25 de febrero de 2010

El acto de desprenderse...


"- Estoy cansada de tener que acostumbrarme a ver a los que me rodean tan agobiados por la vida que llevan... no entiendo por qué la gente está tan triste hoy en día...- dije sin esperar ninguna respuesta.
–Es simple –dijo él–. Hoy en día la gente vive constantemente atada a su historia. Todo el mundo cree que el objetivo de esta vida es se­guir un plan sin preguntarse si ese plan es suyo o el de otra persona. Crecen pensando en que deben estudiar, sacar una carrera, trabajar, ganar dinero suficiente como para llevar una vida normal, por supuesto tambien deben comprar un auto, y antes de cierta edad conseguir una pareja estable para formar una familia. Deben casarse, luego deben venir los hijos, y el trabajo debe hacerse cada ve mas solido y rentable... la gente sigue un patron de vida que no considera en absoluto espacio para reflexionar sobre si lo que estan haciendo es lo que desean realmente. Acumulan experiencias, recuerdos, cosas e ideas de los demás, que en ocasiones se transforman en más de lo que pueden cargar, y olvidan sus sueños y sus ideales porque el tiempo apremia pensar en "cosas importantes"-.
- Pero no es algo de lo cual no esten concientes- dije-. Algunos lo ven, se dan cuenta de su realidad e incluso comentan a aquellos que han decidido seguir su propio camino "Tienes suerte, sabes qué quieres de la vida... yo no sé qué quiero hacer... o se lo que quiero pero ya es demasiado tarde..."-.
- Claro que lo saben! cuánta gente hoy en dia vive diciendo: "No he hecho nada de lo que deseaba por tener que hacer lo que debía... lamentablemente esta es la realidad". La realidad es simplemente la historia que los demás contaron respecto al mundo y de cómo debíamos comportar­nos en él... es opción de cada uno tomar un camino diferente. Imagínate, en base a esa concepcion es que hay gente que dice con orgullo: "Estoy contenta porque sacri­fico mi vida por las personas que amo"... Por favor!!!! Acaso crees tu que las personas que nos aman desean ver­nos sufrir por ellas?-.- Por supuesto que no. Nadie que realmente nos ame querria vernos sufrir-.- Pero si crees que el amor es fuente de sufrimiento no?-.
- No se si fuente de sufrimiento, pero si creo que en el acto de amar hay un gran riesgo de salir lastimados...- la conversacion se estaba tornando un tanto confusa para mi.
- Pues no deberías pensar así- me dijo con un tono frío. Me desagrada que la gente tenga conceptos tan errados de como son las cosas. Mira, hasta hace cuatro años yo pensaba igual que ellos y era un ser profundamente infeliz. En mis conversaciones con Alex, el guía espiritual de la comunidad a la que comence a frecuentar durante mi viaje, comprendí que en la vida es necesario desligarse de todo aquello que nos han contado y comenzar a descubrir la realidad en base a nuestras propias experiencias-.
- Pero lo que te han dicho de la vida no es para hacerte daño, muchas de las realidades que te han creado, fueron hechas por personas que ya vivieron lo que quieres vivir, y que han descubierto en su experiencia errores que no quieren que cometas-.
- Concuerdo contigo. Pero una cosa es el afan de los que nos rodean de protegernos, y otra muy distinta es que nosotros sigamos un camino trazado con anterioridad. Cada persona es diferente a las demas, siempre habran diferentes modos de reaccionar ante un mismo evento... lo errores no necesariamente seran los mismos. El punto es que hoy en día la tendencia de la gente es llenarse con la mayor cantidad de informacion acerca de la vida, y en base a lo que recaudan deciden si vivir o no tal o cual cosa. El conocimiento acumulado sirve para cocinar, para no gastar más de lo que gana, para abrigarse en invierno, para res­petar algunos límites, para saber como llegar a un lugar determinado, etc, sin embargo no sirve en absoluto para cosas tan simples como el amor... o acaso crees que tus amores pasa­dos junto con las experiencias que has recaudado de las vivencias de tus amigos, familia etc, te han enseñado a amar mejor?-.
Demoré unos segundos en responder, pues nunca me había cuestionado algo así.– No sé si amar mejor es la expresión, pero me enseñaron a saber qué es lo que quiero, que busco, que es lo que debería recibir a cambio por lo que entrego...-.
- Pero, repito, sientes que te enseñaron a amar mejor?–.
- No. Creo que para poder entregarme a mi pareja actual tuve que olvidar las cicatrices que otros hombres me habían de­jado...-.
- Ese es el punto al quería llegar!. Para amar a tu pareja tuviste que olvidarte del daño que te causo amar a otros hombres... tuviste que limpiar tu alma para que toda esa energía que estaba circulando entre tu pareja y tu, pudiera fluir sin problema, tus experiencias no hacian mas que obstruir lo que naturalmente debía fluir!. Me preguntaste por qué la gente es infeliz? Porque se obstinan en retener todos sus recuerdos y vivencias... se aferran a ellos y se protegen de cosas que no quieren volver a vivir por miedo a sufrir... Olvidar la historia personal es mantener nuestros canales limpios para que las energías fluyan!-.
Sonreí.- Suena lindo, pero muy difícil de llevar a cabo. Si sufriste por amor, es natural que antes de empezar una siguiente relación, sientas temor de caer en lo mismo no?-.
- Eso lo dices porque en cierta forma piensas como piensa todo el mundo, y es normal y entendible... es lo que nos enseñan. Mira, para los pueblos nomades, la unica forma de vivir en plenitud era estando en constante movimiento... de esta forma hacían de cada día uno diferente del anterior. Es cierto que hoy en día nadie puede pasarse la vida viajando fisicamente como lo hacían ellos, pero si es posible hacerlo en el plano espiritual. Ir cada vez más lejos, distanciarse de la historia de cada uno, de aquello que nos han forzado a ser-.- Pero como hago para olvidarme de todo lo que concibo...?–.
- Verbaliza. A medida que contamos lo que nos ocurre, nos despedimos de lo que ya fuimos y abrimos espacio para un mundo nuevo... vamos haciendo de nuestra historia una especie de guión que cada vez va pareciendo mas ajeno a nosotros... sin darnos cuenta nos vamos volviendo mas livianos. Nos quitamos las corazas, nos reconocemos como seres vulnerables, aceptamos nuestros errores e injusticias que ocurrieron en su momento y decidimos, a su debido tiempo, comenzar de nuevo.... limpios de alma... livianos... libres. Ahora, a medida que los espacios se van vacian­do, para evitar que nos causen un sentimiento de vacío, es preci­so rellenarlos rápidamente, aunque sea de manera provisional. Así es como cambiamos-.
- Pero al eliminar tu historia, siento que se pierden también cosas importantes que de una u otra forma nos hacen ser lo que somos...-.
Sonrió con ternura. - No, de eso no te tienes que preocupar. Las cosas importantes siempre quedan; lo que se va son las cosas que creíamos importantes, pero que en el fondo eran inútiles. Deja que ciertas cosas se vayan. Suéltalas. Desprendete. La gente tiene que entender que nadie está jugando con cartas marcadas, a veces ganamos y a veces perde­mos. No esperes que te devuelvan algo, no esperes que reconoz­can tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Aprende a cerrar ciclos... no por orgullo, por incapacidad o por soberbia, sino porque simplemente aquello ya no encaja en tu vida. Cie­rra la puerta, cambia él disco, limpia la casa, sacude el polvo. Deja de ser quien eras y transfórmate en quien eres... esa es la esencia que la gente es incapaz de entender hoy...-".

Después de un tiempo de esa conversación, durante el cual intente aplicar en los posible los conceptos utilizados, comencé a tener problemas con mi pareja. Decidí concentrarme en el ejercicio de desligarme de todos los conceptos relacionados con lo que estaba viviendo para que no afloraran miedos e inseguridades. Descubrí en el ejercicio, que era posible aprender una nueva forma de mar, mas libre, mas sana, mas generosa, menos condicionada... creo que gracias a ello pude sobrellevar la crisis que estábamos pasando de buena forma.
Un día, al llegar a mi casa, por primera vez en mucho tiempo, entré y no me dirigí directamente hacia el computador para revisar si me había escrito alguien, ni tampoco encendí la televisión para ver un noticiero que sin duda iba a mostrar las mismas noticias que llevaba escuchando desde siempre. Me dirigí directamente a la ventana, la abrí completamente, dejé entrar el aire frío de la noche, me quité la ropa, y me dije que podía controlarme y resistir el frío. Permanecí allí sin pensar en nada, simplemente sintiendo que mis pies pisaban el suelo, que mis ojos estaban fijos en el horizonte, mis oídos oían perros, sirenas, conversaciones que no era capaz de entender bien.
Recordé que en aquella conversación hablamos tambien acerca de amor. -"Amiga mia, el amor es mucho más de que piensas...es más que un gesto, más que una llamada, más un papel firmado ante un juez... el amor es el todo y la nada. Es como el viento, y por ello no es capaz de entrar donde las ventanas y las puertas están cerradas..."-. El viento que entró trajo cosas nuevas, ruidos que no había oído, gente con la que jamás había hablado. Quizás el amor también estaba entrando a mi casa aquel día... y lo estaba haciendo libremente, llegando a lugares donde hasta entonces solo había habido ventanas cerradas...
De pronto llego mi pareja.

