para que ello ocurra y si no ocurre es porque el orden natural de las cosas indica que, aunque no nos guste, las cosas simplemente no son como queremos que sean, y por algo las cosas son así..."

El poder que se deriva de esto, ciertamente nos cambia nuestra actitud ante la vida, nos da la libertad de actuar en base a lo que queremos hacer y no en base a lo que recibimos; nos permite actuar sin remordimientos, nos liberamos del "me siento estúpido por haber hecho tal cosa..." pues te quedas con la sensacion de que lo que hiciste lo hiciste porque te nació hacerlo en su momento, y asumes plenamente la responsabilidad de tus actos.

En lugar de la frase lastimera, te quedas con el "...si bien es cierto las cosas no se dieron como yo quería, y quizás hoy sufro por ello, hice lo que quise para lograrlo, di lo mejor de mi para que ello ocurriera, me hago responsable de lo que hice porque quise hacerlo en su momento, y si las cosas no resultaron como quería, es porque simplemente eso no era para mi..", sin culpas ni arrepentimientos.

"Hiciste lo que quisiste durante el intento, y fuiste feliz haciéndolo", no hay culpas para nadie, ni para ti mismo, lo intentaste, y lo mínimo que puedes sacar como balance ante una situación desventajosa, es que aprendiste como sacar lo mejor de ti para lograr lo que quieres... si no se dio es porque probablemente tu camino es otro...en la vida lo fracasos no son mas que la forma que tiene la vida de mostrarnos que estamos recorriendo un camino equivocado..

"No renunciamos a la intención ni al deseo;
renunciamos al interés por el resultado..."

Tan pronto como renunciamos al interés por el resultado, combinando al mismo tiempo la intención concentrada, comenzamos a actuar de una manera libre y mas sana... cargas menos culpas... das lo mejor de ti, disfrutas mucho mas del resultado cuando este es positivo, dejas de caer en temores y fantasmas absurdos, no hay arrepentimiento cuando las cosas no se dan como quieres que se den, y los balances y criticas siempre son para sacar cosas aun mas positivas de las que ya sacaste... El objetivo siempre esta presente, pues es lo que te mueve, lo que te motiva a actuar, sin embargo, no te concentras en el resultado, sino en los pasos que vas dando para lograrlo...

"Redescubrirte a ti mismo, es simplemente redescubrir la vida en plenitud que puedes alcanzar si te propones eliminar las rejas que tu mismo te pusiste..."

"Levántate y mira el sol por las mañanas,
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida;
nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados..."
Pablo Neruda


Sim
plemente Noa

Qué es la felicidad?


Qu
é es la felicidad?

"Estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría." (Wikipedia)

"La felicidad es un estado psicológico que trasciende la noción del estado anímico. Dota, a quien lo disfruta, de la sensación de autorrealización y plenitud para con uno mismo y los elementos del entorno circundante, ya sea éste físico o imaginado."
(Pensamientos.es)

"Estado de animo que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada y buena. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría..." (Wikipedia)

"Estado mental que se logra, cuando una persona se libera
y no experimenta más el sufrimiento..."
(Dalai Lama)

"La felicidad es mas que un estado de animo o un sentimiento... es una DECISIÓN..."
(Carolina Beato)

