2 de marzo de 2008

La Dulce Carola


“¿Ustedes creen en los amores a primera vista?
(...y es que acaso existen otros?)
Yo conozco la historia de un tipo que se enamoró desde una ventana,
es la historia de un amigo.
Vive en México, en el D.F. y trabaja en la octava planta de un edificio en unas oficinas del centro de la ciudad.
Un día estaba con la mirada perdida en el smog del D.F. cuando bajó la mirada del cielo a la calle,
o mas bien del smog al cielo porque ahí estaba ella,
la dulce Carola, de belleza soberbia, radiante cruzaba la calle.
...a su paso se detenía toda la ciudad...
En frente había un edificio en obras y todos detenían su ritmo frenético para observar a aquella mujer.
Un obrero estuvo tentado de lanzarle un piropo pero el de a lado le dio un codazo para callarlo...
...tal era el silencio litúrgico que imponía aquella mujer.
Y mi amigo se quedó embobado mirando a aquella mujer cruzando la calle que iba a lo suyo pensando quizá en lo difícil que seria su primer dia de trabajo en el restaurante de la esquina.
Se quedó embobado mirando como la puerta del restaurante devoraba a aquella mujer menuda, y supo mi amigo, que nada seria igual.
A la mañana siguiente, después de haber estado toda la noche pensando en aquella mujer, mi amigo salio a la ventana, se asomó y ahí la encontró...
...aquella cita... era diaria.
Aquella cita se convirtió en una obsesión, día tras día mi amigo se asomaba a la ventana y la veía pasar y se preguntaba cómo seria ella, cómo seria vida, cómo despertaría, cómo dormiría... y pasaban lo días y pasaban los meses y mi amigo a veces creía percibir el perfume de ella desde lo alto del edificio o creía escucharla tararear una canción cuya melodía lo perseguía durante todo el dia...
...y pasaron los meses y pasaron años...
Y mi amigo asomado a la ventana preocupado cuando la veía caminar bajo la lluvia sin paraguas, preocupado cuando la creía ver más delgada.
Pasó mucho tiempo y muchas veces estuvo tentado mi amigo de bajar los ocho pisos para decirle a esa mujer que que diablos! que la amaba!... pero no lo hizo y
pasó mucho tiempo...
...cuatro años asomado a la ventana planeando el momento preciso para acercarse a ella.
Por fin tomo una decisión.
Sería este día
Ese día terrible mi amigo se sorprendió un poco cuando no la vio pasar por debajo de su ventana pero aun así fue a la hora de comer a buscarla al restaurante. La buscó entre las mesas pero no la encontró así que preguntó al encargado... el encargado le dijo que Carola se había marchado no del restaurante, del D.F., se había ido a Acapulco con su familia y que no iba a volver mas.
Y mi amigo supo del sabor amargo de la derrota, supo que aquella mujer no volvería a cruzar por debajo de su ventana y subió los ocho pisos arrastrando los pies y no le extrañó cuando en la octava planta encontró a todo el mundo alborotado de un lado a otro, frenéticos...
Alguien con el rostro desencajado le dijo que la empresa había quebrado, que estaban en la banca rota así que todos a la calle.
En un dia había perdido todo: la mujer que amaba y el trabajo.
Y se volvió a la casa no muy sorprendido, todo encajaba, el mundo se derrumbaba y lo hacía todo de una vez.
Durante mucho tiempo estuvo abandonándose en casa sin saber que hacer, solo pensando en la dulce Carola, primero sin el valor para salir a buscarla a Acapulco y luego sin la plata necesaria.
Pasó otro año... cinco años desde que vio a Carola por primera vez y decidió tomar una decisión, empezó a buscar trabajo. Pero mi amigo tenía 39 años y en México no es fácil encontrar trabajo a esa edad porque ya no eres el joven agresivo que buscan las empresas y en todas las entrevistas de trabajo le decían que no y que no.
Así que, considerando la situacion, mi amigo decidió tomar una decisión que cambio su vida: decidió buscar a un coyote. Un coyote en México es un tipo que se dedica a negocios turbios. Mi amigo buscaría a un coyote para que le hiciese una falsificación de la partida nacimiento.
Mi amigo fácilmente podría aparentar 34 así que le pediría al coyote una partida de nacimiento que dijera que tenía 34 para así poder acceder a algún puesto de trabajo.
Y así fue como mi amigo, se dirigió a la plaza de Santo Domingo cerca del zócalo donde están los coyotes.
Ahí tienes a mi amigo, perdido, colgado de un lado para otro, vagó entre las callejuelas hasta que apareció en un callejón inhóspito, en un portal antiguo, viejo. Observó como un anciano le hacia señas... le sonreía y le hacia señas para que le siguiera. Mi amigo siguió a aquel misterioso hombre y supo que era un coyote.
Le dijo yo soy tu hombre, se lo que necesitas....
Mi amigo le dijo si, vale, necesito una partida de nacimiento que diga que tengo 34...
Dame tus datos... y empezó a tomar datos y mientras tomaba datos el viejo coyote le dijo: alguna vez estuviste en Acapulco? Y a mi amigo le dio un vuelco el corazón y se deshizo en el ansia del recuerdo.... nunca.
El viejo le dijo: verás, yo vivo cerca de la autopista hacia Acapulco, cerca de Tepozlán... conoces la curva del autostopista?
(Conocen la leyenda verdad?)
Mi amigo también, la del fantasma que hacia autostop en el mismo sitio y se subía en el primer coche y desaparecía en la curva donde se mató. Aquella carretera estaba desabitada a partir de la media noche, casi nadie pasaba en la noche por miedo al fantasma.
Mi amigo dijo sí, si sé donde es.
Y el viejo le dijo: verás, muchas veces he estado tentado de agarrar la autopista para Acapulco y empezar de nuevo... espera un momento....
Mi amigo se quedó pensando en Acapulco y en mil huidas.
Al rato vino el viejo coyote con los documentos falsos y se fue a casa. Aquella noche solo pudo dormir con el recuerdo de la dulce Carola.
A la mañana el teléfono sonó bien temprano... al otro lado alguien le decía oye ¡es que tienes que venir a la reunión! que es urgentísimo! que tienes que estar aquí! vente para a oficina! Y mi amigo colgó el teléfono maldiciendo al tipo que había al otro lado de la línea...oficina (absurdo, él no tenía empleo)...
El caso es que antes de despedirse el coyote le había dicho ten cuidado, vuelves a tener 34, no repitas los errores... y mi amigo de pronto pensó en las palabras del coyote mientras se despertaba y prendía la radio ...y vio la radio y las noticias de otras veces y por mas que buscaba los papeles del coyote no los encontraba y en la radio y la televisión las noticias de otras veces y de repente alguien dijo la fecha ...era la de hacía 5 años...
Mi amigo bajó las escaleras corriendo, compró el primer periódico que vio, miró la fecha y efectivamente era la de hacia 5 años... efectivamente volvía a tener 34 años...
Agarró el primer taxi que vio, y se fue para su oficina, volando subió las ocho plantas corriendo y allí estaba todo igual: su mismo despacho, la misma gente y la misma ventana.
Mi amigo se acercó a ella, se asomó y su aliento se detuvo como toda la ciudad... como toda la ciudad al paso de la dulce Carola... y es que todo empezaba de nuevo y era un buen principio...un principio de incertidumbre...

Y ahí tienes a mi amigo, con todo el futuro por delante o con todo el pasado no se muy bien... ahí le tienes volviendo a mirar por aquella ventana encontrándose con aquella mujer. Ahora jugaba con ventaja porque conocía los plazos, el tiempo que le quedaba. Aun así dejo pasar el primer año deleitándose, asomándose por la ventana, planificando la declaración de amor, pensando en la pose precisa y en las palabras adecuadas...
...y dejó pasar el tiempo y un día se presentó en el restaurante a la hora de comer, se sentó en la primera mesa que vio libre y vio a Carola deambulando entre las mesas... ella se acercó, se puso delante de él y le dijo: que desea... que desea (si supiera cuanta respuesta le hubiese gustado dar)...aquel era el momento, esa era la oportunidad, y su garganta se tensó como una cuerda de guitarra y mirándola le dijo : “una sopa de cebolla y un filete de ranchera bien cocido por favor” ... Carola tomo nota y se fue... ja! mi amigo se estuvo maldiciendo toda la noche...
Al dia siguiente ahí estaba nuevamente, en la primera mesa mirando a Carola, clavando sus pupilas en las de ella y diciendo: “ una sopa de cebolla y unos tacos de camarones por favor” y al dia siguiente armándose de valor... “una sopa de cebolla sola por favor”... y así día tras dia... por la mañanas asomándose a la ventana viéndola pasar y a la hora de comer asomándose una sopa de cebolla ...
...y el tiempo pasaba...
Aveces mi amigo creía que ella fijaba su vista en él y entonces ah amigo , entonces las plumas del parque volaban, los borrachos en las tabernas brindaban a su salud , los feligreses en la iglesias arrasaban, y los soldados en primera línea de fuego se daban besos en la boca... que va...ella no reparaba en él...
...pasaban los días, pasaban los meses, pasaban los años... años de sopa de cebolla...
Por fin llegó el momento, no podía retrasar mas la declaración ... Carola se iba y esa noche casi no durmió mi amigo ...al dia siguiente ahí se presentó; y ahí le tienes, se acerco Carola como todos los días y le dedicó una sonrisa, quizás mas afectuosa que otras veces no se... el caso es que se hizo silencio un instante que pareció eterno... el pensó en decir “ me gustas cuando callas porque estas como ausente “ o no se quizás “porque me despierto de madrugada mientras todos duermen“ ... pensó en decirle “me dueles mansamente, me dueles... quítame la cabeza, córtame el cuello porque nada queda de mi después de este amor"... pensó simplemente en decirle “quédate conmigo por favor “ y por fin (como siempre): “ una sopa de cebolla por favor”...
Era inevitable... mi amigo comió la sopa de cebolla como un condenado a muerte, en calma y en silencio... y se fue para su casa; ni siquiera paso a su despacho... sabia que la derrota era inevitable y la verdad es que a mi no sorprende mucho porque creo que alguien dijo una vez que los amores cobardes no llegan a amores ni a historias se quedan allí ni el recuerdo los puede salvar... ni el mejor orador conjugar....