"-Estás rara.
-¿Cómo que rara?
-Pareces triste.
- No estoy triste. Todo lo contrario. Sobretodo en este momento.
-Por qué?
-Por nada en especial.
-¿Ves? El tono de tu voz es falso, estás triste por mi culpa, pero no te atreves a decir nada.
-¿Por qué habría de estar triste?
-Porque ayer llegué tarde y ebrio. Ni siquiera me has preguntado adonde fui.
-No me importa.
-¿Por qué no te importa? ¿No te comenté que iba a salir con unos amigos?
-¿Y no saliste?
-Sí.
- Por qué quieres que te pregunte entonces?
-¿Tú no crees que cuando tu novio llega tarde, y dices que lo amas, deberías por lo menos intentar saber qué pasó?
-¿Qué pasó?
-Nada. Salí con un grupo de amigos.
-Entonces, ya está.
-Y te lo crees?
-Claro que si, si no creyera en lo que me dices no estaría contigo.
-Creo que ya no me amas. No tienes celos. Estás indiferente. ¿Es normal que llegue a las dos de la madrugada? -Pero que quieres que te diga! siempre dices que te gusta setirte un hombre libre no?
-Claro que lo soy.
-Entonces! si eres un hombre libre es normal que llegues a las dos de la madrugada y que hagas lo que buenamente creas. Estarías más contento si te hiciese una escena ahora?
-No.-Entonces! no te hago ninguna escena porque no tengo la menor intención de hacerlo. Me ha costado! hace meses atrás probablemente no me habrías encontrado aquí despues de lo que paso, pero he aprendido cosas que me han permitido llevar lo que nos esta pasando de la mejor manera posible. Si no te hago una escena es porque elijo confiar en ti. No quiero fantasmas. No quiero llenarme de inseguridades por tí. Te amo. Te elijo. Elijo amarte y compartir mi vida contigo. No te amo ni mas ni menos por no enfadarme contigo. Deje de esperar cosas de ti que jamás llegarían porque eran cosas que obtuve de otras personas. Deje de buscar en ti a otras personas. Hoy estoy contigo, confío en tí y aquí estoy. Quizas mañana las cosas cambien, quien sabe!. No voy a hacer cosas que no quiero hacer solo para hacerte sentir que aun me tienes. El amor no implica pertenencias... hoy estoy contigo porque quiero estarlo, y tu estas aquí también porque quieres hacerlo. El día que ya no estemos a gusto basta con que lo digamos y ya esta! si tu me lo dices yo lo entenderé porque te amo y te dejare libre..."

Por primera vez en mucho tiempo, sentí paz. Fue liberador. Volví a sentir el mismo entusiasmo de antes... me había li­berado de mi historia. Descubrí que era mu­cho mejor y mucho más capaz de lo que yo mismo pensaba. Comprendí que empaparnos de experiencias, tanto propias como ajenas, junto con nuestra obstinación por retenerlas en su totalidad, sólo disminuye el ritmo de aquellos que nunca han tenido el coraje de andar con sus propios pasos... o de aquellos que en su momento lo tuvieron y por temor decidieron optar por opciones mas simples y menos arriesgadas...Decidí abrir ventanas y puertas, y al hacerlo, el viento lo barrió todo.
Si bien es cierto en un comienzo me negué a desprenderme de mis memorias para proteger lo que creía haber conse­guido con tanto esfuerzo, después de un tiempo comprendí que la única forma de avanzar, de vivir de nuevo, era haciéndolo. Cuando tuve conciencia de ello todo había desaparecido, sin embargo y tal como lo dijo aquella persona durante esa conversación, las cosas importantes efectivamente habían quedado grabadas en piedra...

Desde entonces ya han pasado cinco años... y agradezco a la vida el haber cruzado en mi camino aquellas sabias palabras...

Simplemente Noa

Dedicado a G.L. por sus sabias palabras en aquel momento de vida.

3 de febrero de 2010

Lo que cada uno merece...


"...De ti me quedan los miedos y las ganas, la utopía... quizá no tanto el relámpago que alumbraba tu mirada, pero si la intención y la información que era posible descubrir en ella. De ti me quedo con lo que encontré mas allá de lo que te hubiese gustado mostrar, de lo que temías, de lo que querías vivir, de tus ansias de dejar huellas, de trascender...
De ti me quedo con lo bueno, porque rescatar lo sentía que te daba valor es lo que me impulsa a sacar lo mejor de todo lo vivido...
Lo hago por mi..."

Es osado tratar de hacer balance en tan poco tiempo y es reconfortante sentir que aveces puedes hacerlo en tan solo cuatro minutos y medio de canción.
Hoy miro con solemnidad el horizonte buscando preguntas, haciendo memoria o intentando comprender las circunstancias. Pienso que al fin y al cabo, como dijo un cantautor alguna vez: "eterno compañero, todas las felicidades tienen muertos. Y tú lo sabes bien: alguna vez fuiste de los damnificados..."
Siento que a pesar de los daños, es fortuna de algunos empeñarnos por recordar qué era vivir, la importancia de vivir con todo lo que eso implica y seguir adelante... y es que en ese viaje maravilloso que es es la vida encontramos a hombres y mujeres que nos llenan de experiencias y a aprendizajes inesperados... Independientemente de lo bueno o malo que pueda suceder en el transcurso de las relaciones entre personas, cuando te encuentras con personas que te marcan, hombres y mujeres mejores que son capaces de mostrarse con todas sus contradicciones y que te recuerdan la iracunda prisa y el deber por reclamar un cambio, una nueva forma de convivir, de caminar por las calles y de merecer lo que mereces, aprendes que las horas no duran los mismo en todos los paralelos, que un instante es toda una vida, y una vida, a veces, un instante... y mas aun, que basta tan solo un instante para construir una fortaleza o destruir todo un camino forjado...

Siento que pese a haber salido lastimado de una relación, es fundamental en la vida encontrar el camino de regreso, ese en el que vértigo te acompaña con la tristeza del viajero que vuelve y con la alegría del recluta de permiso... entender que todo lo que nos ocurre tiene su razón de ser y que por mucho que lo que nos haya ocurrido nos haga sentir miserables, es imprensindible sacar enseñanzas y aprendizajes constructivos y positivos de lo ocurrido. Lo mínimo que nos puede dejar un proceso que traiga consigo sufrimiento, es hacernos mas fuertes... todo lo demás viene por añadidura.
Hoy emprendo un viaje sin pasaje de regreso,
emprendo un viaje por senderos desconocidos para encontrarme con lo que extravié sin darme cuenta. Me siento afortunada de tener la certeza de lo que es la vida, de lo que somos y de lo que cada uno merece...
Hace un tiempo aprendí que la vida no puede construirse en base a momentos. Todos nuestros actos tienen consecuencias, constantemente nos enfrentamos a un cruce inevitable de caminos. Cada persona va forjando rutas y el instante mágico en el cual ellas se cruzan de manera inesperada es lo que le da emoción a nuestra existencia. En base a esto, personalmente creo que es esencial ser consientes y ojala responsables de la forma en como marcamos cada uno de ellos... Cada vez que conocemos a una persona la marcamos e inevitablemente cada una de ellas, en mayor o en menos medida, deja huellas en nosotros... es ley de vida, y debemos hacernos cargo de ello.

Emprendo viaje con la dificultad que conlleva hacer repaso de lo hallado y lo perdido, con la certeza de que ahora es el momento de volver a empezar. Aquí estoy, entera pero sin entender ciertas cosas, aceptando otras como parte de lo que se debe vivir, entendiendo que la vida es efímera y que las permanencias no son parte de ella.
No soy más que lo que se ve.
No puedo dar mas de lo que he dado, ni exigir menos de lo que he pedido por ser lo que soy.

Estoy.

Sigo estando para lo que quieren que siga estando.
Digo adiós a los que deciden emprender otros caminos.

Me entrego a la voluntad de la vida por hacer de nuestros caminos nuevamente una aventura inesperada.
Si usted quiere contar conmigo guardare fuego en mis manos, para alumbrar el camino, para encender un cigarrillo fumado a medias, ese de más, para templar una guitarra y entregarnos a esos cuatro minutos y medio de canción que nos entrega la dicha de poder hacer balances.
Si usted quiere mi compañía aquí estaré para compartir una copa y brindar por la gracia de compartir instantes mágicos, pero no me pida que viva de ellos, porque mi camino me impide detenerme en cada esquina para ser feliz y luego emprender un nuevo recorrido esperando que llegue la siguiente para encontrar esa felicidad. Buscar un objetivo, impide ver el camino, disfrutar de el y a su vez encontrar en el detalles que construyen una felicidad aun mas suprema.
Dejo estas lineas antes de partir para estampar de alguna forma mi sensacion de que aún sigo viva, con todo lo que ello implica, y que sin ser una heroicidad, no es poco en estos tiempos...
Simplemente Noa

9 de enero de 2010

La gente que me gusta - Mario Benedetti


Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo.
La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente.
La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen.
La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegria, la humildad, la Fé, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduria, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi me doy por bien retribuido...

GRACIAS POR SER DE ESA GENTE...
Mario Benedetti
http://www.youtube.com/watch?v=3Q4myDcshGY

7 de enero de 2010

Hoy


Hoy vengo a escribir palabras sencillas.
Un remanso de paz,
un llamado a la locura,
a la cordura,
a los sentimientos encontrados,
a las frases llenas de contenido...
Hoy rindo homenaje a los panoramas poco auspiciadores,
a los malos perdedores,
a los que triunfan en sus quehaceres,
a los que aun creen en miradas y sonrisas,
a los que aun arriesgan,
a los que tienen esperanza,
a los que comparten vivencias,
a los desilusionados,
a los que están y a los que no...
Hoy dedico letras a modo de testamento,
a modo de declaración y ofrenda,
a modo simplemente de palabras simples...
Hoy vengo a dedicar un espacio a los que declaran el amor a las pequeñas cosas,
a los que son capaces de percibirlas y recordarlas como tesoros luminosos cuando sienten que el mundo se hunde y desarma... aveces literalmente, aveces simplemente por el ángulo desde el cual lo aprecian...
Hoy dedico un homenaje a la esencia de lo imprescindible de las cosas simples y lindas como nada o como todo en esta vida.
Dedico un espacio libre y sensible.
Le cedo la palabra a aquellos que releen poemas para recordar que la vida es hermosa siempre que se viva,
a los que creen que no hay declaración de amor más rotunda, sincera y desoladora que la que se hace mediante actos verdaderos y fieles al sentimiento y al riesgo de arriesgar (valga la redundancia).
...vengo simplemente a homenajear a la vida, y a los que nos atrevemos a vivir como se debe...
Hoy vengo a rescatar almas y corazones...
Abro una ventana para que a través de ella vislumbren una cuota de esperanza, un dulce refugio en el que la idea de volver a vivir, si es necesario después de morir una y mil veces, sea algo mas que un anhelo con aires de utopía...
Hoy estampo lineas creyendo que la vida puede venir a vernos en cualquier momento, y que cuando eso ocurre hay que estar atento para abrir la puerta oportunamente...
Rindo homenaje a los poetas anónimos presentes en todas partes,
a las declaraciones de amor,
a las trincheras,
a los que se protegen,
a los que creen,
a los que vibran,
a los que entregan,
a los que comparten,
a los que se involucran,
a las conversaciones de pasillo,
a la gente nueva,
a las experiencias,
a los miedos,
a los intentos fallidos,
a las victorias...
Dedico pequeños testamentos escritos en el papel del siglo XXI como una forma de recolectar lo que encontré en los escenarios de la vida.
Y es que botar a la basura aquellas declaraciones abandonadas sobre la mesa de un bar o en el cajón del escritorio o en las paredes de lugares emblemáticos o en el bolsillos de la chaqueta no habría sido justo con aquellas dulces palabras... ni tampoco lo habría sido con aquellos anónimos poetas que han escrito en la servilleta de un bar cuando ya está cayendo el día esperando una cita con la vida, con la urgencia de volcar recuerdos a los bolsillos para no olvidarlos, con la dicha del encuentro inminente, con la vida que entrará a tropezones por la puerta, sofocada por las prisas, disculpándose por el retraso aludiendo a que el tráfico está imposible o tal vez, a que no recordaba bien la ubicación del bar...
Hoy vengo a rendir homenaje a las cosas simples porque siento que es lo único que me queda cuando a ratos se me escapa lo que creía seguro...
Estampo con desesperación porque creo que es necesario estampar el sentimiento para recordarlo de vez en cuando, a modo de lección, de recuerdo lindo o de aprendizaje para no olvidar que aun cuando no seamos capaces de ver o escuchar lo que queremos ver o escuchar, la vida llega y trae consigo lo que debes vivir, te guste o no; incluso me atrevería a decir que aun cuando lo que nos depara el destino no es lo que esperábamos o lo que nos hubiese gustado para nosotros, no importa cuanto te prepares para ese momento, cuando llega te encegueses con su sonrisa, y te entregas de todas formas... es mas, sin darte cuenta, mientras pides dos copas para brindar a su salud, ya estas pensando que en realidad no importa el tiempo transcurrido porque tienes la sensación que siempre la estuviste esperando y que no importa lo que se venga encima, sólo queda celebrar que por fin ha llegado a tu mesa...

