29 de abril de 2011

Encontrarse y empezar nuevamente


"El que ha creado este mundo ha creado todas las vidas que hay en el.
Todos los destinos están en su lugar.

Lo que esta destinado a ocurrir ocurrirá aunque te empeñes con todas tus fuerzas en evitarlo.

Lo que no esta destinado a que ocurra no ocurrirá aunque pongas todas las fuerzas del mundo para intentarlo.
Cuando uno ve esto dentro del corazón lo mejor es quedarte quieto. Ni ser cuidadoso ni descuidado.
Se el ser.

Muchas cosas pueden ocurrir.

Tu eres lo no manifestado en lo manifiesto.

Lo invisible dentro de lo visible...

Todos los destinos están en su lugar..."


Es tiempo perdido y un deseo utópico el preocuparse por hacer felices a los demás si nosotros mismos no lo somos; si nuestra trastienda está llena de escombros, llamas y agonía.
Hay que comenzar, pues, por uno mismo.
Sólo haremos felices a los demás en la medida en que nosotros lo seamos.
La única manera de amar realmente es reconciliandonos con nosotros mismos, aceptándonos y amándonos serenamente.
La clave esta en dejar de depender emocionalmente de los demás,
aceptar nuestra propia existencia y relacionarnos con nuestra soledad.
Conocer la experiencia humana que implica estar solo,
no utilizar a los demás para satisfacer nuestros propios deseos insatisfechos.
Aprender a conocernos, o reconocernos,
encontrarnos nuevamente con quienes fuimos, con quienes somos y visualizar lo que queremos ser.
La capacidad de enfrentar la vida haciéndonos cargo de nuestra existencia,
aceptando que todos los destinos están en su lugar, que la vida sigue su curso aun cuando no sepamos claramente por cual camino llegar a nuestro objetivo, nos permite entender o al menos aceptar de mejor forma aquello que nos pasa. Encontrarnos es el primer paso.
Dejar de intentar controlar lo que nos rodea es el segundo.

Al mirar hacia atrás pienso que la vida tal vez no es tan caótica después de todo. El mundo es el caótico, y es quien nos trae constantemente cambios inesperados.
Constantemente se nos presentan señales que nos recuerdan que no debemos aferrarnos a ninguna idea preconcebida de quienes somos, de lo que debemos ser, o de lo que los demás son.
Si bien el ayer pudo ser glorioso, el mañana es incierto y uno ha de estar siempre dispuesto a sufrir alteraciones convulsas, desenfrenadas e interminables.

En el destino hay muchas cosas que escapan a a nuestra jurisdicción, sin embargo tenemos la capacidad de tomar decisiones respecto a los que hacemos todos los días, todo el día; y afortunadamente podemos cambiar el rumbo cuando sentimos que las cosas no marchan como nos gustaría y deberían marchar.
Debemos ser capaces de cambiar el rumbo si no estamos conformes con lo que somos o tenemos. Hacernos responsables de esa decisión.
Estamos acostumbrados a conformamos con vivir infelices porque tememos al cambio y a perder lo que para bien o para mal hemos construido.
Siento que hace falta tener la capacidad de permitirnos de vez en cuando morir, y reducir a ruinas lo que nos hace infelices...Renacer.
Las ruinas son un regalo, son un camino a la transformación.

El sufrimiento que acompaña el proceso solo demuestra que hemos sido capaces de intentar algo importante, aun cuando no lo hayamos logrado, o los resultados no hayan sido los esperados, y eso al menos, nos demuestra que estamos viviendo la vida como se ha de vivir.

Ama, vuelve a creer en el amor.
Arriesga.

Extraña.

Envía amor cada vez que pienses en quien no esta contigo en este momento, y libera a esa persona de tus pensamientos y tu alma.

Deja que la vida fluya.

Sonríe con tu cara, con tu mente y tu alma.
La única forma de sanar es confiar nuevamente.
Confía y cree en tí.

Confía y cree en los demás.
Haz ese ejercicio, no importa cuantas veces te equivoques.
Atrevete a confiar y a creer.
Arriesga.

El equilibrio es no dejar que nadie te quiera menos de lo que te quieres tú.
No dejes que tu felicidad dependa de factores externos.

Busca en
, busca la verdad dentro de tí.
Construye una fortaleza no en base a temores y daño, sino en base al amor y la paz que sientes por ti mismo.