El caso es que al principio mi amigo se derrumbó pero luego...bueno luego también, pero trató de buscar de nuevo al coyote para encontrar la posibilidad de yo que se... y se fue a la plaza de Santo Domingo y rebuscando encontró el viejo callejón y el antiguo portal y encontró una sucursal del fondo monetario internacional....esos eran otros coyotes, no le interesaban... así que recordó las palabras del viejo coyote.
Cerca de Tepozlan recordó la curva del autostopista, agarró el carro y se fue para allá... no se sorprendió cuando se encontró un pueblo fantasma, aquel pueblo era una sombra del pasado, todo en ruinas abandonado hace mas de 50 años...
Empezaba a hacerse de noche, mi amigo se sonrió, aceptó la derrota y decidió volver a casa cuando ya era noche cerrada... Entró en el auto y a poco de salir del coche encontró a una chica haciendo autostop. Mi amigo no lo dudó, paró, bajó la ventanilla y: a donde vas?
Al D.F
...pos sube...
Y al poco de subirse ella dijo, tenga mucho cuidado en la siguiente curva y apenas pudo terminar la frase porque en la última palabra sonó el reventón de una rueda... y mi amigo tuvo que hacerse a un lado de la carretera ...”disculpa” ...
Y tenias que ver la cara de la autostopista porque la curva quedaba lejos...
El bajó a cambiar la rueda y ella con él ...y empezaron a hablar una conversación trivial, pequeñas cosas que fueron creciendo como bolas de nieve hasta convertirse en grandes cosas...
y tu de donde eres?
Pos del DF
...y él le preguntaba a que te dedicas...
....antes estudiaba ahora ya no...
Y al rato no se que le estaría contando porque ella se descojonaba de risa y jamás nadie había tardado tanto en cambiar una rueda la verdad... y la noche pasaba... y mi amigo le empezó a contar la historia de la dulce Carola, del coyote, de la ventana y de las sopas de cebolla... y le decía a la mujer... te lo crees? Y la mujer le decía si yo te contara... yo sé lo que es desaparecer justo en el momento preciso, yo se lo que es repetir la historia una y otra vez.... yo te entiendo... tu crees en los amores a primera vista?
...Acaso existen otros?
Aquella mujer, la de la autostopista era hermosa, no se si tanto como Carola, pero era hermosa... triste, pero hermosa... Aquel silencio fue eterno y él le dijo volvamos al coche, te llevo al DF. Y mientras se subían al coche él pensó en decirle quédate conmigo, huyamos juntos a cualquier sitio empecemos de nuevo yo que se...
Y quizás, quizás ella pensaba lo mismo pero dijo “eh ten cuidado con esa curva”... y mi amigo tuvo mucho cuidado.... pasó la curva con mucho cuidado, y con la vista fija en frente mi amigo no se atrevía a mirar el asiento de al lado...quizá, quizá ella también se había marchado como la dulce Carola y volvía a estar solo... y sabiéndose solo se volvió hacia la autopista y cuando iba a entrar en ella escuchó una voz al lado que decía... alguna vez has estado en Acapulco?
Mi amigo miró en el asiento de al lado y ahí seguía ella... ahora estoy seguro, era mas hermosa que Carola... mi amigo dijo ”nunca”... y ella dijo “pues llévame”... y se fueron... y ahí siguen en la carretera...
Mi amigo no volvió a ver a Carola porque lo importante no era Acapulco... lo importante era el viaje y saber que hay que tener memoria para no repetir los errores y saber que la historia no se debe repetir...
Sobre los fantasmas no se si creer... no se...yo no se si hay vida después de la muerte... hay gente que se cuestiona si hay vida antes de la muerte y yo personalmente me pregunto si hay vida antes de las doce de la mañana... el caso es que por esa carretera pasan después de media noche...
No se si existe un coyote que me devuelva mi pasado, no creo... lo que si sé es que yo personalmente, no dejare que pases por debajo de mi ventana sin pedirte que te quedes conmigo ni que te subas a mi coche sin que emprendamos una urgente huida...”


Ismael Serrano- Principio de Incertidubre
*Links:
La dulce Carola... Ismael Serrano parte I http://www.youtube.com/watch?v=845ypSSGNNk
La dulce Carola... Ismael Serrano parte II http://www.youtube.com/watch?v=AeBo3cQNg2k
La dulce Carola... Ismael Serrano parte III http://www.youtube.com/watch?v=CbD3vbSSNAk

27 de diciembre de 2007

Entregarse...


Entregarse...
ceder parte de nuestro espacio a otra persona...
desnudarse en el mas amplio sentido de la palabra,
quitarse las corazas,
las armaduras,
el temor a ser dañado...
Simplemente mostrarse sin tapujos,
sin temores ni pudores...
Proceso especialmente difícil para algunos,
habilidad natural de otros...
...Afortunados?
quienes...
...los que se resisten a ceder parte de sí a otra persona evitando así sufrimientos innecesarios?
o los que se entregan dispuestos a vivir el momento haciendo que éste haga que todo posible sufrimiento posterior valga la pena?
Entregarse en una opción,
y por ende ambos caminos son validos si sabes defenderlos;
es más,
ninguno pasaría a ser ni mejor ni peor que el otro,
pues el entregarse, al ser una opción,
permite que ambos sean simple y llanamente validos...
Existen algunos que se pasan toda la vida sin saber lo que entregarse, y se llenan la boca con frases aparentemente sacadas de libros, y paradógicamente reprochan tu temor a hacerlo, sin saber que ellos jamás han sabido realmente lo que es la entrega...
Existen otros que lo hicieron una vez, y que lamentablemente por azares del destino salieron desafortunados en su intento, y optaron por permanecer sumidos en su infortunio el resto de la vida por temor a sufrir otra vez, sin percatarse que su vida entera es un constante sufrimiento....
Existen otros que se entregan sin problema... que necesitan entregarse de una u otra forma para sentirse aceptados, queridos o necesitados... y realmente prefieren no pensar en un posible sufrimiento, pues la necesidad de sentirse acompañado es más fuerte... No importa cuantas veces se equivoquen, caigan o sufran, siempre habrá nueva entrega, siempre habrá una nueva forma de entregarse.... siempre habrá una nueva oportunidad...
Aveces nos sorprende que en muchas situaciones nos permitamos renunciar a la entrega... y nótese ese RENUNCIAR a la entrega... Y es que habemos algunos que no tenemos ese instinto ni esa habilidad natural para entregarnos a otra persona. Y desconfiamos, como se supone creemos debe desconfiar cualquier persona de un extraño... y tememos mostrarnos en nuestra más amplia vulnerabilidad, pues eso nos quita la habilidad de reacción, nos volvemos suaves, blandos... nos exponemos... y es esa exposición a lo que venga, lo que frena finalmente nuestra entrega...
Y es que es natural sentir temor a mostrarse vulnerable ante otra persona?
Se supone que si... o no?
Yo creo que si, más que mal, te estas mostrando tal cual eres,
estas ahí,
con todos tus defectos y habilidades,
con todas tus virtudes y torpezas...
con todo lo que eres y lo que no,
con todo lo que te gustaría ser y lo que finalmente logras...
Yo creo que el temor más que a la entrega propiamente tal, es al sufrimiento que te puede provocar ese estado de vulnerabilidad que acompaña a esa entrega...
Por otro lado, debemos considerar el factor el tiempo.
Y es que entregarse amerita tiempo!
amerita sentarte a hablar contigo mismo
y decidir entregarte...
entregarse amerita prepararte también para vivir con todo lo que conlleva entregarse...
Y es que entregarse no es solo entregarse...
Hay un mundo detrás de esa palabra, que muchos tememos y a su vez anhelamos descubrir...
Aveces nos preocupamos tanto de cuidar nuestras corazas que no somos capaces de percibir como nos vamos entregado... y nos damos cuenta cuando de pronto nos encontramos mal, y no hay otra persona que te de más calma que aquella, y cuando la ves, no hacen falta palabras o expresiones... y es que no son necesarias ni las palabras ni las expresiones, porque una vez que te entregas, las almas se conectan y cuando estas mal, antes de decirlo la otra alma ya lo sabe...
Entregarse ciertamente es complicado...
y es que el hacerlo requiere de tiempo, sacrificio,
decisión y valentía...
Entregarse no es solo entregarse...
Y si no eres capaz de determinar los limites desde un comienzo,
puedes llegar a aprender del modo mas duro que hay que sopesar muy bien lo que entregas...
...una vez que nos hemos entregado, ya no hay paso atrás...
El dilema esta en las dos alternativas que planteé en un comienzo...
Qué vale más la pena?
Aferrarse a nuestras armaduras evitando a como de lugar sufrimientos innecesarios?
o entregarse, sin temores ni cuestionamientos, aun sabiendo que con ésto nos arriesgamos a caer y sufrir quizás más de lo que deberíamos?
Aveces nos pasamos la vida viviendo de lo que esperamos de ella, porque claro, ya es una costumbre esperar cosas de la vida....
Esperamos resultados de un proyecto,
esperamos calificaciones al final del semestre,
esperamos que en primavera nos llegue un nuevo amor,
esperamos que el nuevo año sea mejor que el anterior,
esperamos reacciones de la gente ante nuestras reacciones,
etc...
Esperamos cosas, todo el tiempo, toda la vida...
Y deberíamos de pronto, preguntarnos por que lo hacemos,
considerando que gran parte del tiempo esperamos cosas que nunca ocurren,
y nos desilucionamos, y sufrimos, y nos volvemos a levantar,
fuertes,
decididos,
dispuestos a esperar cosas nuevamente...
Nos aferramos a eso porque es lo esperado lo que nos mantiene firmes, erguidos, inmóviles; sin embargo, quizás, deberíamos darle una oportunidad a lo inesperado...
Lo esperado es solo comienzo...
lo inesperado es lo que termina cambiando nuestras vidas...
Lo que comúnmente esperamos de entregarnos es sufrimiento y vulnerabilidad,
de ahí el temor a hacerlo,
sin embargo,
que pasa con lo inesperado?
Que pasa con el lado inesperado de "entregarse"...?
Dicen, los que lo han experimentado que es lo que hace que todo valga la pena...
Quizas valga la pena tambien el aventurarse a comprobar si tienen o no la razón...
Simplemente Noa...