...Simplemente Noa
..

15 de diciembre de 2009

El camino de ELEGIR...


Escoger es un acto arriesgado.
A diario nos vemos obligados a tomar constantes decisiones, muchas de las cuales afrontamos con absoluta automaticidad.
Tomar la decisión de optar por uno u otro camino es una encrucijada con la cual lidiamos constantemente, y pese a lo inadvertido que pueda pasar, el solo hecho de hacerlo lleva consigo una demostración de personalización y construcción de nuestro propio camino.
El problema surge cuando la decisión pasa de ser el simple hecho de escoger que pantalón usar, a pasos que determinen parte de nuestro futuro, formas en como afrontamos un problema, etc. El temor al error, la equivocación, a la culpabilidad de "hacer las cosas mal" puede resultar incluso paralizante.
Los fantasmas que nos asustan en el proceso de escoger, son entre otros, el deseo omnipotente de hacer lo queremos, y a su vez, la realidad limitada en la que estamos inmersos. Cabe recordar que pese a ser seres libres, nuestra libertad termina donde comienza la libertad del otro, por lo tanto estamos constantemente expuestos a circunstancias externas capaces de limitar nuestro actuar.
El hecho de escoger conlleva percibir, valorar, establecer prioridades, renunciar, y comprometerse con lo elegido. Al escoger algo, estamos eligiendo ser alguien... al fin y al cabo, nuestras decisiones nos personalizan, aún cuando nos equivoquemos.
El problema surge cuando estamos demasiado influenciados por las opiniones y espectativas que nuestro entorno tiene de nosotros. Este punto es especialmente complejo, y es determinante a la hora de paralizarnos cuando debemos elegir que hacer con nuestra vida, quienes debemos ser, etc...
Por miedo podemos incluso llegar a dejarnos llevar por las decisiones que otros toman por nosotros como una forma de delegar la responsabilidad que sentimos para con el resto... podemos perdernos en el mas amplio sentido de la palabra, podemos alejarnos de lo que nosotros queremos hacer por considerar que lo que el resto supone como correcto para nosotros, es lo que debemos llevar a cabo... por miedo a tomar una decision equivocada podemos tambien equivocarnos... Dejarnos llevar es una de las tantas formas de no decidir... y el no decidir por miedo a equivocarnos, no implica en absoluto no equivocarnos de todas formas...
Para protegernos del peso de las decisiones que afectan a nuestra vida, repartimos la responsabilidad con otros, y aprendemos muy pronto a decir "-Yo tengo..., -Yo debo..." en lugar de: "Yo quiero..., Yo escojo... Yo elijo...". Personalmente no considero que sea erróneo apelar responsablemente al sentido del deber, sin embargo creo que es un empobrecimiento reducir la conducción de nuestra vida a una programación en base a normas impuestas por una sociedad que no considera casos o situaciones puntuales que muchas veces escapan al sentido del deber... en todo orden de cosas hay excepciones.
Si no escogemos vivir (el mas amplio sentido de la palabra), considerando decisiones y sus consecuencias, errores y sus precios, caídas y aciertos; nos tendremos que conformar con tan solo sobrevivir, pensar en la vida, incluso soñarla, pero no vivirla realmente. Quedarnos en el "me gustaría hacer esto...PERO..." nos limita y nos lleva a funcionar, adecuadamente, correctamente (para lo que nuestro entorno exige), etc.. pero no a vivir.
La "vida vivida" es experiencia, fluir de las experiencias... quedarse sin hacer las cosas que queremos hacer basándonos en el fracaso que supuso para otro tomar la misma decisión, es no construir nuestro camino, es no dejar huellas, es quedar en el miedo, en la seguridad que supone no tomar la decisión...
La vida se construye, de eso se trata el juego. Dejarnos llevar es una opción tan valida como el atreverse a hacer las cosas diferentes, y personalmente creo que el tomar diferentes caminos para llegar al mismo punto es una muestra de osadía ante la vida y una oportunidad invaluable de enriquecimiento personal con todo lo que ello implica... Las caídas, dolores, desilusiones, satisfacciones, alegrías etc... van forjando lo que somos, y sobretodo si es debido a nuestra capacidad de tomar el control de lo que hacemos, son una muestra de valentía y ganas de vivir.
Al escoger que hacer con nuestra vida, escojemos el camino que realmente nos permite vivir en coherencia con quienes somos, nos aceptamos, aceptamos nuestro cuerpo, nuestra sexualidad, nuestros miedos e inquietudes, nuestros valores...
Conseguir hilar nuestras decisiones y conductas haciéndonos cargo de cada una de ellas, nos permite dar coherencia a nuestra existencia, y ya sea feliz o desgraciada, acertada o no, el hecho de decidir tomar el control de nuestros actos y decisiones, y sobretodo, tener la valentía de hacernos responsables de sus respectivas consecuencias, nos engrandece como personas y nos hace pasar por esta vida, al menos con la satisfacción de haber hecho lo posible por vivir esta de la mejor y mas coherente manera de vivir...

Simplemente Noa
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Quiero enviar un afectuoso saludo a todos aquellos que se dan el tiempo de pasar por este espacio y estampar un mensaje. Son muchos los que recurrentemente me han reconfortado con mensajes y no me había dado el tiempo de agradecer sus palabras.
Cuando decidí abrir este blog lo hice por una motivación particular de expresar inquietudes, pensamientos, etc... sin embargo con el paso del tiempo me he dado cuenta que estampando líneas podemos hacer mucho mas que desahogarnos... las palabras son una herramienta de aclaración y me reconforta saber que las lineas que estampo en este espacio logran llegar a muchos de ustedes. Me apasiona ver que de una u otra forma muchos se identifican con ellas, se aclaran ideas y se estructuran vagamente pensamientos perdidos... Me parece increíble como a través de un simple espacio de internet podemos llegar a formar lazos y conexiones cargadas de ganas de expresar... enhorabuena por todos los que somos parte de esta red, y por todos los que se dan el tiempo de leer nuestras líneas... creo que la retroalimentación que se forma hace que el acto de escribir se justifique absolutamente.
Les deseo el mayor de los éxitos para este fin de año que a muchos nos dejo con las energías extraviadas en algún lugar, pero cuyo balance es mas que positivo. Para los que aun tienen cosas pendientes harto animo, éxito y un abrazo cálido a la distancia...
Carolina Beato.

25 de noviembre de 2009

El miedo...


Hoy he venido a entregar unas líneas inspiradas en un compañero recurrente en nuestras vidas,
que a ratos ignoramos,
que muchas veces dejamos que nos domine,
que suele hacernos actuar de muchas formas,
que puede activar en nosotros un sin número de respuestas,
que tiene la capacidad de hacernos infinitamente fuertes,
y también,
y quizás ese sea su lado mas oscuro,
de destruirnos de la manera mas lapidaria y definitiva: El miedo.

El miedo siempre ha sido y siempre será componente importante en la conducta. Personalmente no creo en aquellos que dicen no sentirlo, considero que o es bloqueo, o es una valentía creada a partir de un episodio de temor.... un aprendizaje.
Convivimos a diario con él,
más de lo que pensamos,
más de lo que logramos percibir,
más de lo que nos gustaría,
más incluso, de lo que somos capaces de asumir.
Y es que está en cosas tan cotidianas como en la dueña de casa a la que le gustaría trabajar y ser independiente, pero no se esfuerza por hacerlo por miedo a la reacción del marido...,
en la joven que no disfruta de una vida sexual con su pareja por miedo a quedar embarazada...,
en los niños que se portan bien por miedo a los castigos...,
en el empleado que teme pedir un aumento de sueldo...,
en la joven que se sienta sola a leer un libro fingiendo que esta concentrada e interesada en lo que lee, cuando en el fondo está aterrorizada pensando en la posibilidad de no encontrar nunca al amor de su vida, de no sacar su carrera, de no ser lo que los demás esperan de ella...,
en el joven que también está aterrado por la presión de tener que satisfacer las expectativas de sus padres...,
en el viejo que no fuma ni bebe afirmando que así se siente con más energía y vitalidad, cuando en el fondo lo que sucede es que le aterra la posibilidad de morir...,
en la joven que teme al rechazo de sus padres por no estudiar lo que ellos quieren,
en el joven que adopta un estilo confrontacional y llamativo por miedo a ser ignorado por la sociedad al igual que lo es en su casa...,
en la pareja que pasea con una sonrisa en los labios encerrando el terror a hacerse viejos, el conformismo con el otro ante el terror de no encontrar a alguien mejor...,
en la mujer de 35 que se comporta como si tuviera 20 por el terror que le significa el paso de los años, la ausencia de una pareja estable, y sobretodo el pánico a que sea demasiado tarde para tener hijos...,
en el padre ausente que recuerda día a día al hijo que abandonó sin acercarse por pánico al reproche y al rechazo...

El terror de quedarse solo.