Definir el concepto de felicidad sin duda es un acto bastante complejo y arriesgado debido a que hay cientos de definiciones y formas de apreciación relacionadas con el concepto. Mientras que para algunos es un estado dado por influencias externas tales como el dinero, el afecto, etc, para otros es un estado netamente interno centrado básicamente en un estado de armonía interior que no se relaciona con aspectos externos.
Sea cual sea la apreciación que tengamos de la palabra, un punto en común en la gran mayoría de ellas es que el ser humano ha tendido siempre a perseguirla como una meta, un fin, un estado de bienestar ideal y permanente al cual llegar, etc. La complejidad de definir el concepto radica en la diferencia de intereses que tenemos y relacionamos con el tema, pues mientras que para algunos la felicidad esta constituida por un estado de permanencia fruto de haber alcanzado metas propuestas tales como formar una familia, tener un hijo o tener un trabajo estable; para otros puede que sea tan solo un estado temporal relacionado a un aroma, una imagen, el encuentro con tu pareja, una reunión con amigos, etc. Desde un punto de vista psicológico, la felicidad incluye tanto emociones positivas como la alegría, como emociones que no son necesariamente positivas como el compromiso, la lucha, el reto o incluso dolor. En estos casos seria la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello o su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produciría en las personas sentimientos positivos más profundos. Personalmente creo que la felicidad se compone de pequeños momentos y detalles vividos en el día a día, que nos llevan de estar en un estado "neutral" o incluso deprimido, a un estado placentero, agradable, etc; y cuya principal característica es la capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante lo largo de nuestras vidas. Según el Dalai Lama podemos ser felices cuando obtenemos lo que queremos sin embargo, pronto nos adaptamos a la nueva situación y recuperamos nuestro estado anterior neutral o deprimido. Con respecto al concepto en si no creo que exista una definición verdadera y/o absoluta, debido a que su apreciación depende de elementos propios de la personalidad y forma de ser de cada persona. El que mi felicidad la constituya por ejemplo, ver un paisaje agradable, es tan valido como la felicidad de aquel que se sacrifica por el amor de su pareja, gana mucho dinero, viaja o se esfuerza por terminar un proyecto; pues la concepción de la palabra depende de la apreciación de la realidad y de la vida, propia de cada uno, y por lo mismo, a mi parecer, es incuestionable. Me siento afortunada al considerar la felicidad como un estado temporal y efímero, pues siento que ello me obliga a tomar la decisión de buscarla en aquello que me hace feliz. La decisión, la búsqueda constante, sin duda constituye una actitud ante la vida mas activa, en movimiento, en constante autoconocimiento. Creo que el pensar positivo y centrarse en la búsqueda de aquello que nos hace felices, puede cambiar nuestro estado de ánimo en forma inmediata. El cambio de actitud, sin duda se nota, emanamos otra energía, los que nos rodean lo perciben, y muchas veces se empapan de el. Ciertamente soy afortunada pues día a día disfruto de valiosos y aveces numerosos segundos de felicidad. Cosas simples me hacen feliz, cosas cotidianas, sin importancia, sin relevancia, pero que logran constituir, por esos breves instantes de duración, el cable a tierra que requiero para tomar la decisión de ser consiente de lo que hago y de lo que vivo a diario. Creo que para mi, en mi vida, la clave esta en conocer cual es el camino hacia la felicidad, cual es el del sufrimiento, y ELEGIR ser feliz, pues únicamente de esa manera la felicidad es posible para mi. Y no se trata de no sufrir o rehusar a malas experiencias, en absoluto. Soy partidaria de que los errores y las caídas son grandes formas de aprender y crecer como persona, tanto en el reconocimiento del error, fracaso, traición etc, como en la capacidad de asumirse mal, y de darse el tiempo de sufrir el duelo correspondiente; el punto al que me refiero es una actitud ante la vida, una actitud diaria que va mas allá de los malos ratos o las desiluciones que me toque vivir, se trata de abrir los ojos, respirar hondo y tener la capacidad de decir basta cuando las cosas no están bien, de pararse una y mil veces después de cada error cometido, de cada traición o cada obstáculo que la vida nos ponga en el camino; se trata de quererse, se trata de tener fe en que las cosas no siempre van a ser tan grises como lo vemos en cierto momento, se trata de exigir lo que se merece, de jugársela por lo que se quiere cuando hay que hacerlo, de quitarse los temores, de disfrutar de las cosas simples que la vida los regala, de creer realmente que la vida es corta y efímera, y que lo mínimo que podemos hacer en nuestro paso por este lugar es aprender, crecer, disfrutar y ser felices...


"No hay deber que descuidemos tanto como la felicidad..." ( Robert Louis Stevenson)

"Buscamos la felicidad pero sin saber dónde,
como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una."
(Voltaire)

"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias..."
(Locke, John)

"...Si no hay alegría, fluidez o ligereza en lo que haces, no significa necesariamente que tengas que cambiar lo que haces. A veces basta con cambiar la manera de hacerlo.
El “cómo” siempre es más importante que el “qué”. Trata de conceder mucha más atención a lo que haces que al resultado que esperas obtener. Concede toda tu atención a lo que el momento te presente. Esto implica aceptar plenamente lo que es, porque no puedes conceder toda tu atención a algo y al mismo tiempo resistirte a ello. En cuanto honras el momento presente, toda infelicidad y esfuerzo se disuelven, y la vida empieza a fluir con alegría y suavidad. Si tus actos surgen de la conciencia del momento presente, cualquier cosa que hagas, hasta la acción más simple, quedará impregnada de calidad, cuidado y amor. Por lo tanto, no te preocupes por el fruto de tus acciones: manténte atento a la acción misma. El fruto ya vendrá cuando corresponda..." (Eckhart Tolle)

"Nos pasamos la mayor parte del día alimentándonos de pensamientos
y moviéndonos por impulsos,
sin darnos cuenta de que realmente son ellos los que llevan el control de nuestras vidas
y no nosotros.
Continuamente nos olvidamos de que vivimos en un cuerpo con sentidos, sentimientos, pensamientos, emociones e ideas. Detenerse y prestar atención a lo que sentimos, a lo que nos está pasando en cada momento, es una forma de estar presente y sentir que estamos vivos. Cuando camines por la calle, siente que caminas por la calle; cuando abras la puerta, siente que abres la puerta; cuando comas, siente que comes; cuando respires, siente que respiras; de este modo y solamente así te escucharás, aprenderás y podrás empezar a conocerte..."
(Buda)


Simplemente Noa