10 de noviembre de 2007

En busca de la felicidad...


...y me fui de viaje, y viví
y fui feliz
porque corrimos y saltamos sin temor a parecer absurdos
y caminamos muchas veces por orillas de mares lejanos
cargados de misticismo e historias hundidas en lo más profundo de sus suelos oscuros,
y sentimos la arena bajo nuestros pies, como si cada grano se opusiera a que emprendiéramos el paso...
Vi...y aprendí también a observar,
a distinguir, percatar, rescatar...
Nos perdimos en atardeceres llenos de magia,
en cielos rojizos,
en soles escondidos tras horizontes lejanos,
en nubes que cambiaban de color como queriendo escapar de aquellas miradas que buscaban reconocerlas...
Vibramos con la noche...
y fuimos tan felices cuando vencimos el miedo y nos aventuramos a disfrutar de esa increíblemente encandilante oscuridad!
Las estrellas lejanas parecían brillar con más luz que nunca cuando la vida dejaba libre nuestro andar,
y es que era como si gozaran iluminando el camino de almas, que al igual que las nuestras, vagaban perdidas en la oscuridad de la noche...
Era mágico...
tan mágico como el efecto que provocaba esa luna que despiadadamente se mostraba con su majestuosidad ante la sigilosa e imperturbable oscuridad que nos rodeaba...
y es que llegaba a doler el pecho cuando ozabas a mirarla de frente...
no habían palabras, ni pensamientos...apenas suspiros y expresiones difíciles de concebir en circunstancias diferentes a esa...
Tomados de la mano, sentimos como el sufrimiento y la injusticia arrazaba con la inocencia de almas y corazones indefensos e incapaces de comprender la realidad que injustamente los rodeaba...
Se nos apretaba el corazón cuando veíamos sus ojos y nuestros bolsillos sin contenido alguno...
y es que nuestros bolsos cargaban reservas para alimentar el cuerpo pero no esperanzas para alimentar corazones...
Muchas veces nos sentimos vacíos...
Cargamos municiones para un ejercito entero,
y olvidamos en el hotel las sonrisas y las alegrías,
sobre la mesa dejamos el brillo de los ojos y por ello, nos empapamos de miradas opacas y profundas...
Por momentos nos sentimos miserables entre tanta miseria, y deseamos correr, gritar y olvidar cada rostro, cada mirada, cada mano extendida en busca de bondad... deseamos cambiar el mundo una y mil veces, y una y mil veces la vida bajo nuestros brazos...
Caminamos...
Nos alejamos de aquel paisaje tan despiadadamente desgarrador...
Nuestra alma estaba dividida... costaba avanzar sin voltear una vez más para intentar hacer algo...
Continuamos nuestro viaje... el equipaje pesaba, y decidimos abandonarlo porque advertimos que el peso nos impedía disfrutar de lo que la vida ofrecía ante nuestros ojos...
Dejamos todo al lado del camino y después de unos cuantos pasos, comprendimos que no era el equipaje el que opacaba la percepción que teníamos del paisaje, sino más bien, nuestros corazones cargados de recuerdos y experiencias...
Decidimos librarnos también de eso pues comprendimos
que los dolores vividos no nos hacían más precavidos
sino mas bien amargos y temerosos,
y que las experiencias pasadas que creímos nos hacían valerosos
resultaron muchas veces hacernos arrogantes y desconfiados...
Abandonamos nuestros dogmas y estructuras
y nos sentimos livianos
y perdimos el miedo al ridículo
y nos empapamos de deseos de vivir...
Disfrutamos y aprendimos
y llegamos por fin renovados...
Empezamos de cero,
y si bien es cierto ya no corríamos como antes
ni salíamos a empaparnos de la magia de la noche, eramos felices...

Ha pasado mucho tiempo desde entonces,
y pese a eso, cada vez que evoco esos lugares, esos momentos,
se me eriza la piel,
mis ojos adquieren ese brillo ausente la mayor parte del tiempo, un escalofrío recorre mi espalda
y se me aprieta el corazón como si los recuerdos lograran hacerme vivir nuevamente todo lo vivido...
Y es hermoso, pero a su vez, inmensamente frustrante,
pues me doy cuenta que que ya no soy tan feliz como entonces,
que la vida y sus trivialidades despoja de nosotros
la capacidad de empaparnos de detalles,
que necesito evocar esas imagenes para sentirme vivo,
y que muchas veces no tengo mas que las ganas de hacerlo todo diferente....
Y es que es como si necesitara portar un atardecer en el bolsillo de la chaqueta,
una luna brillante dentro de la billetera,
el brillo de unos ojos sinceros en el maletín,
y la brisa de la noche en el bolsillo trasero del pantalón para sentirme seguro.
....Incluso feliz.
Aveces el tiempo se vuelve una excusa conveniente para evadir el trabajo de despojarnos de nosotros mismos, pues es más fácil cargar con lo que tenemos, que empezar de cero; y es que es cierto,
resulta mas fácil cargar nuestras experiencias, que aventurarnos a vivir una nueva cada día.
Y no niego que esa realidad me asusta...
Asusta porque sientes que de pronto te acostumbras a vivir de tus recuerdos
al punto de que se torna tan difícil e inalcanzable crear una historia tanto o mejor que la anterior, que prefieres no arriesgarte,
y resulta que en ese no arriesgarte se te va la vida sin vivir
Y es cierto,
suena ilógico pensar que dejas de vivir por ser feliz con tus recuerdos,
sin embargo, la frase deja de serlo cuando te haces adicto a ellos
y esperas cada día ese instante de paz para hacerlo,
pues en el fondo, con eso,
te vuelves inerte a la virtud que existe y terminas centrándote tanto en tu mundo
que pierdes la capacidad de ser feliz con las cosas simples que te rodean...
Hoy debo reconocer que no soy tan feliz como entonces...
Y me cuesta hacerme a la idea de volver a serlo sin tener lo que tuve!
Me cuesta luchar contra ello después de haber vivido de ello tanto tiempo,
sin embargo,
hace muy poco descubrí y acepté que es muy difícil que vuelva algún día a vivir una experiencia como aquella,
y el hacerlo, abrió en mi la posibilidad de aceptar lo que tengo como un tesoro fortuito,
pues si bien es cierto ya no tengo ni los paisajes ni las personas que en algún momento tuve,
tengo mis ojos, mis manos y mis piernas para salir en busca de nuevos horizontes,
y no tan solo a eso; el tener conciencia de ello,
me hace sentir deseos de descubrir en ellos tantas o mas cosas que las descubrí entonces, y es precisamente eso lo que me hace hoy,
si bien es cierto una persona no mas feliz,
alguien mucho mas alerta y mas sensible a los detalles que a diario la vida nos regala,
y ciertamente,
lo que puedes llegar a encontrar en esa búsqueda,
si te puede llenar de momentos rebosantes de la mas plena felicidad...

...Simplemente Noa

4 de noviembre de 2007

Gracias, presidente Bush.


"Gracias, presidente Bush

Escribí la carta que viene más abajo el 9 de marzo de 2003, diez días antes de la invasión de Irak. Es el texto de mi autoría que más se ha leído hasta hoy: publicado en los periódicos más importantes del planeta, y transmitido en cadenas a través de internet, llegó a ser leído por cerca de quinientos millones de personas.
La guerra acaba de sobrepasar los cinco años de duración: más de 4.000 soldados americanos han perdido la vida, junto a un número indeterminado de iraquíes. Según la CNN (24/03/2008), “se estima que el número de muertes del lado iraquí oscila entre 80.000 y varios cientos de miles, a los que hay que añadir como víctimas a dos millones de personas que se vieron obligadas a abandonar el país, y a otros dos millones y medio que se encuentran en campos de refugiados, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas”.
Gran parte de las personas que citaba ya salieron de escena, pero la guerra continúa. No existe, por el momento, ninguna luz al final del túnel. Copio a continuación algunos trechos:

Gracias, gran líder George W. Bush.