El terror a la oscuridad.
El temor de hacer cualquier cosa que se salga de las buenas costumbres.
El terror del juicio de Dios.
El terror a los comentarios de los hombres.
El terror a que la justicia castiga ante cualquier falta.
El terror a dejar de ser atractivo para tu pareja.
El terror de arriesgarse y perder.
El terror de ganar y tener que convivir con la envidia.
El terror de amar y ser rechazado.
El temor a pedir un aumento.
El terror a terminar una relación.
El miedo a aceptar una invitación.
El temor de ir a lugares desconocidos.
El miedo de no ser capaz de impresionar a los demás.
El terror a hacerse viejo.
El miedo de asumir una homosexualidad.
El miedo a cometer errores.
El miedo a las responsabilidades.
El terror al "que dirán".
El terror a morir.
El terror a defraudar.
El miedo a caer y no saber como ponerse de pie.
El miedo a ser uno mismo y no ser aceptado.
El miedo a no ser lo que los demás quieren que uno sea.
El terror a que nuestros defectos llamen la atención.
El terror a que nuestras virtudes no llamen la atención.
El terror de pasar desapercibido al no llamar la atención ni por nuestros defectos ni por nuestras virtudes.
El miedo a sufrir.
El miedo al miedo...

El miedo está en todos lados,
en cada uno de nosotros,
la diferencia es que unos son capaces de confrontarlo y tomar la valiente decisión de decir no estoy de acuerdo.
Por miedo a la soledad es que somos capaces de sufrir la tortura de una mala compañía. Por miedo a sufrir el final de una relación, muchos prefieren sufrir por años el infierno de una relación enfermiza.
Por miedo a sufrir a causa de nuestros errores, sufrimos las consecuencias de no comprometernos, de no acercanos, de no intentarlo, de no arriesgar nada...
Por miedo a sufrir el rechazo de los demás, preferimos no vivir nunca un encuentro, sufrir en soledad, no arriesgarnos a querer...
Por miedo al sufrimiento que involucra en que alguien no te quiera como quieres que te quiera: o dejas de atreverte a querer y te quedas seguro con tu sola compañía, sufriendo por no tener a alguien a tu lado; o te conviertes en un ser posesivo, quedandote finalmente solo y llegando al mismo final que la opción anterior.
Por miedo a sufrir una relación sexual no bien lograda, algunos prefieren ni siquiera intentarlo.
Por miedo a fracasar en un proyecto, sufrimos el terrible fracaso de no emprender ninguno.
Por miedo a que nuestros hijos den un mal paso, los llenamos de barreras protectoras que lo único que consiguen hacer es hacerlos incapaces de dar un paso por su cuenta...

Si...el miedo esta en todos lados,

y ante eso creo que tenemos dos opciones:
O nos paralizamos ante la posibilidad y hacemos lo posible por evitar el contacto,
o nos hacemos cargo.
Una mala reacción ante el estimulo nos puede dejar inmóviles,
encasillados,
sin la capacidad de fluir a nosotros mismos... perdiéndonos,
perdiendo personas,
perdiendo oportunidades,
perdiendo tiempo,
y en el fondo, perdiendo vida...
Ingenuamente nos autoconvencemos de que el no arriesgar involucra seguridad, que el no intentar es no caer; que el no hacer aquello a lo que estamos temiendo nos mantendrá mejor... seguros... tranquilos, cuando en el fondo lo único que consigue es llenarnos de límites autoimpuestos, lo cual nunca es bueno...
Mi consigna no es no temer, considero que el miedo debe estar presente en la vida de cada uno de nosotros, pero no como una muralla que nos impida ver lo que la vida nos depara, sino mas bien como una potente herramienta que es necesario aprender a manejar para dominarla en los casos en los que nos enfrentemos a obstáculos. El miedo, o paraliza o puede ser el estimulo que nos ayude a reaccionar ante la vida sacando lo mejor de nosotros para seguir adelante...
Me declaro una defensora de la valentía no como la cualidad de los que no sienten temor, sino mas bien como la de los que saben que mas allá del miedo hay un sin numero de oportunidades que vale la pena alcanzar,...
Supongo que lo único peor que fracasar en el intento, es nunca haberlo intentado... no?

"... Sinceramente sé que no me diferencio gran cosa de los demás, y que mi corazón, al igual que todos ellos, también alberga muchos miedos.... Sin embargo a pesar de todo, siento que los frutos de mi vida hablan por mí, y aunque que he caído en mas de una oportunidad, y sé que en mas de alguna oportunidad las cosas no saldrán como espero, si todo se derrumbase mañana por un paso en falso, por lo menos puedo decir que no he dejado correr mi vida sin arriesgar..."

Simplemente Noa

14 de noviembre de 2009

Escúcheme un momento...


Me gustaría que me escuchara un momento,
en silencio,
sin interrupciones,
hace tiempo que tengo deseos de decirle estas palabras,
no crea que me es fácil hacerlo,
en reiteradas ocasiones he sentido temor de lo que siento,
usted escapa a mi voluntad,
usted me hizo cruzar la línea,
por mucho tiempo me negué a intentarlo... huí.
Y es que usted llegó cuando menos lo esperaba,
es mas, usted llegó cuando ya había dejado de esperar.
Existen tantas formas de decir las mismas cosas,
usted me inspira, me llena de una manera que quizás no logre percibir por mi obstinada intensión de ocultarlo,
y bueno... ya no puedo.
Creo que merece saberlo,
creo que quizás lo sabe pero merece escucharlo,
verbalizar las cosas es hacerlas parte de nuestra historia
y usted es parte de mi historia desde antes de conocernos.
Por favor escúcheme,
sin interrupciones, si me interrumpe no sabré como terminar.
Déjeme darle las gracias,
usted me salvó de muchas formas,
mas de las cree o imagina.
Cuando abrí los ojos aquella mañana y sentí su aroma impregnado en mi piel, descubrí que ya no había vuelta atrás.
Ese día lo contemplé no se por cuanto tiempo,
mire su rostro,
recordé imágenes, palabras y momentos del pasado.
Lo sentí tan cercano y único, tan cálido.
Esbocé una sonrisa.
Creo que fue la mejor manera de asumir lo inevitable.
Habría detenido el tiempo en ese momento,
quisiera haber podido guardarlo por siempre,
la memoria es frágil, y no quiero olvidarlo...
Mil veces soñé con este momento,
lo busque por mucho tiempo, creí haberlo encontrado en mas de una ocasión,
sufrí con cada desilusión al ver que estaba equivocada;
y de pronto llegó usted,
y cambio mi mundo,
y me estremeció.
Muchas veces me obsesioné con otros labios,
otros aromas se impregnaron en mi cuerpo,
otras sensaciones me embargaron,
otros momentos robaron mis pensamientos.
La pasión de lo prohibido,
la voluntad dominada por el deseo,
sensaciones extrañas dominaron mi vida por mucho tiempo.
Hubo un tiempo en el que me dejé llevar por sensaciones,
en mi afán de encontrar el príncipe azul de los cuentos me volví ciega,
me entregue a situaciones que espero nunca mas volver a repetir....
Creo que al fin y al cabo los cuentos son solo cuentos... la realidad distaba mucho de que podía haber deseado algún día,
y me prohibí volver a creer,
volver a entregarme,
rompí esquemas,
rompí mis estatutos,
quebrante mis concepciones,
guarde mis sueños hasta nuevo aviso;
levanté trincheras...
Hasta entonces siempre había creído que todos podemos ser ángeles de otra persona en algún momento de nuestras vidas,
que una sonrisa puede cambiar el mundo de una persona,
que una palabra en el momento adecuado puede iluminar una vida entera,
que los detalles nos construyen...
Creer en eso me sostuvo, y la vida me regaló la mejor forma de ver que no estaba equivocada...
Y es que de pronto lo vi,
y su sonrisa efectivamente cambio mi mundo,
y sus palabras desinteresadas quebraron mis trincheras
y me aterré,
fue mi ángel aquel día gris, y lo sigue siendo hasta el día de hoy.
Ya no tenía que buscar,
ya no podía escapar a lo inevitable.
Usted me hizo ver que no importa cuantas veces te caigas,
siempre habrá una próxima,
y sobretodo,
siempre habrá fortaleza en ti para volver a ponerte de pié...
Ese día volví a cerrar los ojos para sentirme tan vulnerable como usted ante mi.
Y sonreí nuevamente.
Ya no había temor.
Su imagen,
su aroma,
su sonrisa,
su mirada,
su historia y todo su ser estaba grabado en piedra dentro de mí.
En ese instante comprendí que todo lo vivido había valido la pena.
De pronto usted despertó,
y me sorprendió mirándolo.
Ambos reímos, no hacían falta las palabras,
nuestra almas se entendían con un lenguaje universal desde hace mucho.
Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este momento de nuestras vidas... ambos lo sabíamos.
Escúcheme,
déjeme darle las gracias por hacer de mi lo que soy ahora,
déjeme decirle que ya no siento temor,
permítame descubrir día a día mas novedades en usted,
seguir disfrutando de su sonrisa,
seguir nutriéndome con nuestra historia.
Yo no le puedo prometer una vida eterna juntos,
no se si mañana lo estaremos,
la vida es efímera y ante nosotros, día a día, se abre un abanico de posibilidades.
Sé que no soy la mejor para usted,
no le puedo prometer cosas que sé que no llegarán,
al menos no por ahora,
créame que lucho día a día por ser una mejor persona por mí,
y también por usted... sin embargo, lo que sí le puedo asegurar, es que haré lo que este en mis manos para seguir construyendo esta historia,
que nunca había disfrutado de mi vulnerabilidad de esa forma,
que haré lo posible por hacerlo feliz,
que es lo mejor que me ha pasado este último tiempo,
que es el ser que mejor compatibiliza conmigo,
que usted ha logrado sacar lo mejor de mí
y que si esto se llegase a derrumbar el día de mañana, seguiría agradeciendole a la vida el haber cruzados nuestros caminos.
Escúcheme,
quizás esta no sea la mejor declaración de amor,
mis manos estan humedas,
estoy temblando,
a ratos me es difícil sostener la voz que hasta ahora temblorosa ha logrado decirle estas palabras... créame que son lo mas verdadero y arriesgado que he dicho en mucho tiempo,
lo que siento hoy por usted,
la persona que soy el día de hoy,
la historia que hemos forjado y la forma maravillosa en que nuestras almas se han conectado, hacen que todo lo vivido hasta ahora haya valido la pena...
...Créame que soy infinitamente feliz por eso...