Recuerda que si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te daña, protege o consuela por miedo, y eres capaz de embarcarte en un viaje en búsqueda de la verdad y la felicidad, aceptando como tu maestro a todo el que te encuentres en el camino pues aun efímero, cada encuentro deja huellas en tí; y te entregas a la posibilidad de que todo lo que te pase en ese viaje tiene el potencial de iluminarte y cambiar tu vida, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada...

Recuerda que todos los destinos están en su lugar, todo en el universo tiene su razón y tu eres parte de ese maravilloso e ilimitado engranaje...

"Si pudieras despejar todo ese espacio que ocupas en tu mente por obsesionarte en controlar todo lo que te rodea y preocuparte por no ser capaz de obtener lo que deseas, abrirías una puerta tan grande que el universo al verla se colaría y te llenaría del amor mas grande que jamás hayas podido experimentar..."

Simplemente Noa

5 comentarios:

Anónimo dijo...

"Para sanar realmente debemos ser capaces de volver a confiar..."

Gran frase... me encanto leerte querida! sobretodo porque se que todas y cada una de las palabras que como tu dices: "Estampas en este lugar", son efectivamente parte de tu camino espiritual de todos los días... me gusta sentirme parte de eso, gracias por darme la posbilidad de ser tu compañera de viaje en ese aspecto de tu vida...

Sanaste, te encontraste, y hoy construyes nuevamente...

Soy inmensamente feliz por eso.

Sigue por el mismo sendero...

Cristina

mardelibertad dijo...

Gracia por tu visita, es un placer leer tus palabras llena de luz.
abrazo

Goyo dijo...

Interesante y profunda reflexión sobre encontrarse y empezar de nuevo.

Todo en la naturaleza o en el universo termina y renace, todo sufre una transformación en algún momento. Vivir con ese movimiento es abrazar el amor a la existencia, es gozar con plenitud y sentir esa felicidad que surge de las entrañas de uno mismo.

A veces la vida nos regala un encuentro con lo desconocido y uno no deja de sorprenderse y maravillarse.

Recibe un millón de estrellas y goza de su presencia en tu corazón.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Nada puedo decir
Sí todo lo has dicho...
Sólo me quedo sintiendo a tu compás.

Te envío mi abrazo.
Dani..

LAHUN MANIK dijo...

BELLISIMOOOOOO!!!!

29 de abril de 2011

Encontrarse y empezar nuevamente


"El que ha creado este mundo ha creado todas las vidas que hay en el.
Todos los destinos están en su lugar.

Lo que esta destinado a ocurrir ocurrirá aunque te empeñes con todas tus fuerzas en evitarlo.

Lo que no esta destinado a que ocurra no ocurrirá aunque pongas todas las fuerzas del mundo para intentarlo.
Cuando uno ve esto dentro del corazón lo mejor es quedarte quieto. Ni ser cuidadoso ni descuidado.
Se el ser.

Muchas cosas pueden ocurrir.

Tu eres lo no manifestado en lo manifiesto.

Lo invisible dentro de lo visible...

Todos los destinos están en su lugar..."


Es tiempo perdido y un deseo utópico el preocuparse por hacer felices a los demás si nosotros mismos no lo somos; si nuestra trastienda está llena de escombros, llamas y agonía.
Hay que comenzar, pues, por uno mismo.
Sólo haremos felices a los demás en la medida en que nosotros lo seamos.
La única manera de amar realmente es reconciliandonos con nosotros mismos, aceptándonos y amándonos serenamente.
La clave esta en dejar de depender emocionalmente de los demás,
aceptar nuestra propia existencia y relacionarnos con nuestra soledad.
Conocer la experiencia humana que implica estar solo,
no utilizar a los demás para satisfacer nuestros propios deseos insatisfechos.
Aprender a conocernos, o reconocernos,
encontrarnos nuevamente con quienes fuimos, con quienes somos y visualizar lo que queremos ser.
La capacidad de enfrentar la vida haciéndonos cargo de nuestra existencia,
aceptando que todos los destinos están en su lugar, que la vida sigue su curso aun cuando no sepamos claramente por cual camino llegar a nuestro objetivo, nos permite entender o al menos aceptar de mejor forma aquello que nos pasa. Encontrarnos es el primer paso.
Dejar de intentar controlar lo que nos rodea es el segundo.