Gracias por mostrar a todo el mundo el peligro que Saddam Hussein representa. Era posible que muchos de nosotros hubiésemos olvidado que empleó armas químicas contra su propio pueblo, contra los kurdos, y contra los iraníes. Hussein es un dictador sanguinario, una de las más claras manifestaciones del mal en nuestros días.
Sin embargo, esa no es la única razón por la que le estoy dando las gracias. Durante los dos primeros meses de 2003, usted logró mostrar muchas cosas importantes al mundo. Por eso, recordando un poema que aprendí en mi infancia, quiero decirle: gracias.

Gracias por revelar al mundo el gigantesco abismo que media entre las decisiones de los gobernantes y los deseos del pueblo. Por dejar claro que tanto José María Aznar como Tony Blair no dan ninguna importancia y no les guardan el más mínimo respeto a los votos que recibieron. Aznar consigue ignorar que el 90% de los españoles se opone a esta guerra, y Blair no le da importancia a la mayor manifestación pública que ha habido en Inglaterra en los últimos treinta años.

Gracias, porque su perseverancia forzó a Blair a presentarse ante el Parlamento con un dossier falsificado, escrito por un estudiante hace diez años, y a mostrarlo como “pruebas contundentes obtenidas por los servicios secretos británicos”.

Gracias porque, como consecuencia de sus esfuerzos por impulsar la guerra, por primera vez las naciones árabes, generalmente divididas, fueron unánimes condenando una invasión, durante el encuentro de El Cairo.

Gracias porque, debido a su retórica afirmando que “la ONU tiene una oportunidad de mostrar su relevancia”, incluso los países más descreídos acabaron adoptando una posición contraria al ataque.

Gracias por intentar dividir a una Europa que lucha por su unificación; eso servirá como una alerta que no será ignorada.

Gracias por haber logrado lo que pocos han conseguido en este siglo: unir a millones de personas, en todos los continentes, luchando por la misma idea, aunque esa idea sea la opuesta a la que usted sostiene.

Gracias porque, sin usted, no habríamos conocido nuestra capacidad de movilización. Tal vez no nos sirva para nada en el presente, pero nos será útil más adelante. Ahora que los tambores de guerra parecen sonar de manera irreversible, quiero hacer mías las palabras que un antiguo rey europeo dirigió a un invasor: “Que tu mañana sea hermosa, y que el sol brille en las armaduras de tus soldados, porque esta misma tarde yo te derrotaré”.

Por lo tanto, aproveche su mañana y lo que ésta aún puede traerle de gloria.

Gracias por no escucharnos ni tomarnos en serio. Pero ha de saber que nosotros sí lo escuchamos y no olvidaremos sus palabras.

Gracias, gran líder George W. Bush.

Muchas gracias."


Edición nº 169 : Gracias, presidente Bush
Guerrero de la Luz
Paulo Coelho

27 de agosto de 2007

...desde este lado...



"...Después de haber ganado muchos concursos de arco y flecha, el joven campeón de la ciudad fue a buscar al maestro zen.
- Soy el mejor de todos – dijo. – No aprendí religión, no busqué ayuda de los monjes y conseguí llegar a ser considerado el mejor arquero de toda la región. He sabido que durante una época, usted también fue considerado el mejor arquero de la región, y le pregunto: ¿había necesidad de hacerse monje para aprender a tirar?
- No – respondió el maestro zen.
Pero el campeón no se dio por satisfecho: sacó una flecha, la colocó en su arco, disparó, y atravesó una cereza que se encontraba muy distante. Sonrió, como quien dice “podía haber ahorrado su tiempo, dedicándose solamente a la técnica”, y dijo:
- Dudo que pueda usted hacer lo mismo
Sin demostrar la menor preocupación, el maestro entró, cogió su arco y comenzó a caminar en dirección a una montaña próxima. En el camino existía un abismo que sólo podía ser cruzado por un viejo puente de cuerda en proceso de podredumbre, a punto de romperse. Con toda la calma, el maestro zen llegó hasta la mitad del puente, sacó su arco, colocó la flecha, apuntó a un árbol al otro lado del despeñadero y acertó el blanco.
- Ahora es tu turno – dijo gentilmente al joven, mientras regresaba a terreno seguro.
Aterrorizado, mirando el abismo a sus pies, el arquero fue hasta el lugar indicado y disparó, pero su flecha aterrizó muy distante del blanco.
- Para eso me sirvieron la disciplina y la práctica de la meditación – concluyó el maestro, cuando el joven volvió a su lado. – Tú puedes tener mucha habilidad con el instrumento que elegiste para ganarte la vida, pero todo esto es inútil si no consigues dominar la mente que utiliza este instrumento..."

15 de junio de 2007

Yo escribo...


Yo escribo...
escribo porque me gusta escribir...
Escribo porque escribir es liberarse,
escribo porque me atraen las palabras,
escribo porque esas palabras conforman historias
y porque esas historias son llaves capaces de abrir corazones,
levantar esperanzas y reinventar sueños...
Escribo,
escribo porque la vida es linda,
porque la vida es triste,
porque en un minuto podemos vivir una vida entera
y porque la memoria es frágil...
Escribo....
quizás no correctamente,
quizás con faltas de ortografía,
quizás con errores de redacción y sintaxis,
quizás sin saber lo que realmente escribo...
Escribo...
y escribo porque la vida te da conceptos,
porque las historias transmiten emociones,
porque somos un caudal de emociones
y porque todos necesitamos liberarnos...
Escribo porque escribir te mueve,
porque la vida te da hilos conductores que sirven de guías
a la hora de enlazar las palabras...
...escribo historias,
historias simples,
mis historias,
quizás la del desconocido de enfrente,
quizás la del chofer que hoy tuvo un mal día,
quizás la de la chica que dejo a su novio por por amor, o desamor...
Escribo tonterías,
escribo pensamientos,...
escribo vivencias...
escribo experiencia...
...escribo vida...
...escribo lo que viví y olvidé...
escribo lo que no viví y siempre quise hacer...
Escribo...
y escribo porque la vida es rica en situaciones de las cuales sacar algo para escribir...
escribo porque me gusta escribir...
escribo porque escribiendo el corazón se abre y enriquece...
escribo quizás sin tener una idea clara de lo que voy a escribir,
y aun así, escribo...
Escribí poesía sin saber como se escribe poesía,
escribí historias sin conocer una norma de redacción,
escribí crónicas sin saber lo que es una crónica,
y escribí muchas cosas sin tener una clara intensión...
Escribo...
y escribo por la pasión de escribir,
escribo sin pensar si se o no hacerlo,
escribo con faltas de ortografía y errores gramaticales,
escribo con rimas asonantes y musicales,
escribo con magia, con tristeza, con alegría y temor...
escribo para mi, para el de al lado,
para el que está lejos
y también para el que no...
escribo porque sí...
escribo porque no estoy obligada a tener una razón por la cual escribir...
escribo porque puedo hacerlo siempre y cuando el corazón lo mande
escribo porque en definitiva, me guste no,
la vida en sí, me obliga a escribir...
...Simplemente Noa

23 de febrero de 2007

Cada cual a su manera...


...¿Por qué son tan difíciles?-. Preguntó cierta noche al Inglés. Notó también que el Inglés andaba malhumorado por la falta de sus libros.
-Para que sólo los que tienen la responsabilidad de entender los entiendan- respondió-. Imagina qué pasaría si todo el mundo se pusiera a transformar el plomo en oro. En oco tiempo el oro no tendría ningún valor.
"Sólo los persistentes, sólo aquellos que investigan mucho son los que consiguen la Gran Obra. Por eso estoy en medio de este desierto. Para encontrar un verdadero Alquimista que me ayude a descifrar los códigos.
-¿Cuándo fueron escritos esos libros? -preguntó el chico.
-Muchos siglos atrás. Deberías valorarlos, y valorar también el mensaje que ellos contienen.
-Pero cómo puedo valorar algo que no entiendo.... éste lenguaje tan lleno de simbolos es muy extraño.
El Ingles no respondió nada. Desde hacía varios días estaba poniendo atención a la caravana, tal como se lo había indicado el muchacho, y aun no conseguía descubrir nada nuevo, salvo el hecho de que los comentarios sobre la guerra aumentaban cada vez más.
Un buen día el muchacho le devolvió los libros al Inglés.
-Entonces aprendiste mucho!- dijo el otro lleno de espectación. Estaba necesitando alguien con quien conversar, para olvidar el miedo a la guerra.
-Aprendí que el mundo tiene un Alma y que quien entienda esa Alma entenderá el lenguaje de las cosas. Aprendí que muchos Alquimistas vivieron su leyenda personal y termiaron descubriendo el Alma del mundo, la Piedra Filosofal y el Elixir.
Pero sobre todo, aprendí que eas cosas son tan simples que pueden ser escritas sobre una esmeralda-.
El Ingles quedó decepcionado. Los años de estudio, los libros mágicos,las palabras difíciles, los aparatos de laboratorio! ....nada de eso había impresionado al muchacho. " Debe tener un alma demaiado primitiva como para comprender este tipo de cosas..." se dijo interiormente.
Ofuscado cogió sus libros y los guardo en los sacos que colgaban del camello.
-Vuelve a tu caravana- dijo. Ella tampoco me ha enseñado gran cosa.
El muchacho volvió a contemplar el silencio del desierto y la arena levantada por los animales.
"Cada uno tiene su manera de aprender. El aprende de sus libros y yo de la caravana. La manera de él no es la mía y la mía no es la de él". Si embargo sé, que ambos estamos en busca de nuestra Leyenda Personal, y yo lo respeto por eso, aun cuando los caminos y la forma para llegar a ella, sean total y absolutamenete diferentes...