Simplemente Noa

25 de febrero de 2010

El acto de desprenderse...


"- Estoy cansada de tener que acostumbrarme a ver a los que me rodean tan agobiados por la vida que llevan... no entiendo por qué la gente está tan triste hoy en día...- dije sin esperar ninguna respuesta.
–Es simple –dijo él–. Hoy en día la gente vive constantemente atada a su historia. Todo el mundo cree que el objetivo de esta vida es se­guir un plan sin preguntarse si ese plan es suyo o el de otra persona. Crecen pensando en que deben estudiar, sacar una carrera, trabajar, ganar dinero suficiente como para llevar una vida normal, por supuesto tambien deben comprar un auto, y antes de cierta edad conseguir una pareja estable para formar una familia. Deben casarse, luego deben venir los hijos, y el trabajo debe hacerse cada ve mas solido y rentable... la gente sigue un patron de vida que no considera en absoluto espacio para reflexionar sobre si lo que estan haciendo es lo que desean realmente. Acumulan experiencias, recuerdos, cosas e ideas de los demás, que en ocasiones se transforman en más de lo que pueden cargar, y olvidan sus sueños y sus ideales porque el tiempo apremia pensar en "cosas importantes"-.
- Pero no es algo de lo cual no esten concientes- dije-. Algunos lo ven, se dan cuenta de su realidad e incluso comentan a aquellos que han decidido seguir su propio camino "Tienes suerte, sabes qué quieres de la vida... yo no sé qué quiero hacer... o se lo que quiero pero ya es demasiado tarde..."-.
- Claro que lo saben! cuánta gente hoy en dia vive diciendo: "No he hecho nada de lo que deseaba por tener que hacer lo que debía... lamentablemente esta es la realidad". La realidad es simplemente la historia que los demás contaron respecto al mundo y de cómo debíamos comportar­nos en él... es opción de cada uno tomar un camino diferente. Imagínate, en base a esa concepcion es que hay gente que dice con orgullo: "Estoy contenta porque sacri­fico mi vida por las personas que amo"... Por favor!!!! Acaso crees tu que las personas que nos aman desean ver­nos sufrir por ellas?-.- Por supuesto que no. Nadie que realmente nos ame querria vernos sufrir-.- Pero si crees que el amor es fuente de sufrimiento no?-.
- No se si fuente de sufrimiento, pero si creo que en el acto de amar hay un gran riesgo de salir lastimados...- la conversacion se estaba tornando un tanto confusa para mi.
- Pues no deberías pensar así- me dijo con un tono frío. Me desagrada que la gente tenga conceptos tan errados de como son las cosas. Mira, hasta hace cuatro años yo pensaba igual que ellos y era un ser profundamente infeliz. En mis conversaciones con Alex, el guía espiritual de la comunidad a la que comence a frecuentar durante mi viaje, comprendí que en la vida es necesario desligarse de todo aquello que nos han contado y comenzar a descubrir la realidad en base a nuestras propias experiencias-.
- Pero lo que te han dicho de la vida no es para hacerte daño, muchas de las realidades que te han creado, fueron hechas por personas que ya vivieron lo que quieres vivir, y que han descubierto en su experiencia errores que no quieren que cometas-.
- Concuerdo contigo. Pero una cosa es el afan de los que nos rodean de protegernos, y otra muy distinta es que nosotros sigamos un camino trazado con anterioridad. Cada persona es diferente a las demas, siempre habran diferentes modos de reaccionar ante un mismo evento... lo errores no necesariamente seran los mismos. El punto es que hoy en día la tendencia de la gente es llenarse con la mayor cantidad de informacion acerca de la vida, y en base a lo que recaudan deciden si vivir o no tal o cual cosa. El conocimiento acumulado sirve para cocinar, para no gastar más de lo que gana, para abrigarse en invierno, para res­petar algunos límites, para saber como llegar a un lugar determinado, etc, sin embargo no sirve en absoluto para cosas tan simples como el amor... o acaso crees que tus amores pasa­dos junto con las experiencias que has recaudado de las vivencias de tus amigos, familia etc, te han enseñado a amar mejor?-.
Demoré unos segundos en responder, pues nunca me había cuestionado algo así.– No sé si amar mejor es la expresión, pero me enseñaron a saber qué es lo que quiero, que busco, que es lo que debería recibir a cambio por lo que entrego...-.
- Pero, repito, sientes que te enseñaron a amar mejor?–.
- No. Creo que para poder entregarme a mi pareja actual tuve que olvidar las cicatrices que otros hombres me habían de­jado...-.
- Ese es el punto al quería llegar!. Para amar a tu pareja tuviste que olvidarte del daño que te causo amar a otros hombres... tuviste que limpiar tu alma para que toda esa energía que estaba circulando entre tu pareja y tu, pudiera fluir sin problema, tus experiencias no hacian mas que obstruir lo que naturalmente debía fluir!. Me preguntaste por qué la gente es infeliz? Porque se obstinan en retener todos sus recuerdos y vivencias... se aferran a ellos y se protegen de cosas que no quieren volver a vivir por miedo a sufrir... Olvidar la historia personal es mantener nuestros canales limpios para que las energías fluyan!-.
Sonreí.- Suena lindo, pero muy difícil de llevar a cabo. Si sufriste por amor, es natural que antes de empezar una siguiente relación, sientas temor de caer en lo mismo no?-.
- Eso lo dices porque en cierta forma piensas como piensa todo el mundo, y es normal y entendible... es lo que nos enseñan. Mira, para los pueblos nomades, la unica forma de vivir en plenitud era estando en constante movimiento... de esta forma hacían de cada día uno diferente del anterior. Es cierto que hoy en día nadie puede pasarse la vida viajando fisicamente como lo hacían ellos, pero si es posible hacerlo en el plano espiritual. Ir cada vez más lejos, distanciarse de la historia de cada uno, de aquello que nos han forzado a ser-.- Pero como hago para olvidarme de todo lo que concibo...?–.
- Verbaliza. A medida que contamos lo que nos ocurre, nos despedimos de lo que ya fuimos y abrimos espacio para un mundo nuevo... vamos haciendo de nuestra historia una especie de guión que cada vez va pareciendo mas ajeno a nosotros... sin darnos cuenta nos vamos volviendo mas livianos. Nos quitamos las corazas, nos reconocemos como seres vulnerables, aceptamos nuestros errores e injusticias que ocurrieron en su momento y decidimos, a su debido tiempo, comenzar de nuevo.... limpios de alma... livianos... libres. Ahora, a medida que los espacios se van vacian­do, para evitar que nos causen un sentimiento de vacío, es preci­so rellenarlos rápidamente, aunque sea de manera provisional. Así es como cambiamos-.
- Pero al eliminar tu historia, siento que se pierden también cosas importantes que de una u otra forma nos hacen ser lo que somos...-.
Sonrió con ternura. - No, de eso no te tienes que preocupar. Las cosas importantes siempre quedan; lo que se va son las cosas que creíamos importantes, pero que en el fondo eran inútiles. Deja que ciertas cosas se vayan. Suéltalas. Desprendete. La gente tiene que entender que nadie está jugando con cartas marcadas, a veces ganamos y a veces perde­mos. No esperes que te devuelvan algo, no esperes que reconoz­can tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Aprende a cerrar ciclos... no por orgullo, por incapacidad o por soberbia, sino porque simplemente aquello ya no encaja en tu vida. Cie­rra la puerta, cambia él disco, limpia la casa, sacude el polvo. Deja de ser quien eras y transfórmate en quien eres... esa es la esencia que la gente es incapaz de entender hoy...-".

Después de un tiempo de esa conversación, durante el cual intente aplicar en los posible los conceptos utilizados, comencé a tener problemas con mi pareja. Decidí concentrarme en el ejercicio de desligarme de todos los conceptos relacionados con lo que estaba viviendo para que no afloraran miedos e inseguridades. Descubrí en el ejercicio, que era posible aprender una nueva forma de mar, mas libre, mas sana, mas generosa, menos condicionada... creo que gracias a ello pude sobrellevar la crisis que estábamos pasando de buena forma.
Un día, al llegar a mi casa, por primera vez en mucho tiempo, entré y no me dirigí directamente hacia el computador para revisar si me había escrito alguien, ni tampoco encendí la televisión para ver un noticiero que sin duda iba a mostrar las mismas noticias que llevaba escuchando desde siempre. Me dirigí directamente a la ventana, la abrí completamente, dejé entrar el aire frío de la noche, me quité la ropa, y me dije que podía controlarme y resistir el frío. Permanecí allí sin pensar en nada, simplemente sintiendo que mis pies pisaban el suelo, que mis ojos estaban fijos en el horizonte, mis oídos oían perros, sirenas, conversaciones que no era capaz de entender bien.
Recordé que en aquella conversación hablamos tambien acerca de amor. -"Amiga mia, el amor es mucho más de que piensas...es más que un gesto, más que una llamada, más un papel firmado ante un juez... el amor es el todo y la nada. Es como el viento, y por ello no es capaz de entrar donde las ventanas y las puertas están cerradas..."-. El viento que entró trajo cosas nuevas, ruidos que no había oído, gente con la que jamás había hablado. Quizás el amor también estaba entrando a mi casa aquel día... y lo estaba haciendo libremente, llegando a lugares donde hasta entonces solo había habido ventanas cerradas...
De pronto llego mi pareja.