Al mirar hacia atrás pienso que la vida tal vez no es tan caótica después de todo. El mundo es el caótico, y es quien nos trae constantemente cambios inesperados.
Constantemente se nos presentan señales que nos recuerdan que no debemos aferrarnos a ninguna idea preconcebida de quienes somos, de lo que debemos ser, o de lo que los demás son.
Si bien el ayer pudo ser glorioso, el mañana es incierto y uno ha de estar siempre dispuesto a sufrir alteraciones convulsas, desenfrenadas e interminables.

En el destino hay muchas cosas que escapan a a nuestra jurisdicción, sin embargo tenemos la capacidad de tomar decisiones respecto a los que hacemos todos los días, todo el día; y afortunadamente podemos cambiar el rumbo cuando sentimos que las cosas no marchan como nos gustaría y deberían marchar.
Debemos ser capaces de cambiar el rumbo si no estamos conformes con lo que somos o tenemos. Hacernos responsables de esa decisión.
Estamos acostumbrados a conformamos con vivir infelices porque tememos al cambio y a perder lo que para bien o para mal hemos construido.
Siento que hace falta tener la capacidad de permitirnos de vez en cuando morir, y reducir a ruinas lo que nos hace infelices...Renacer.
Las ruinas son un regalo, son un camino a la transformación.

El sufrimiento que acompaña el proceso solo demuestra que hemos sido capaces de intentar algo importante, aun cuando no lo hayamos logrado, o los resultados no hayan sido los esperados, y eso al menos, nos demuestra que estamos viviendo la vida como se ha de vivir.

Ama, vuelve a creer en el amor.
Arriesga.

Extraña.

Envía amor cada vez que pienses en quien no esta contigo en este momento, y libera a esa persona de tus pensamientos y tu alma.

Deja que la vida fluya.

Sonríe con tu cara, con tu mente y tu alma.
La única forma de sanar es confiar nuevamente.
Confía y cree en tí.

Confía y cree en los demás.
Haz ese ejercicio, no importa cuantas veces te equivoques.
Atrevete a confiar y a creer.
Arriesga.

El equilibrio es no dejar que nadie te quiera menos de lo que te quieres tú.
No dejes que tu felicidad dependa de factores externos.

Busca en
, busca la verdad dentro de tí.
Construye una fortaleza no en base a temores y daño, sino en base al amor y la paz que sientes por ti mismo.

Recuerda que si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te daña, protege o consuela por miedo, y eres capaz de embarcarte en un viaje en búsqueda de la verdad y la felicidad, aceptando como tu maestro a todo el que te encuentres en el camino pues aun efímero, cada encuentro deja huellas en tí; y te entregas a la posibilidad de que todo lo que te pase en ese viaje tiene el potencial de iluminarte y cambiar tu vida, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada...

Recuerda que todos los destinos están en su lugar, todo en el universo tiene su razón y tu eres parte de ese maravilloso e ilimitado engranaje...

"Si pudieras despejar todo ese espacio que ocupas en tu mente por obsesionarte en controlar todo lo que te rodea y preocuparte por no ser capaz de obtener lo que deseas, abrirías una puerta tan grande que el universo al verla se colaría y te llenaría del amor mas grande que jamás hayas podido experimentar..."

Simplemente Noa

5 comentarios:

Anónimo dijo...

"Para sanar realmente debemos ser capaces de volver a confiar..."

Gran frase... me encanto leerte querida! sobretodo porque se que todas y cada una de las palabras que como tu dices: "Estampas en este lugar", son efectivamente parte de tu camino espiritual de todos los días... me gusta sentirme parte de eso, gracias por darme la posbilidad de ser tu compañera de viaje en ese aspecto de tu vida...

Sanaste, te encontraste, y hoy construyes nuevamente...

Soy inmensamente feliz por eso.

Sigue por el mismo sendero...

Cristina

mardelibertad dijo...

Gracia por tu visita, es un placer leer tus palabras llena de luz.
abrazo

Goyo dijo...

Interesante y profunda reflexión sobre encontrarse y empezar de nuevo.

Todo en la naturaleza o en el universo termina y renace, todo sufre una transformación en algún momento. Vivir con ese movimiento es abrazar el amor a la existencia, es gozar con plenitud y sentir esa felicidad que surge de las entrañas de uno mismo.

A veces la vida nos regala un encuentro con lo desconocido y uno no deja de sorprenderse y maravillarse.

Recibe un millón de estrellas y goza de su presencia en tu corazón.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Nada puedo decir
Sí todo lo has dicho...
Sólo me quedo sintiendo a tu compás.

Te envío mi abrazo.
Dani..

LAHUN MANIK dijo...

BELLISIMOOOOOO!!!!