[Adaptación fragmento El Alquimista, Paulo Coelho]

Simplemente Noa



2 de marzo de 2008

La Dulce Carola


“¿Ustedes creen en los amores a primera vista?
(...y es que acaso existen otros?)
Yo conozco la historia de un tipo que se enamoró desde una ventana,
es la historia de un amigo.
Vive en México, en el D.F. y trabaja en la octava planta de un edificio en unas oficinas del centro de la ciudad.
Un día estaba con la mirada perdida en el smog del D.F. cuando bajó la mirada del cielo a la calle,
o mas bien del smog al cielo porque ahí estaba ella,
la dulce Carola, de belleza soberbia, radiante cruzaba la calle.
...a su paso se detenía toda la ciudad...
En frente había un edificio en obras y todos detenían su ritmo frenético para observar a aquella mujer.
Un obrero estuvo tentado de lanzarle un piropo pero el de a lado le dio un codazo para callarlo...
...tal era el silencio litúrgico que imponía aquella mujer.
Y mi amigo se quedó embobado mirando a aquella mujer cruzando la calle que iba a lo suyo pensando quizá en lo difícil que seria su primer dia de trabajo en el restaurante de la esquina.
Se quedó embobado mirando como la puerta del restaurante devoraba a aquella mujer menuda, y supo mi amigo, que nada seria igual.
A la mañana siguiente, después de haber estado toda la noche pensando en aquella mujer, mi amigo salio a la ventana, se asomó y ahí la encontró...
...aquella cita... era diaria.
Aquella cita se convirtió en una obsesión, día tras día mi amigo se asomaba a la ventana y la veía pasar y se preguntaba cómo seria ella, cómo seria vida, cómo despertaría, cómo dormiría... y pasaban lo días y pasaban los meses y mi amigo a veces creía percibir el perfume de ella desde lo alto del edificio o creía escucharla tararear una canción cuya melodía lo perseguía durante todo el dia...
...y pasaron los meses y pasaron años...
Y mi amigo asomado a la ventana preocupado cuando la veía caminar bajo la lluvia sin paraguas, preocupado cuando la creía ver más delgada.
Pasó mucho tiempo y muchas veces estuvo tentado mi amigo de bajar los ocho pisos para decirle a esa mujer que que diablos! que la amaba!... pero no lo hizo y
pasó mucho tiempo...
...cuatro años asomado a la ventana planeando el momento preciso para acercarse a ella.
Por fin tomo una decisión.
Sería este día
Ese día terrible mi amigo se sorprendió un poco cuando no la vio pasar por debajo de su ventana pero aun así fue a la hora de comer a buscarla al restaurante. La buscó entre las mesas pero no la encontró así que preguntó al encargado... el encargado le dijo que Carola se había marchado no del restaurante, del D.F., se había ido a Acapulco con su familia y que no iba a volver mas.
Y mi amigo supo del sabor amargo de la derrota, supo que aquella mujer no volvería a cruzar por debajo de su ventana y subió los ocho pisos arrastrando los pies y no le extrañó cuando en la octava planta encontró a todo el mundo alborotado de un lado a otro, frenéticos...
Alguien con el rostro desencajado le dijo que la empresa había quebrado, que estaban en la banca rota así que todos a la calle.
En un dia había perdido todo: la mujer que amaba y el trabajo.
Y se volvió a la casa no muy sorprendido, todo encajaba, el mundo se derrumbaba y lo hacía todo de una vez.
Durante mucho tiempo estuvo abandonándose en casa sin saber que hacer, solo pensando en la dulce Carola, primero sin el valor para salir a buscarla a Acapulco y luego sin la plata necesaria.
Pasó otro año... cinco años desde que vio a Carola por primera vez y decidió tomar una decisión, empezó a buscar trabajo. Pero mi amigo tenía 39 años y en México no es fácil encontrar trabajo a esa edad porque ya no eres el joven agresivo que buscan las empresas y en todas las entrevistas de trabajo le decían que no y que no.
Así que, considerando la situacion, mi amigo decidió tomar una decisión que cambio su vida: decidió buscar a un coyote. Un coyote en México es un tipo que se dedica a negocios turbios. Mi amigo buscaría a un coyote para que le hiciese una falsificación de la partida nacimiento.
Mi amigo fácilmente podría aparentar 34 así que le pediría al coyote una partida de nacimiento que dijera que tenía 34 para así poder acceder a algún puesto de trabajo.
Y así fue como mi amigo, se dirigió a la plaza de Santo Domingo cerca del zócalo donde están los coyotes.
Ahí tienes a mi amigo, perdido, colgado de un lado para otro, vagó entre las callejuelas hasta que apareció en un callejón inhóspito, en un portal antiguo, viejo. Observó como un anciano le hacia señas... le sonreía y le hacia señas para que le siguiera. Mi amigo siguió a aquel misterioso hombre y supo que era un coyote.
Le dijo yo soy tu hombre, se lo que necesitas....
Mi amigo le dijo si, vale, necesito una partida de nacimiento que diga que tengo 34...
Dame tus datos... y empezó a tomar datos y mientras tomaba datos el viejo coyote le dijo: alguna vez estuviste en Acapulco? Y a mi amigo le dio un vuelco el corazón y se deshizo en el ansia del recuerdo.... nunca.
El viejo le dijo: verás, yo vivo cerca de la autopista hacia Acapulco, cerca de Tepozlán... conoces la curva del autostopista?
(Conocen la leyenda verdad?)
Mi amigo también, la del fantasma que hacia autostop en el mismo sitio y se subía en el primer coche y desaparecía en la curva donde se mató. Aquella carretera estaba desabitada a partir de la media noche, casi nadie pasaba en la noche por miedo al fantasma.
Mi amigo dijo sí, si sé donde es.
Y el viejo le dijo: verás, muchas veces he estado tentado de agarrar la autopista para Acapulco y empezar de nuevo... espera un momento....
Mi amigo se quedó pensando en Acapulco y en mil huidas.
Al rato vino el viejo coyote con los documentos falsos y se fue a casa. Aquella noche solo pudo dormir con el recuerdo de la dulce Carola.
A la mañana el teléfono sonó bien temprano... al otro lado alguien le decía oye ¡es que tienes que venir a la reunión! que es urgentísimo! que tienes que estar aquí! vente para a oficina! Y mi amigo colgó el teléfono maldiciendo al tipo que había al otro lado de la línea...oficina (absurdo, él no tenía empleo)...
El caso es que antes de despedirse el coyote le había dicho ten cuidado, vuelves a tener 34, no repitas los errores... y mi amigo de pronto pensó en las palabras del coyote mientras se despertaba y prendía la radio ...y vio la radio y las noticias de otras veces y por mas que buscaba los papeles del coyote no los encontraba y en la radio y la televisión las noticias de otras veces y de repente alguien dijo la fecha ...era la de hacía 5 años...
Mi amigo bajó las escaleras corriendo, compró el primer periódico que vio, miró la fecha y efectivamente era la de hacia 5 años... efectivamente volvía a tener 34 años...
Agarró el primer taxi que vio, y se fue para su oficina, volando subió las ocho plantas corriendo y allí estaba todo igual: su mismo despacho, la misma gente y la misma ventana.
Mi amigo se acercó a ella, se asomó y su aliento se detuvo como toda la ciudad... como toda la ciudad al paso de la dulce Carola... y es que todo empezaba de nuevo y era un buen principio...un principio de incertidumbre...

Y ahí tienes a mi amigo, con todo el futuro por delante o con todo el pasado no se muy bien... ahí le tienes volviendo a mirar por aquella ventana encontrándose con aquella mujer. Ahora jugaba con ventaja porque conocía los plazos, el tiempo que le quedaba. Aun así dejo pasar el primer año deleitándose, asomándose por la ventana, planificando la declaración de amor, pensando en la pose precisa y en las palabras adecuadas...
...y dejó pasar el tiempo y un día se presentó en el restaurante a la hora de comer, se sentó en la primera mesa que vio libre y vio a Carola deambulando entre las mesas... ella se acercó, se puso delante de él y le dijo: que desea... que desea (si supiera cuanta respuesta le hubiese gustado dar)...aquel era el momento, esa era la oportunidad, y su garganta se tensó como una cuerda de guitarra y mirándola le dijo : “una sopa de cebolla y un filete de ranchera bien cocido por favor” ... Carola tomo nota y se fue... ja! mi amigo se estuvo maldiciendo toda la noche...
Al dia siguiente ahí estaba nuevamente, en la primera mesa mirando a Carola, clavando sus pupilas en las de ella y diciendo: “ una sopa de cebolla y unos tacos de camarones por favor” y al dia siguiente armándose de valor... “una sopa de cebolla sola por favor”... y así día tras dia... por la mañanas asomándose a la ventana viéndola pasar y a la hora de comer asomándose una sopa de cebolla ...
...y el tiempo pasaba...
Aveces mi amigo creía que ella fijaba su vista en él y entonces ah amigo , entonces las plumas del parque volaban, los borrachos en las tabernas brindaban a su salud , los feligreses en la iglesias arrasaban, y los soldados en primera línea de fuego se daban besos en la boca... que va...ella no reparaba en él...
...pasaban los días, pasaban los meses, pasaban los años... años de sopa de cebolla...
Por fin llegó el momento, no podía retrasar mas la declaración ... Carola se iba y esa noche casi no durmió mi amigo ...al dia siguiente ahí se presentó; y ahí le tienes, se acerco Carola como todos los días y le dedicó una sonrisa, quizás mas afectuosa que otras veces no se... el caso es que se hizo silencio un instante que pareció eterno... el pensó en decir “ me gustas cuando callas porque estas como ausente “ o no se quizás “porque me despierto de madrugada mientras todos duermen“ ... pensó en decirle “me dueles mansamente, me dueles... quítame la cabeza, córtame el cuello porque nada queda de mi después de este amor"... pensó simplemente en decirle “quédate conmigo por favor “ y por fin (como siempre): “ una sopa de cebolla por favor”...
Era inevitable... mi amigo comió la sopa de cebolla como un condenado a muerte, en calma y en silencio... y se fue para su casa; ni siquiera paso a su despacho... sabia que la derrota era inevitable y la verdad es que a mi no sorprende mucho porque creo que alguien dijo una vez que los amores cobardes no llegan a amores ni a historias se quedan allí ni el recuerdo los puede salvar... ni el mejor orador conjugar....