"-Estás rara.
-¿Cómo que rara?
-Pareces triste.
- No estoy triste. Todo lo contrario. Sobretodo en este momento.
-Por qué?
-Por nada en especial.
-¿Ves? El tono de tu voz es falso, estás triste por mi culpa, pero no te atreves a decir nada.
-¿Por qué habría de estar triste?
-Porque ayer llegué tarde y ebrio. Ni siquiera me has preguntado adonde fui.
-No me importa.
-¿Por qué no te importa? ¿No te comenté que iba a salir con unos amigos?
-¿Y no saliste?
-Sí.
- Por qué quieres que te pregunte entonces?
-¿Tú no crees que cuando tu novio llega tarde, y dices que lo amas, deberías por lo menos intentar saber qué pasó?
-¿Qué pasó?
-Nada. Salí con un grupo de amigos.
-Entonces, ya está.
-Y te lo crees?
-Claro que si, si no creyera en lo que me dices no estaría contigo.
-Creo que ya no me amas. No tienes celos. Estás indiferente. ¿Es normal que llegue a las dos de la madrugada? -Pero que quieres que te diga! siempre dices que te gusta setirte un hombre libre no?
-Claro que lo soy.
-Entonces! si eres un hombre libre es normal que llegues a las dos de la madrugada y que hagas lo que buenamente creas. Estarías más contento si te hiciese una escena ahora?
-No.-Entonces! no te hago ninguna escena porque no tengo la menor intención de hacerlo. Me ha costado! hace meses atrás probablemente no me habrías encontrado aquí despues de lo que paso, pero he aprendido cosas que me han permitido llevar lo que nos esta pasando de la mejor manera posible. Si no te hago una escena es porque elijo confiar en ti. No quiero fantasmas. No quiero llenarme de inseguridades por tí. Te amo. Te elijo. Elijo amarte y compartir mi vida contigo. No te amo ni mas ni menos por no enfadarme contigo. Deje de esperar cosas de ti que jamás llegarían porque eran cosas que obtuve de otras personas. Deje de buscar en ti a otras personas. Hoy estoy contigo, confío en tí y aquí estoy. Quizas mañana las cosas cambien, quien sabe!. No voy a hacer cosas que no quiero hacer solo para hacerte sentir que aun me tienes. El amor no implica pertenencias... hoy estoy contigo porque quiero estarlo, y tu estas aquí también porque quieres hacerlo. El día que ya no estemos a gusto basta con que lo digamos y ya esta! si tu me lo dices yo lo entenderé porque te amo y te dejare libre..."

Por primera vez en mucho tiempo, sentí paz. Fue liberador. Volví a sentir el mismo entusiasmo de antes... me había li­berado de mi historia. Descubrí que era mu­cho mejor y mucho más capaz de lo que yo mismo pensaba. Comprendí que empaparnos de experiencias, tanto propias como ajenas, junto con nuestra obstinación por retenerlas en su totalidad, sólo disminuye el ritmo de aquellos que nunca han tenido el coraje de andar con sus propios pasos... o de aquellos que en su momento lo tuvieron y por temor decidieron optar por opciones mas simples y menos arriesgadas...Decidí abrir ventanas y puertas, y al hacerlo, el viento lo barrió todo.
Si bien es cierto en un comienzo me negué a desprenderme de mis memorias para proteger lo que creía haber conse­guido con tanto esfuerzo, después de un tiempo comprendí que la única forma de avanzar, de vivir de nuevo, era haciéndolo. Cuando tuve conciencia de ello todo había desaparecido, sin embargo y tal como lo dijo aquella persona durante esa conversación, las cosas importantes efectivamente habían quedado grabadas en piedra...

Desde entonces ya han pasado cinco años... y agradezco a la vida el haber cruzado en mi camino aquellas sabias palabras...

Simplemente Noa

Dedicado a G.L. por sus sabias palabras en aquel momento de vida.

3 de febrero de 2010

Lo que cada uno merece...


"...De ti me quedan los miedos y las ganas, la utopía... quizá no tanto el relámpago que alumbraba tu mirada, pero si la intención y la información que era posible descubrir en ella. De ti me quedo con lo que encontré mas allá de lo que te hubiese gustado mostrar, de lo que temías, de lo que querías vivir, de tus ansias de dejar huellas, de trascender...
De ti me quedo con lo bueno, porque rescatar lo sentía que te daba valor es lo que me impulsa a sacar lo mejor de todo lo vivido...
Lo hago por mi..."

Es osado tratar de hacer balance en tan poco tiempo y es reconfortante sentir que aveces puedes hacerlo en tan solo cuatro minutos y medio de canción.
Hoy miro con solemnidad el horizonte buscando preguntas, haciendo memoria o intentando comprender las circunstancias. Pienso que al fin y al cabo, como dijo un cantautor alguna vez: "eterno compañero, todas las felicidades tienen muertos. Y tú lo sabes bien: alguna vez fuiste de los damnificados..."
Siento que a pesar de los daños, es fortuna de algunos empeñarnos por recordar qué era vivir, la importancia de vivir con todo lo que eso implica y seguir adelante... y es que en ese viaje maravilloso que es es la vida encontramos a hombres y mujeres que nos llenan de experiencias y a aprendizajes inesperados... Independientemente de lo bueno o malo que pueda suceder en el transcurso de las relaciones entre personas, cuando te encuentras con personas que te marcan, hombres y mujeres mejores que son capaces de mostrarse con todas sus contradicciones y que te recuerdan la iracunda prisa y el deber por reclamar un cambio, una nueva forma de convivir, de caminar por las calles y de merecer lo que mereces, aprendes que las horas no duran los mismo en todos los paralelos, que un instante es toda una vida, y una vida, a veces, un instante... y mas aun, que basta tan solo un instante para construir una fortaleza o destruir todo un camino forjado...

Siento que pese a haber salido lastimado de una relación, es fundamental en la vida encontrar el camino de regreso, ese en el que vértigo te acompaña con la tristeza del viajero que vuelve y con la alegría del recluta de permiso... entender que todo lo que nos ocurre tiene su razón de ser y que por mucho que lo que nos haya ocurrido nos haga sentir miserables, es imprensindible sacar enseñanzas y aprendizajes constructivos y positivos de lo ocurrido. Lo mínimo que nos puede dejar un proceso que traiga consigo sufrimiento, es hacernos mas fuertes... todo lo demás viene por añadidura.
Hoy emprendo un viaje sin pasaje de regreso,
emprendo un viaje por senderos desconocidos para encontrarme con lo que extravié sin darme cuenta. Me siento afortunada de tener la certeza de lo que es la vida, de lo que somos y de lo que cada uno merece...
Hace un tiempo aprendí que la vida no puede construirse en base a momentos. Todos nuestros actos tienen consecuencias, constantemente nos enfrentamos a un cruce inevitable de caminos. Cada persona va forjando rutas y el instante mágico en el cual ellas se cruzan de manera inesperada es lo que le da emoción a nuestra existencia. En base a esto, personalmente creo que es esencial ser consientes y ojala responsables de la forma en como marcamos cada uno de ellos... Cada vez que conocemos a una persona la marcamos e inevitablemente cada una de ellas, en mayor o en menos medida, deja huellas en nosotros... es ley de vida, y debemos hacernos cargo de ello.

Emprendo viaje con la dificultad que conlleva hacer repaso de lo hallado y lo perdido, con la certeza de que ahora es el momento de volver a empezar. Aquí estoy, entera pero sin entender ciertas cosas, aceptando otras como parte de lo que se debe vivir, entendiendo que la vida es efímera y que las permanencias no son parte de ella.
No soy más que lo que se ve.
No puedo dar mas de lo que he dado, ni exigir menos de lo que he pedido por ser lo que soy.

Estoy.

Sigo estando para lo que quieren que siga estando.
Digo adiós a los que deciden emprender otros caminos.

Me entrego a la voluntad de la vida por hacer de nuestros caminos nuevamente una aventura inesperada.
Si usted quiere contar conmigo guardare fuego en mis manos, para alumbrar el camino, para encender un cigarrillo fumado a medias, ese de más, para templar una guitarra y entregarnos a esos cuatro minutos y medio de canción que nos entrega la dicha de poder hacer balances.
Si usted quiere mi compañía aquí estaré para compartir una copa y brindar por la gracia de compartir instantes mágicos, pero no me pida que viva de ellos, porque mi camino me impide detenerme en cada esquina para ser feliz y luego emprender un nuevo recorrido esperando que llegue la siguiente para encontrar esa felicidad. Buscar un objetivo, impide ver el camino, disfrutar de el y a su vez encontrar en el detalles que construyen una felicidad aun mas suprema.
Dejo estas lineas antes de partir para estampar de alguna forma mi sensacion de que aún sigo viva, con todo lo que ello implica, y que sin ser una heroicidad, no es poco en estos tiempos...
Simplemente Noa

9 de enero de 2010

La gente que me gusta - Mario Benedetti


Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo.
La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente.
La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen.
La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegria, la humildad, la Fé, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduria, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi me doy por bien retribuido...

GRACIAS POR SER DE ESA GENTE...
Mario Benedetti
http://www.youtube.com/watch?v=3Q4myDcshGY

7 de enero de 2010

Hoy


Hoy vengo a escribir palabras sencillas.
Un remanso de paz,
un llamado a la locura,
a la cordura,
a los sentimientos encontrados,
a las frases llenas de contenido...
Hoy rindo homenaje a los panoramas poco auspiciadores,
a los malos perdedores,
a los que triunfan en sus quehaceres,
a los que aun creen en miradas y sonrisas,
a los que aun arriesgan,
a los que tienen esperanza,
a los que comparten vivencias,
a los desilusionados,
a los que están y a los que no...
Hoy dedico letras a modo de testamento,
a modo de declaración y ofrenda,
a modo simplemente de palabras simples...
Hoy vengo a dedicar un espacio a los que declaran el amor a las pequeñas cosas,
a los que son capaces de percibirlas y recordarlas como tesoros luminosos cuando sienten que el mundo se hunde y desarma... aveces literalmente, aveces simplemente por el ángulo desde el cual lo aprecian...
Hoy dedico un homenaje a la esencia de lo imprescindible de las cosas simples y lindas como nada o como todo en esta vida.
Dedico un espacio libre y sensible.
Le cedo la palabra a aquellos que releen poemas para recordar que la vida es hermosa siempre que se viva,
a los que creen que no hay declaración de amor más rotunda, sincera y desoladora que la que se hace mediante actos verdaderos y fieles al sentimiento y al riesgo de arriesgar (valga la redundancia).
...vengo simplemente a homenajear a la vida, y a los que nos atrevemos a vivir como se debe...
Hoy vengo a rescatar almas y corazones...
Abro una ventana para que a través de ella vislumbren una cuota de esperanza, un dulce refugio en el que la idea de volver a vivir, si es necesario después de morir una y mil veces, sea algo mas que un anhelo con aires de utopía...
Hoy estampo lineas creyendo que la vida puede venir a vernos en cualquier momento, y que cuando eso ocurre hay que estar atento para abrir la puerta oportunamente...
Rindo homenaje a los poetas anónimos presentes en todas partes,
a las declaraciones de amor,
a las trincheras,
a los que se protegen,
a los que creen,
a los que vibran,
a los que entregan,
a los que comparten,
a los que se involucran,
a las conversaciones de pasillo,
a la gente nueva,
a las experiencias,
a los miedos,
a los intentos fallidos,
a las victorias...
Dedico pequeños testamentos escritos en el papel del siglo XXI como una forma de recolectar lo que encontré en los escenarios de la vida.
Y es que botar a la basura aquellas declaraciones abandonadas sobre la mesa de un bar o en el cajón del escritorio o en las paredes de lugares emblemáticos o en el bolsillos de la chaqueta no habría sido justo con aquellas dulces palabras... ni tampoco lo habría sido con aquellos anónimos poetas que han escrito en la servilleta de un bar cuando ya está cayendo el día esperando una cita con la vida, con la urgencia de volcar recuerdos a los bolsillos para no olvidarlos, con la dicha del encuentro inminente, con la vida que entrará a tropezones por la puerta, sofocada por las prisas, disculpándose por el retraso aludiendo a que el tráfico está imposible o tal vez, a que no recordaba bien la ubicación del bar...
Hoy vengo a rendir homenaje a las cosas simples porque siento que es lo único que me queda cuando a ratos se me escapa lo que creía seguro...
Estampo con desesperación porque creo que es necesario estampar el sentimiento para recordarlo de vez en cuando, a modo de lección, de recuerdo lindo o de aprendizaje para no olvidar que aun cuando no seamos capaces de ver o escuchar lo que queremos ver o escuchar, la vida llega y trae consigo lo que debes vivir, te guste o no; incluso me atrevería a decir que aun cuando lo que nos depara el destino no es lo que esperábamos o lo que nos hubiese gustado para nosotros, no importa cuanto te prepares para ese momento, cuando llega te encegueses con su sonrisa, y te entregas de todas formas... es mas, sin darte cuenta, mientras pides dos copas para brindar a su salud, ya estas pensando que en realidad no importa el tiempo transcurrido porque tienes la sensación que siempre la estuviste esperando y que no importa lo que se venga encima, sólo queda celebrar que por fin ha llegado a tu mesa...