El caso es que al principio mi amigo se derrumbó pero luego...bueno luego también, pero trató de buscar de nuevo al coyote para encontrar la posibilidad de yo que se... y se fue a la plaza de Santo Domingo y rebuscando encontró el viejo callejón y el antiguo portal y encontró una sucursal del fondo monetario internacional....esos eran otros coyotes, no le interesaban... así que recordó las palabras del viejo coyote.
Cerca de Tepozlan recordó la curva del autostopista, agarró el carro y se fue para allá... no se sorprendió cuando se encontró un pueblo fantasma, aquel pueblo era una sombra del pasado, todo en ruinas abandonado hace mas de 50 años...
Empezaba a hacerse de noche, mi amigo se sonrió, aceptó la derrota y decidió volver a casa cuando ya era noche cerrada... Entró en el auto y a poco de salir del coche encontró a una chica haciendo autostop. Mi amigo no lo dudó, paró, bajó la ventanilla y: a donde vas?
Al D.F
...pos sube...
Y al poco de subirse ella dijo, tenga mucho cuidado en la siguiente curva y apenas pudo terminar la frase porque en la última palabra sonó el reventón de una rueda... y mi amigo tuvo que hacerse a un lado de la carretera ...”disculpa” ...
Y tenias que ver la cara de la autostopista porque la curva quedaba lejos...
El bajó a cambiar la rueda y ella con él ...y empezaron a hablar una conversación trivial, pequeñas cosas que fueron creciendo como bolas de nieve hasta convertirse en grandes cosas...
y tu de donde eres?
Pos del DF
...y él le preguntaba a que te dedicas...
....antes estudiaba ahora ya no...
Y al rato no se que le estaría contando porque ella se descojonaba de risa y jamás nadie había tardado tanto en cambiar una rueda la verdad... y la noche pasaba... y mi amigo le empezó a contar la historia de la dulce Carola, del coyote, de la ventana y de las sopas de cebolla... y le decía a la mujer... te lo crees? Y la mujer le decía si yo te contara... yo sé lo que es desaparecer justo en el momento preciso, yo se lo que es repetir la historia una y otra vez.... yo te entiendo... tu crees en los amores a primera vista?
...Acaso existen otros?
Aquella mujer, la de la autostopista era hermosa, no se si tanto como Carola, pero era hermosa... triste, pero hermosa... Aquel silencio fue eterno y él le dijo volvamos al coche, te llevo al DF. Y mientras se subían al coche él pensó en decirle quédate conmigo, huyamos juntos a cualquier sitio empecemos de nuevo yo que se...
Y quizás, quizás ella pensaba lo mismo pero dijo “eh ten cuidado con esa curva”... y mi amigo tuvo mucho cuidado.... pasó la curva con mucho cuidado, y con la vista fija en frente mi amigo no se atrevía a mirar el asiento de al lado...quizá, quizá ella también se había marchado como la dulce Carola y volvía a estar solo... y sabiéndose solo se volvió hacia la autopista y cuando iba a entrar en ella escuchó una voz al lado que decía... alguna vez has estado en Acapulco?
Mi amigo miró en el asiento de al lado y ahí seguía ella... ahora estoy seguro, era mas hermosa que Carola... mi amigo dijo ”nunca”... y ella dijo “pues llévame”... y se fueron... y ahí siguen en la carretera...
Mi amigo no volvió a ver a Carola porque lo importante no era Acapulco... lo importante era el viaje y saber que hay que tener memoria para no repetir los errores y saber que la historia no se debe repetir...
Sobre los fantasmas no se si creer... no se...yo no se si hay vida después de la muerte... hay gente que se cuestiona si hay vida antes de la muerte y yo personalmente me pregunto si hay vida antes de las doce de la mañana... el caso es que por esa carretera pasan después de media noche...
No se si existe un coyote que me devuelva mi pasado, no creo... lo que si sé es que yo personalmente, no dejare que pases por debajo de mi ventana sin pedirte que te quedes conmigo ni que te subas a mi coche sin que emprendamos una urgente huida...”


Ismael Serrano- Principio de Incertidubre
*Links:
La dulce Carola... Ismael Serrano parte I http://www.youtube.com/watch?v=845ypSSGNNk
La dulce Carola... Ismael Serrano parte II http://www.youtube.com/watch?v=AeBo3cQNg2k
La dulce Carola... Ismael Serrano parte III http://www.youtube.com/watch?v=CbD3vbSSNAk

27 de diciembre de 2007

Entregarse...


Entregarse...
ceder parte de nuestro espacio a otra persona...
desnudarse en el mas amplio sentido de la palabra,
quitarse las corazas,
las armaduras,
el temor a ser dañado...
Simplemente mostrarse sin tapujos,
sin temores ni pudores...
Proceso especialmente difícil para algunos,
habilidad natural de otros...
...Afortunados?
quienes...
...los que se resisten a ceder parte de sí a otra persona evitando así sufrimientos innecesarios?
o los que se entregan dispuestos a vivir el momento haciendo que éste haga que todo posible sufrimiento posterior valga la pena?
Entregarse en una opción,
y por ende ambos caminos son validos si sabes defenderlos;
es más,
ninguno pasaría a ser ni mejor ni peor que el otro,
pues el entregarse, al ser una opción,
permite que ambos sean simple y llanamente validos...
Existen algunos que se pasan toda la vida sin saber lo que entregarse, y se llenan la boca con frases aparentemente sacadas de libros, y paradógicamente reprochan tu temor a hacerlo, sin saber que ellos jamás han sabido realmente lo que es la entrega...
Existen otros que lo hicieron una vez, y que lamentablemente por azares del destino salieron desafortunados en su intento, y optaron por permanecer sumidos en su infortunio el resto de la vida por temor a sufrir otra vez, sin percatarse que su vida entera es un constante sufrimiento....
Existen otros que se entregan sin problema... que necesitan entregarse de una u otra forma para sentirse aceptados, queridos o necesitados... y realmente prefieren no pensar en un posible sufrimiento, pues la necesidad de sentirse acompañado es más fuerte... No importa cuantas veces se equivoquen, caigan o sufran, siempre habrá nueva entrega, siempre habrá una nueva forma de entregarse.... siempre habrá una nueva oportunidad...
Aveces nos sorprende que en muchas situaciones nos permitamos renunciar a la entrega... y nótese ese RENUNCIAR a la entrega... Y es que habemos algunos que no tenemos ese instinto ni esa habilidad natural para entregarnos a otra persona. Y desconfiamos, como se supone creemos debe desconfiar cualquier persona de un extraño... y tememos mostrarnos en nuestra más amplia vulnerabilidad, pues eso nos quita la habilidad de reacción, nos volvemos suaves, blandos... nos exponemos... y es esa exposición a lo que venga, lo que frena finalmente nuestra entrega...
Y es que es natural sentir temor a mostrarse vulnerable ante otra persona?
Se supone que si... o no?
Yo creo que si, más que mal, te estas mostrando tal cual eres,
estas ahí,
con todos tus defectos y habilidades,
con todas tus virtudes y torpezas...
con todo lo que eres y lo que no,
con todo lo que te gustaría ser y lo que finalmente logras...
Yo creo que el temor más que a la entrega propiamente tal, es al sufrimiento que te puede provocar ese estado de vulnerabilidad que acompaña a esa entrega...
Por otro lado, debemos considerar el factor el tiempo.
Y es que entregarse amerita tiempo!
amerita sentarte a hablar contigo mismo
y decidir entregarte...
entregarse amerita prepararte también para vivir con todo lo que conlleva entregarse...
Y es que entregarse no es solo entregarse...
Hay un mundo detrás de esa palabra, que muchos tememos y a su vez anhelamos descubrir...
Aveces nos preocupamos tanto de cuidar nuestras corazas que no somos capaces de percibir como nos vamos entregado... y nos damos cuenta cuando de pronto nos encontramos mal, y no hay otra persona que te de más calma que aquella, y cuando la ves, no hacen falta palabras o expresiones... y es que no son necesarias ni las palabras ni las expresiones, porque una vez que te entregas, las almas se conectan y cuando estas mal, antes de decirlo la otra alma ya lo sabe...
Entregarse ciertamente es complicado...
y es que el hacerlo requiere de tiempo, sacrificio,
decisión y valentía...
Entregarse no es solo entregarse...
Y si no eres capaz de determinar los limites desde un comienzo,
puedes llegar a aprender del modo mas duro que hay que sopesar muy bien lo que entregas...
...una vez que nos hemos entregado, ya no hay paso atrás...
El dilema esta en las dos alternativas que planteé en un comienzo...
Qué vale más la pena?
Aferrarse a nuestras armaduras evitando a como de lugar sufrimientos innecesarios?
o entregarse, sin temores ni cuestionamientos, aun sabiendo que con ésto nos arriesgamos a caer y sufrir quizás más de lo que deberíamos?
Aveces nos pasamos la vida viviendo de lo que esperamos de ella, porque claro, ya es una costumbre esperar cosas de la vida....
Esperamos resultados de un proyecto,
esperamos calificaciones al final del semestre,
esperamos que en primavera nos llegue un nuevo amor,
esperamos que el nuevo año sea mejor que el anterior,
esperamos reacciones de la gente ante nuestras reacciones,
etc...
Esperamos cosas, todo el tiempo, toda la vida...
Y deberíamos de pronto, preguntarnos por que lo hacemos,
considerando que gran parte del tiempo esperamos cosas que nunca ocurren,
y nos desilucionamos, y sufrimos, y nos volvemos a levantar,
fuertes,
decididos,
dispuestos a esperar cosas nuevamente...
Nos aferramos a eso porque es lo esperado lo que nos mantiene firmes, erguidos, inmóviles; sin embargo, quizás, deberíamos darle una oportunidad a lo inesperado...
Lo esperado es solo comienzo...
lo inesperado es lo que termina cambiando nuestras vidas...
Lo que comúnmente esperamos de entregarnos es sufrimiento y vulnerabilidad,
de ahí el temor a hacerlo,
sin embargo,
que pasa con lo inesperado?
Que pasa con el lado inesperado de "entregarse"...?
Dicen, los que lo han experimentado que es lo que hace que todo valga la pena...
Quizas valga la pena tambien el aventurarse a comprobar si tienen o no la razón...
Simplemente Noa...






10 de noviembre de 2007

En busca de la felicidad...


...y me fui de viaje, y viví
y fui feliz
porque corrimos y saltamos sin temor a parecer absurdos
y caminamos muchas veces por orillas de mares lejanos
cargados de misticismo e historias hundidas en lo más profundo de sus suelos oscuros,
y sentimos la arena bajo nuestros pies, como si cada grano se opusiera a que emprendiéramos el paso...
Vi...y aprendí también a observar,
a distinguir, percatar, rescatar...
Nos perdimos en atardeceres llenos de magia,
en cielos rojizos,
en soles escondidos tras horizontes lejanos,
en nubes que cambiaban de color como queriendo escapar de aquellas miradas que buscaban reconocerlas...
Vibramos con la noche...
y fuimos tan felices cuando vencimos el miedo y nos aventuramos a disfrutar de esa increíblemente encandilante oscuridad!
Las estrellas lejanas parecían brillar con más luz que nunca cuando la vida dejaba libre nuestro andar,
y es que era como si gozaran iluminando el camino de almas, que al igual que las nuestras, vagaban perdidas en la oscuridad de la noche...
Era mágico...
tan mágico como el efecto que provocaba esa luna que despiadadamente se mostraba con su majestuosidad ante la sigilosa e imperturbable oscuridad que nos rodeaba...
y es que llegaba a doler el pecho cuando ozabas a mirarla de frente...
no habían palabras, ni pensamientos...apenas suspiros y expresiones difíciles de concebir en circunstancias diferentes a esa...
Tomados de la mano, sentimos como el sufrimiento y la injusticia arrazaba con la inocencia de almas y corazones indefensos e incapaces de comprender la realidad que injustamente los rodeaba...
Se nos apretaba el corazón cuando veíamos sus ojos y nuestros bolsillos sin contenido alguno...
y es que nuestros bolsos cargaban reservas para alimentar el cuerpo pero no esperanzas para alimentar corazones...
Muchas veces nos sentimos vacíos...
Cargamos municiones para un ejercito entero,
y olvidamos en el hotel las sonrisas y las alegrías,
sobre la mesa dejamos el brillo de los ojos y por ello, nos empapamos de miradas opacas y profundas...
Por momentos nos sentimos miserables entre tanta miseria, y deseamos correr, gritar y olvidar cada rostro, cada mirada, cada mano extendida en busca de bondad... deseamos cambiar el mundo una y mil veces, y una y mil veces la vida bajo nuestros brazos...
Caminamos...
Nos alejamos de aquel paisaje tan despiadadamente desgarrador...
Nuestra alma estaba dividida... costaba avanzar sin voltear una vez más para intentar hacer algo...
Continuamos nuestro viaje... el equipaje pesaba, y decidimos abandonarlo porque advertimos que el peso nos impedía disfrutar de lo que la vida ofrecía ante nuestros ojos...
Dejamos todo al lado del camino y después de unos cuantos pasos, comprendimos que no era el equipaje el que opacaba la percepción que teníamos del paisaje, sino más bien, nuestros corazones cargados de recuerdos y experiencias...
Decidimos librarnos también de eso pues comprendimos
que los dolores vividos no nos hacían más precavidos
sino mas bien amargos y temerosos,
y que las experiencias pasadas que creímos nos hacían valerosos
resultaron muchas veces hacernos arrogantes y desconfiados...
Abandonamos nuestros dogmas y estructuras
y nos sentimos livianos
y perdimos el miedo al ridículo
y nos empapamos de deseos de vivir...
Disfrutamos y aprendimos
y llegamos por fin renovados...
Empezamos de cero,
y si bien es cierto ya no corríamos como antes
ni salíamos a empaparnos de la magia de la noche, eramos felices...

Ha pasado mucho tiempo desde entonces,
y pese a eso, cada vez que evoco esos lugares, esos momentos,
se me eriza la piel,
mis ojos adquieren ese brillo ausente la mayor parte del tiempo, un escalofrío recorre mi espalda
y se me aprieta el corazón como si los recuerdos lograran hacerme vivir nuevamente todo lo vivido...
Y es hermoso, pero a su vez, inmensamente frustrante,
pues me doy cuenta que que ya no soy tan feliz como entonces,
que la vida y sus trivialidades despoja de nosotros
la capacidad de empaparnos de detalles,
que necesito evocar esas imagenes para sentirme vivo,
y que muchas veces no tengo mas que las ganas de hacerlo todo diferente....
Y es que es como si necesitara portar un atardecer en el bolsillo de la chaqueta,
una luna brillante dentro de la billetera,
el brillo de unos ojos sinceros en el maletín,
y la brisa de la noche en el bolsillo trasero del pantalón para sentirme seguro.
....Incluso feliz.
Aveces el tiempo se vuelve una excusa conveniente para evadir el trabajo de despojarnos de nosotros mismos, pues es más fácil cargar con lo que tenemos, que empezar de cero; y es que es cierto,
resulta mas fácil cargar nuestras experiencias, que aventurarnos a vivir una nueva cada día.
Y no niego que esa realidad me asusta...
Asusta porque sientes que de pronto te acostumbras a vivir de tus recuerdos
al punto de que se torna tan difícil e inalcanzable crear una historia tanto o mejor que la anterior, que prefieres no arriesgarte,
y resulta que en ese no arriesgarte se te va la vida sin vivir
Y es cierto,
suena ilógico pensar que dejas de vivir por ser feliz con tus recuerdos,
sin embargo, la frase deja de serlo cuando te haces adicto a ellos
y esperas cada día ese instante de paz para hacerlo,
pues en el fondo, con eso,
te vuelves inerte a la virtud que existe y terminas centrándote tanto en tu mundo
que pierdes la capacidad de ser feliz con las cosas simples que te rodean...
Hoy debo reconocer que no soy tan feliz como entonces...
Y me cuesta hacerme a la idea de volver a serlo sin tener lo que tuve!
Me cuesta luchar contra ello después de haber vivido de ello tanto tiempo,
sin embargo,
hace muy poco descubrí y acepté que es muy difícil que vuelva algún día a vivir una experiencia como aquella,
y el hacerlo, abrió en mi la posibilidad de aceptar lo que tengo como un tesoro fortuito,
pues si bien es cierto ya no tengo ni los paisajes ni las personas que en algún momento tuve,
tengo mis ojos, mis manos y mis piernas para salir en busca de nuevos horizontes,
y no tan solo a eso; el tener conciencia de ello,
me hace sentir deseos de descubrir en ellos tantas o mas cosas que las descubrí entonces, y es precisamente eso lo que me hace hoy,
si bien es cierto una persona no mas feliz,
alguien mucho mas alerta y mas sensible a los detalles que a diario la vida nos regala,
y ciertamente,
lo que puedes llegar a encontrar en esa búsqueda,
si te puede llenar de momentos rebosantes de la mas plena felicidad...

...Simplemente Noa

4 de noviembre de 2007

Gracias, presidente Bush.


"Gracias, presidente Bush

Escribí la carta que viene más abajo el 9 de marzo de 2003, diez días antes de la invasión de Irak. Es el texto de mi autoría que más se ha leído hasta hoy: publicado en los periódicos más importantes del planeta, y transmitido en cadenas a través de internet, llegó a ser leído por cerca de quinientos millones de personas.
La guerra acaba de sobrepasar los cinco años de duración: más de 4.000 soldados americanos han perdido la vida, junto a un número indeterminado de iraquíes. Según la CNN (24/03/2008), “se estima que el número de muertes del lado iraquí oscila entre 80.000 y varios cientos de miles, a los que hay que añadir como víctimas a dos millones de personas que se vieron obligadas a abandonar el país, y a otros dos millones y medio que se encuentran en campos de refugiados, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas”.
Gran parte de las personas que citaba ya salieron de escena, pero la guerra continúa. No existe, por el momento, ninguna luz al final del túnel. Copio a continuación algunos trechos:

Gracias, gran líder George W. Bush.