...Simplemente Noa
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15 de diciembre de 2009

El camino de ELEGIR...


Escoger es un acto arriesgado.
A diario nos vemos obligados a tomar constantes decisiones, muchas de las cuales afrontamos con absoluta automaticidad.
Tomar la decisión de optar por uno u otro camino es una encrucijada con la cual lidiamos constantemente, y pese a lo inadvertido que pueda pasar, el solo hecho de hacerlo lleva consigo una demostración de personalización y construcción de nuestro propio camino.
El problema surge cuando la decisión pasa de ser el simple hecho de escoger que pantalón usar, a pasos que determinen parte de nuestro futuro, formas en como afrontamos un problema, etc. El temor al error, la equivocación, a la culpabilidad de "hacer las cosas mal" puede resultar incluso paralizante.
Los fantasmas que nos asustan en el proceso de escoger, son entre otros, el deseo omnipotente de hacer lo queremos, y a su vez, la realidad limitada en la que estamos inmersos. Cabe recordar que pese a ser seres libres, nuestra libertad termina donde comienza la libertad del otro, por lo tanto estamos constantemente expuestos a circunstancias externas capaces de limitar nuestro actuar.
El hecho de escoger conlleva percibir, valorar, establecer prioridades, renunciar, y comprometerse con lo elegido. Al escoger algo, estamos eligiendo ser alguien... al fin y al cabo, nuestras decisiones nos personalizan, aún cuando nos equivoquemos.
El problema surge cuando estamos demasiado influenciados por las opiniones y espectativas que nuestro entorno tiene de nosotros. Este punto es especialmente complejo, y es determinante a la hora de paralizarnos cuando debemos elegir que hacer con nuestra vida, quienes debemos ser, etc...
Por miedo podemos incluso llegar a dejarnos llevar por las decisiones que otros toman por nosotros como una forma de delegar la responsabilidad que sentimos para con el resto... podemos perdernos en el mas amplio sentido de la palabra, podemos alejarnos de lo que nosotros queremos hacer por considerar que lo que el resto supone como correcto para nosotros, es lo que debemos llevar a cabo... por miedo a tomar una decision equivocada podemos tambien equivocarnos... Dejarnos llevar es una de las tantas formas de no decidir... y el no decidir por miedo a equivocarnos, no implica en absoluto no equivocarnos de todas formas...
Para protegernos del peso de las decisiones que afectan a nuestra vida, repartimos la responsabilidad con otros, y aprendemos muy pronto a decir "-Yo tengo..., -Yo debo..." en lugar de: "Yo quiero..., Yo escojo... Yo elijo...". Personalmente no considero que sea erróneo apelar responsablemente al sentido del deber, sin embargo creo que es un empobrecimiento reducir la conducción de nuestra vida a una programación en base a normas impuestas por una sociedad que no considera casos o situaciones puntuales que muchas veces escapan al sentido del deber... en todo orden de cosas hay excepciones.
Si no escogemos vivir (el mas amplio sentido de la palabra), considerando decisiones y sus consecuencias, errores y sus precios, caídas y aciertos; nos tendremos que conformar con tan solo sobrevivir, pensar en la vida, incluso soñarla, pero no vivirla realmente. Quedarnos en el "me gustaría hacer esto...PERO..." nos limita y nos lleva a funcionar, adecuadamente, correctamente (para lo que nuestro entorno exige), etc.. pero no a vivir.
La "vida vivida" es experiencia, fluir de las experiencias... quedarse sin hacer las cosas que queremos hacer basándonos en el fracaso que supuso para otro tomar la misma decisión, es no construir nuestro camino, es no dejar huellas, es quedar en el miedo, en la seguridad que supone no tomar la decisión...
La vida se construye, de eso se trata el juego. Dejarnos llevar es una opción tan valida como el atreverse a hacer las cosas diferentes, y personalmente creo que el tomar diferentes caminos para llegar al mismo punto es una muestra de osadía ante la vida y una oportunidad invaluable de enriquecimiento personal con todo lo que ello implica... Las caídas, dolores, desilusiones, satisfacciones, alegrías etc... van forjando lo que somos, y sobretodo si es debido a nuestra capacidad de tomar el control de lo que hacemos, son una muestra de valentía y ganas de vivir.
Al escoger que hacer con nuestra vida, escojemos el camino que realmente nos permite vivir en coherencia con quienes somos, nos aceptamos, aceptamos nuestro cuerpo, nuestra sexualidad, nuestros miedos e inquietudes, nuestros valores...
Conseguir hilar nuestras decisiones y conductas haciéndonos cargo de cada una de ellas, nos permite dar coherencia a nuestra existencia, y ya sea feliz o desgraciada, acertada o no, el hecho de decidir tomar el control de nuestros actos y decisiones, y sobretodo, tener la valentía de hacernos responsables de sus respectivas consecuencias, nos engrandece como personas y nos hace pasar por esta vida, al menos con la satisfacción de haber hecho lo posible por vivir esta de la mejor y mas coherente manera de vivir...

Simplemente Noa
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Quiero enviar un afectuoso saludo a todos aquellos que se dan el tiempo de pasar por este espacio y estampar un mensaje. Son muchos los que recurrentemente me han reconfortado con mensajes y no me había dado el tiempo de agradecer sus palabras.
Cuando decidí abrir este blog lo hice por una motivación particular de expresar inquietudes, pensamientos, etc... sin embargo con el paso del tiempo me he dado cuenta que estampando líneas podemos hacer mucho mas que desahogarnos... las palabras son una herramienta de aclaración y me reconforta saber que las lineas que estampo en este espacio logran llegar a muchos de ustedes. Me apasiona ver que de una u otra forma muchos se identifican con ellas, se aclaran ideas y se estructuran vagamente pensamientos perdidos... Me parece increíble como a través de un simple espacio de internet podemos llegar a formar lazos y conexiones cargadas de ganas de expresar... enhorabuena por todos los que somos parte de esta red, y por todos los que se dan el tiempo de leer nuestras líneas... creo que la retroalimentación que se forma hace que el acto de escribir se justifique absolutamente.
Les deseo el mayor de los éxitos para este fin de año que a muchos nos dejo con las energías extraviadas en algún lugar, pero cuyo balance es mas que positivo. Para los que aun tienen cosas pendientes harto animo, éxito y un abrazo cálido a la distancia...
Carolina Beato.

25 de noviembre de 2009

El miedo...


Hoy he venido a entregar unas líneas inspiradas en un compañero recurrente en nuestras vidas,
que a ratos ignoramos,
que muchas veces dejamos que nos domine,
que suele hacernos actuar de muchas formas,
que puede activar en nosotros un sin número de respuestas,
que tiene la capacidad de hacernos infinitamente fuertes,
y también,
y quizás ese sea su lado mas oscuro,
de destruirnos de la manera mas lapidaria y definitiva: El miedo.

El miedo siempre ha sido y siempre será componente importante en la conducta. Personalmente no creo en aquellos que dicen no sentirlo, considero que o es bloqueo, o es una valentía creada a partir de un episodio de temor.... un aprendizaje.
Convivimos a diario con él,
más de lo que pensamos,
más de lo que logramos percibir,
más de lo que nos gustaría,
más incluso, de lo que somos capaces de asumir.
Y es que está en cosas tan cotidianas como en la dueña de casa a la que le gustaría trabajar y ser independiente, pero no se esfuerza por hacerlo por miedo a la reacción del marido...,
en la joven que no disfruta de una vida sexual con su pareja por miedo a quedar embarazada...,
en los niños que se portan bien por miedo a los castigos...,
en el empleado que teme pedir un aumento de sueldo...,
en la joven que se sienta sola a leer un libro fingiendo que esta concentrada e interesada en lo que lee, cuando en el fondo está aterrorizada pensando en la posibilidad de no encontrar nunca al amor de su vida, de no sacar su carrera, de no ser lo que los demás esperan de ella...,
en el joven que también está aterrado por la presión de tener que satisfacer las expectativas de sus padres...,
en el viejo que no fuma ni bebe afirmando que así se siente con más energía y vitalidad, cuando en el fondo lo que sucede es que le aterra la posibilidad de morir...,
en la joven que teme al rechazo de sus padres por no estudiar lo que ellos quieren,
en el joven que adopta un estilo confrontacional y llamativo por miedo a ser ignorado por la sociedad al igual que lo es en su casa...,
en la pareja que pasea con una sonrisa en los labios encerrando el terror a hacerse viejos, el conformismo con el otro ante el terror de no encontrar a alguien mejor...,
en la mujer de 35 que se comporta como si tuviera 20 por el terror que le significa el paso de los años, la ausencia de una pareja estable, y sobretodo el pánico a que sea demasiado tarde para tener hijos...,
en el padre ausente que recuerda día a día al hijo que abandonó sin acercarse por pánico al reproche y al rechazo...

El terror de quedarse solo.