Gracias por mostrar a todo el mundo el peligro que Saddam Hussein representa. Era posible que muchos de nosotros hubiésemos olvidado que empleó armas químicas contra su propio pueblo, contra los kurdos, y contra los iraníes. Hussein es un dictador sanguinario, una de las más claras manifestaciones del mal en nuestros días.
Sin embargo, esa no es la única razón por la que le estoy dando las gracias. Durante los dos primeros meses de 2003, usted logró mostrar muchas cosas importantes al mundo. Por eso, recordando un poema que aprendí en mi infancia, quiero decirle: gracias.

Gracias por revelar al mundo el gigantesco abismo que media entre las decisiones de los gobernantes y los deseos del pueblo. Por dejar claro que tanto José María Aznar como Tony Blair no dan ninguna importancia y no les guardan el más mínimo respeto a los votos que recibieron. Aznar consigue ignorar que el 90% de los españoles se opone a esta guerra, y Blair no le da importancia a la mayor manifestación pública que ha habido en Inglaterra en los últimos treinta años.

Gracias, porque su perseverancia forzó a Blair a presentarse ante el Parlamento con un dossier falsificado, escrito por un estudiante hace diez años, y a mostrarlo como “pruebas contundentes obtenidas por los servicios secretos británicos”.

Gracias porque, como consecuencia de sus esfuerzos por impulsar la guerra, por primera vez las naciones árabes, generalmente divididas, fueron unánimes condenando una invasión, durante el encuentro de El Cairo.

Gracias porque, debido a su retórica afirmando que “la ONU tiene una oportunidad de mostrar su relevancia”, incluso los países más descreídos acabaron adoptando una posición contraria al ataque.

Gracias por intentar dividir a una Europa que lucha por su unificación; eso servirá como una alerta que no será ignorada.

Gracias por haber logrado lo que pocos han conseguido en este siglo: unir a millones de personas, en todos los continentes, luchando por la misma idea, aunque esa idea sea la opuesta a la que usted sostiene.

Gracias porque, sin usted, no habríamos conocido nuestra capacidad de movilización. Tal vez no nos sirva para nada en el presente, pero nos será útil más adelante. Ahora que los tambores de guerra parecen sonar de manera irreversible, quiero hacer mías las palabras que un antiguo rey europeo dirigió a un invasor: “Que tu mañana sea hermosa, y que el sol brille en las armaduras de tus soldados, porque esta misma tarde yo te derrotaré”.

Por lo tanto, aproveche su mañana y lo que ésta aún puede traerle de gloria.

Gracias por no escucharnos ni tomarnos en serio. Pero ha de saber que nosotros sí lo escuchamos y no olvidaremos sus palabras.

Gracias, gran líder George W. Bush.

Muchas gracias."


Edición nº 169 : Gracias, presidente Bush
Guerrero de la Luz
Paulo Coelho

27 de agosto de 2007

...desde este lado...



"...Después de haber ganado muchos concursos de arco y flecha, el joven campeón de la ciudad fue a buscar al maestro zen.
- Soy el mejor de todos – dijo. – No aprendí religión, no busqué ayuda de los monjes y conseguí llegar a ser considerado el mejor arquero de toda la región. He sabido que durante una época, usted también fue considerado el mejor arquero de la región, y le pregunto: ¿había necesidad de hacerse monje para aprender a tirar?
- No – respondió el maestro zen.
Pero el campeón no se dio por satisfecho: sacó una flecha, la colocó en su arco, disparó, y atravesó una cereza que se encontraba muy distante. Sonrió, como quien dice “podía haber ahorrado su tiempo, dedicándose solamente a la técnica”, y dijo:
- Dudo que pueda usted hacer lo mismo
Sin demostrar la menor preocupación, el maestro entró, cogió su arco y comenzó a caminar en dirección a una montaña próxima. En el camino existía un abismo que sólo podía ser cruzado por un viejo puente de cuerda en proceso de podredumbre, a punto de romperse. Con toda la calma, el maestro zen llegó hasta la mitad del puente, sacó su arco, colocó la flecha, apuntó a un árbol al otro lado del despeñadero y acertó el blanco.
- Ahora es tu turno – dijo gentilmente al joven, mientras regresaba a terreno seguro.
Aterrorizado, mirando el abismo a sus pies, el arquero fue hasta el lugar indicado y disparó, pero su flecha aterrizó muy distante del blanco.
- Para eso me sirvieron la disciplina y la práctica de la meditación – concluyó el maestro, cuando el joven volvió a su lado. – Tú puedes tener mucha habilidad con el instrumento que elegiste para ganarte la vida, pero todo esto es inútil si no consigues dominar la mente que utiliza este instrumento..."

15 de junio de 2007

Yo escribo...


Yo escribo...
escribo porque me gusta escribir...
Escribo porque escribir es liberarse,
escribo porque me atraen las palabras,
escribo porque esas palabras conforman historias
y porque esas historias son llaves capaces de abrir corazones,
levantar esperanzas y reinventar sueños...
Escribo,
escribo porque la vida es linda,
porque la vida es triste,
porque en un minuto podemos vivir una vida entera
y porque la memoria es frágil...
Escribo....
quizás no correctamente,
quizás con faltas de ortografía,
quizás con errores de redacción y sintaxis,
quizás sin saber lo que realmente escribo...
Escribo...
y escribo porque la vida te da conceptos,
porque las historias transmiten emociones,
porque somos un caudal de emociones
y porque todos necesitamos liberarnos...
Escribo porque escribir te mueve,
porque la vida te da hilos conductores que sirven de guías
a la hora de enlazar las palabras...
...escribo historias,
historias simples,
mis historias,
quizás la del desconocido de enfrente,
quizás la del chofer que hoy tuvo un mal día,
quizás la de la chica que dejo a su novio por por amor, o desamor...
Escribo tonterías,
escribo pensamientos,...
escribo vivencias...
escribo experiencia...
...escribo vida...
...escribo lo que viví y olvidé...
escribo lo que no viví y siempre quise hacer...
Escribo...
y escribo porque la vida es rica en situaciones de las cuales sacar algo para escribir...
escribo porque me gusta escribir...
escribo porque escribiendo el corazón se abre y enriquece...
escribo quizás sin tener una idea clara de lo que voy a escribir,
y aun así, escribo...
Escribí poesía sin saber como se escribe poesía,
escribí historias sin conocer una norma de redacción,
escribí crónicas sin saber lo que es una crónica,
y escribí muchas cosas sin tener una clara intensión...
Escribo...
y escribo por la pasión de escribir,
escribo sin pensar si se o no hacerlo,
escribo con faltas de ortografía y errores gramaticales,
escribo con rimas asonantes y musicales,
escribo con magia, con tristeza, con alegría y temor...
escribo para mi, para el de al lado,
para el que está lejos
y también para el que no...
escribo porque sí...
escribo porque no estoy obligada a tener una razón por la cual escribir...
escribo porque puedo hacerlo siempre y cuando el corazón lo mande
escribo porque en definitiva, me guste no,
la vida en sí, me obliga a escribir...
...Simplemente Noa

23 de febrero de 2007

Cada cual a su manera...


...¿Por qué son tan difíciles?-. Preguntó cierta noche al Inglés. Notó también que el Inglés andaba malhumorado por la falta de sus libros.
-Para que sólo los que tienen la responsabilidad de entender los entiendan- respondió-. Imagina qué pasaría si todo el mundo se pusiera a transformar el plomo en oro. En oco tiempo el oro no tendría ningún valor.
"Sólo los persistentes, sólo aquellos que investigan mucho son los que consiguen la Gran Obra. Por eso estoy en medio de este desierto. Para encontrar un verdadero Alquimista que me ayude a descifrar los códigos.
-¿Cuándo fueron escritos esos libros? -preguntó el chico.
-Muchos siglos atrás. Deberías valorarlos, y valorar también el mensaje que ellos contienen.
-Pero cómo puedo valorar algo que no entiendo.... éste lenguaje tan lleno de simbolos es muy extraño.
El Ingles no respondió nada. Desde hacía varios días estaba poniendo atención a la caravana, tal como se lo había indicado el muchacho, y aun no conseguía descubrir nada nuevo, salvo el hecho de que los comentarios sobre la guerra aumentaban cada vez más.
Un buen día el muchacho le devolvió los libros al Inglés.
-Entonces aprendiste mucho!- dijo el otro lleno de espectación. Estaba necesitando alguien con quien conversar, para olvidar el miedo a la guerra.
-Aprendí que el mundo tiene un Alma y que quien entienda esa Alma entenderá el lenguaje de las cosas. Aprendí que muchos Alquimistas vivieron su leyenda personal y termiaron descubriendo el Alma del mundo, la Piedra Filosofal y el Elixir.
Pero sobre todo, aprendí que eas cosas son tan simples que pueden ser escritas sobre una esmeralda-.
El Ingles quedó decepcionado. Los años de estudio, los libros mágicos,las palabras difíciles, los aparatos de laboratorio! ....nada de eso había impresionado al muchacho. " Debe tener un alma demaiado primitiva como para comprender este tipo de cosas..." se dijo interiormente.
Ofuscado cogió sus libros y los guardo en los sacos que colgaban del camello.
-Vuelve a tu caravana- dijo. Ella tampoco me ha enseñado gran cosa.
El muchacho volvió a contemplar el silencio del desierto y la arena levantada por los animales.
"Cada uno tiene su manera de aprender. El aprende de sus libros y yo de la caravana. La manera de él no es la mía y la mía no es la de él". Si embargo sé, que ambos estamos en busca de nuestra Leyenda Personal, y yo lo respeto por eso, aun cuando los caminos y la forma para llegar a ella, sean total y absolutamenete diferentes...

[Adaptación fragmento El Alquimista, Paulo Coelho]

Simplemente Noa