El terror a la oscuridad.
El temor de hacer cualquier cosa que se salga de las buenas costumbres.
El terror del juicio de Dios.
El terror a los comentarios de los hombres.
El terror a que la justicia castiga ante cualquier falta.
El terror a dejar de ser atractivo para tu pareja.
El terror de arriesgarse y perder.
El terror de ganar y tener que convivir con la envidia.
El terror de amar y ser rechazado.
El temor a pedir un aumento.
El terror a terminar una relación.
El miedo a aceptar una invitación.
El temor de ir a lugares desconocidos.
El miedo de no ser capaz de impresionar a los demás.
El terror a hacerse viejo.
El miedo de asumir una homosexualidad.
El miedo a cometer errores.
El miedo a las responsabilidades.
El terror al "que dirán".
El terror a morir.
El terror a defraudar.
El miedo a caer y no saber como ponerse de pie.
El miedo a ser uno mismo y no ser aceptado.
El miedo a no ser lo que los demás quieren que uno sea.
El terror a que nuestros defectos llamen la atención.
El terror a que nuestras virtudes no llamen la atención.
El terror de pasar desapercibido al no llamar la atención ni por nuestros defectos ni por nuestras virtudes.
El miedo a sufrir.
El miedo al miedo...

El miedo está en todos lados,
en cada uno de nosotros,
la diferencia es que unos son capaces de confrontarlo y tomar la valiente decisión de decir no estoy de acuerdo.
Por miedo a la soledad es que somos capaces de sufrir la tortura de una mala compañía. Por miedo a sufrir el final de una relación, muchos prefieren sufrir por años el infierno de una relación enfermiza.
Por miedo a sufrir a causa de nuestros errores, sufrimos las consecuencias de no comprometernos, de no acercanos, de no intentarlo, de no arriesgar nada...
Por miedo a sufrir el rechazo de los demás, preferimos no vivir nunca un encuentro, sufrir en soledad, no arriesgarnos a querer...
Por miedo al sufrimiento que involucra en que alguien no te quiera como quieres que te quiera: o dejas de atreverte a querer y te quedas seguro con tu sola compañía, sufriendo por no tener a alguien a tu lado; o te conviertes en un ser posesivo, quedandote finalmente solo y llegando al mismo final que la opción anterior.
Por miedo a sufrir una relación sexual no bien lograda, algunos prefieren ni siquiera intentarlo.
Por miedo a fracasar en un proyecto, sufrimos el terrible fracaso de no emprender ninguno.
Por miedo a que nuestros hijos den un mal paso, los llenamos de barreras protectoras que lo único que consiguen hacer es hacerlos incapaces de dar un paso por su cuenta...

Si...el miedo esta en todos lados,

y ante eso creo que tenemos dos opciones:
O nos paralizamos ante la posibilidad y hacemos lo posible por evitar el contacto,
o nos hacemos cargo.
Una mala reacción ante el estimulo nos puede dejar inmóviles,
encasillados,
sin la capacidad de fluir a nosotros mismos... perdiéndonos,
perdiendo personas,
perdiendo oportunidades,
perdiendo tiempo,
y en el fondo, perdiendo vida...
Ingenuamente nos autoconvencemos de que el no arriesgar involucra seguridad, que el no intentar es no caer; que el no hacer aquello a lo que estamos temiendo nos mantendrá mejor... seguros... tranquilos, cuando en el fondo lo único que consigue es llenarnos de límites autoimpuestos, lo cual nunca es bueno...
Mi consigna no es no temer, considero que el miedo debe estar presente en la vida de cada uno de nosotros, pero no como una muralla que nos impida ver lo que la vida nos depara, sino mas bien como una potente herramienta que es necesario aprender a manejar para dominarla en los casos en los que nos enfrentemos a obstáculos. El miedo, o paraliza o puede ser el estimulo que nos ayude a reaccionar ante la vida sacando lo mejor de nosotros para seguir adelante...
Me declaro una defensora de la valentía no como la cualidad de los que no sienten temor, sino mas bien como la de los que saben que mas allá del miedo hay un sin numero de oportunidades que vale la pena alcanzar,...
Supongo que lo único peor que fracasar en el intento, es nunca haberlo intentado... no?

"... Sinceramente sé que no me diferencio gran cosa de los demás, y que mi corazón, al igual que todos ellos, también alberga muchos miedos.... Sin embargo a pesar de todo, siento que los frutos de mi vida hablan por mí, y aunque que he caído en mas de una oportunidad, y sé que en mas de alguna oportunidad las cosas no saldrán como espero, si todo se derrumbase mañana por un paso en falso, por lo menos puedo decir que no he dejado correr mi vida sin arriesgar..."

Simplemente Noa

14 de noviembre de 2009

Escúcheme un momento...


Me gustaría que me escuchara un momento,
en silencio,
sin interrupciones,
hace tiempo que tengo deseos de decirle estas palabras,
no crea que me es fácil hacerlo,
en reiteradas ocasiones he sentido temor de lo que siento,
usted escapa a mi voluntad,
usted me hizo cruzar la línea,
por mucho tiempo me negué a intentarlo... huí.
Y es que usted llegó cuando menos lo esperaba,
es mas, usted llegó cuando ya había dejado de esperar.
Existen tantas formas de decir las mismas cosas,
usted me inspira, me llena de una manera que quizás no logre percibir por mi obstinada intensión de ocultarlo,
y bueno... ya no puedo.
Creo que merece saberlo,
creo que quizás lo sabe pero merece escucharlo,
verbalizar las cosas es hacerlas parte de nuestra historia
y usted es parte de mi historia desde antes de conocernos.
Por favor escúcheme,
sin interrupciones, si me interrumpe no sabré como terminar.
Déjeme darle las gracias,
usted me salvó de muchas formas,
mas de las cree o imagina.
Cuando abrí los ojos aquella mañana y sentí su aroma impregnado en mi piel, descubrí que ya no había vuelta atrás.
Ese día lo contemplé no se por cuanto tiempo,
mire su rostro,
recordé imágenes, palabras y momentos del pasado.
Lo sentí tan cercano y único, tan cálido.
Esbocé una sonrisa.
Creo que fue la mejor manera de asumir lo inevitable.
Habría detenido el tiempo en ese momento,
quisiera haber podido guardarlo por siempre,
la memoria es frágil, y no quiero olvidarlo...
Mil veces soñé con este momento,
lo busque por mucho tiempo, creí haberlo encontrado en mas de una ocasión,
sufrí con cada desilusión al ver que estaba equivocada;
y de pronto llegó usted,
y cambio mi mundo,
y me estremeció.
Muchas veces me obsesioné con otros labios,
otros aromas se impregnaron en mi cuerpo,
otras sensaciones me embargaron,
otros momentos robaron mis pensamientos.
La pasión de lo prohibido,
la voluntad dominada por el deseo,
sensaciones extrañas dominaron mi vida por mucho tiempo.
Hubo un tiempo en el que me dejé llevar por sensaciones,
en mi afán de encontrar el príncipe azul de los cuentos me volví ciega,
me entregue a situaciones que espero nunca mas volver a repetir....
Creo que al fin y al cabo los cuentos son solo cuentos... la realidad distaba mucho de que podía haber deseado algún día,
y me prohibí volver a creer,
volver a entregarme,
rompí esquemas,
rompí mis estatutos,
quebrante mis concepciones,
guarde mis sueños hasta nuevo aviso;
levanté trincheras...
Hasta entonces siempre había creído que todos podemos ser ángeles de otra persona en algún momento de nuestras vidas,
que una sonrisa puede cambiar el mundo de una persona,
que una palabra en el momento adecuado puede iluminar una vida entera,
que los detalles nos construyen...
Creer en eso me sostuvo, y la vida me regaló la mejor forma de ver que no estaba equivocada...
Y es que de pronto lo vi,
y su sonrisa efectivamente cambio mi mundo,
y sus palabras desinteresadas quebraron mis trincheras
y me aterré,
fue mi ángel aquel día gris, y lo sigue siendo hasta el día de hoy.
Ya no tenía que buscar,
ya no podía escapar a lo inevitable.
Usted me hizo ver que no importa cuantas veces te caigas,
siempre habrá una próxima,
y sobretodo,
siempre habrá fortaleza en ti para volver a ponerte de pié...
Ese día volví a cerrar los ojos para sentirme tan vulnerable como usted ante mi.
Y sonreí nuevamente.
Ya no había temor.
Su imagen,
su aroma,
su sonrisa,
su mirada,
su historia y todo su ser estaba grabado en piedra dentro de mí.
En ese instante comprendí que todo lo vivido había valido la pena.
De pronto usted despertó,
y me sorprendió mirándolo.
Ambos reímos, no hacían falta las palabras,
nuestra almas se entendían con un lenguaje universal desde hace mucho.
Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este momento de nuestras vidas... ambos lo sabíamos.
Escúcheme,
déjeme darle las gracias por hacer de mi lo que soy ahora,
déjeme decirle que ya no siento temor,
permítame descubrir día a día mas novedades en usted,
seguir disfrutando de su sonrisa,
seguir nutriéndome con nuestra historia.
Yo no le puedo prometer una vida eterna juntos,
no se si mañana lo estaremos,
la vida es efímera y ante nosotros, día a día, se abre un abanico de posibilidades.
Sé que no soy la mejor para usted,
no le puedo prometer cosas que sé que no llegarán,
al menos no por ahora,
créame que lucho día a día por ser una mejor persona por mí,
y también por usted... sin embargo, lo que sí le puedo asegurar, es que haré lo que este en mis manos para seguir construyendo esta historia,
que nunca había disfrutado de mi vulnerabilidad de esa forma,
que haré lo posible por hacerlo feliz,
que es lo mejor que me ha pasado este último tiempo,
que es el ser que mejor compatibiliza conmigo,
que usted ha logrado sacar lo mejor de mí
y que si esto se llegase a derrumbar el día de mañana, seguiría agradeciendole a la vida el haber cruzados nuestros caminos.
Escúcheme,
quizás esta no sea la mejor declaración de amor,
mis manos estan humedas,
estoy temblando,
a ratos me es difícil sostener la voz que hasta ahora temblorosa ha logrado decirle estas palabras... créame que son lo mas verdadero y arriesgado que he dicho en mucho tiempo,
lo que siento hoy por usted,
la persona que soy el día de hoy,
la historia que hemos forjado y la forma maravillosa en que nuestras almas se han conectado, hacen que todo lo vivido hasta ahora haya valido la pena...
...Créame que soy infinitamente feliz por eso...

Simplemente Noa