25 de noviembre de 2009

El miedo...


Hoy he venido a entregar unas líneas inspiradas en un compañero recurrente en nuestras vidas,
que a ratos ignoramos,
que muchas veces dejamos que nos domine,
que suele hacernos actuar de muchas formas,
que puede activar en nosotros un sin número de respuestas,
que tiene la capacidad de hacernos infinitamente fuertes,
y también,
y quizás ese sea su lado mas oscuro,
de destruirnos de la manera mas lapidaria y definitiva: El miedo.

El miedo siempre ha sido y siempre será componente importante en la conducta. Personalmente no creo en aquellos que dicen no sentirlo, considero que o es bloqueo, o es una valentía creada a partir de un episodio de temor.... un aprendizaje.
Convivimos a diario con él,
más de lo que pensamos,
más de lo que logramos percibir,
más de lo que nos gustaría,
más incluso, de lo que somos capaces de asumir.
Y es que está en cosas tan cotidianas como en la dueña de casa a la que le gustaría trabajar y ser independiente, pero no se esfuerza por hacerlo por miedo a la reacción del marido...,
en la joven que no disfruta de una vida sexual con su pareja por miedo a quedar embarazada...,
en los niños que se portan bien por miedo a los castigos...,
en el empleado que teme pedir un aumento de sueldo...,
en la joven que se sienta sola a leer un libro fingiendo que esta concentrada e interesada en lo que lee, cuando en el fondo está aterrorizada pensando en la posibilidad de no encontrar nunca al amor de su vida, de no sacar su carrera, de no ser lo que los demás esperan de ella...,
en el joven que también está aterrado por la presión de tener que satisfacer las expectativas de sus padres...,
en el viejo que no fuma ni bebe afirmando que así se siente con más energía y vitalidad, cuando en el fondo lo que sucede es que le aterra la posibilidad de morir...,
en la joven que teme al rechazo de sus padres por no estudiar lo que ellos quieren,
en el joven que adopta un estilo confrontacional y llamativo por miedo a ser ignorado por la sociedad al igual que lo es en su casa...,
en la pareja que pasea con una sonrisa en los labios encerrando el terror a hacerse viejos, el conformismo con el otro ante el terror de no encontrar a alguien mejor...,
en la mujer de 35 que se comporta como si tuviera 20 por el terror que le significa el paso de los años, la ausencia de una pareja estable, y sobretodo el pánico a que sea demasiado tarde para tener hijos...,
en el padre ausente que recuerda día a día al hijo que abandonó sin acercarse por pánico al reproche y al rechazo...

El terror de quedarse solo.

El terror a la oscuridad.
El temor de hacer cualquier cosa que se salga de las buenas costumbres.
El terror del juicio de Dios.
El terror a los comentarios de los hombres.
El terror a que la justicia castiga ante cualquier falta.
El terror a dejar de ser atractivo para tu pareja.
El terror de arriesgarse y perder.
El terror de ganar y tener que convivir con la envidia.
El terror de amar y ser rechazado.
El temor a pedir un aumento.
El terror a terminar una relación.
El miedo a aceptar una invitación.
El temor de ir a lugares desconocidos.
El miedo de no ser capaz de impresionar a los demás.
El terror a hacerse viejo.
El miedo de asumir una homosexualidad.
El miedo a cometer errores.
El miedo a las responsabilidades.
El terror al "que dirán".
El terror a morir.
El terror a defraudar.
El miedo a caer y no saber como ponerse de pie.
El miedo a ser uno mismo y no ser aceptado.
El miedo a no ser lo que los demás quieren que uno sea.
El terror a que nuestros defectos llamen la atención.
El terror a que nuestras virtudes no llamen la atención.
El terror de pasar desapercibido al no llamar la atención ni por nuestros defectos ni por nuestras virtudes.
El miedo a sufrir.
El miedo al miedo...

El miedo está en todos lados,
en cada uno de nosotros,
la diferencia es que unos son capaces de confrontarlo y tomar la valiente decisión de decir no estoy de acuerdo.
Por miedo a la soledad es que somos capaces de sufrir la tortura de una mala compañía. Por miedo a sufrir el final de una relación, muchos prefieren sufrir por años el infierno de una relación enfermiza.
Por miedo a sufrir a causa de nuestros errores, sufrimos las consecuencias de no comprometernos, de no acercanos, de no intentarlo, de no arriesgar nada...
Por miedo a sufrir el rechazo de los demás, preferimos no vivir nunca un encuentro, sufrir en soledad, no arriesgarnos a querer...
Por miedo al sufrimiento que involucra en que alguien no te quiera como quieres que te quiera: o dejas de atreverte a querer y te quedas seguro con tu sola compañía, sufriendo por no tener a alguien a tu lado; o te conviertes en un ser posesivo, quedandote finalmente solo y llegando al mismo final que la opción anterior.
Por miedo a sufrir una relación sexual no bien lograda, algunos prefieren ni siquiera intentarlo.
Por miedo a fracasar en un proyecto, sufrimos el terrible fracaso de no emprender ninguno.
Por miedo a que nuestros hijos den un mal paso, los llenamos de barreras protectoras que lo único que consiguen hacer es hacerlos incapaces de dar un paso por su cuenta...

Si...el miedo esta en todos lados,

y ante eso creo que tenemos dos opciones:
O nos paralizamos ante la posibilidad y hacemos lo posible por evitar el contacto,
o nos hacemos cargo.
Una mala reacción ante el estimulo nos puede dejar inmóviles,
encasillados,
sin la capacidad de fluir a nosotros mismos... perdiéndonos,
perdiendo personas,
perdiendo oportunidades,
perdiendo tiempo,
y en el fondo, perdiendo vida...
Ingenuamente nos autoconvencemos de que el no arriesgar involucra seguridad, que el no intentar es no caer; que el no hacer aquello a lo que estamos temiendo nos mantendrá mejor... seguros... tranquilos, cuando en el fondo lo único que consigue es llenarnos de límites autoimpuestos, lo cual nunca es bueno...
Mi consigna no es no temer, considero que el miedo debe estar presente en la vida de cada uno de nosotros, pero no como una muralla que nos impida ver lo que la vida nos depara, sino mas bien como una potente herramienta que es necesario aprender a manejar para dominarla en los casos en los que nos enfrentemos a obstáculos. El miedo, o paraliza o puede ser el estimulo que nos ayude a reaccionar ante la vida sacando lo mejor de nosotros para seguir adelante...
Me declaro una defensora de la valentía no como la cualidad de los que no sienten temor, sino mas bien como la de los que saben que mas allá del miedo hay un sin numero de oportunidades que vale la pena alcanzar,...
Supongo que lo único peor que fracasar en el intento, es nunca haberlo intentado... no?

"... Sinceramente sé que no me diferencio gran cosa de los demás, y que mi corazón, al igual que todos ellos, también alberga muchos miedos.... Sin embargo a pesar de todo, siento que los frutos de mi vida hablan por mí, y aunque que he caído en mas de una oportunidad, y sé que en mas de alguna oportunidad las cosas no saldrán como espero, si todo se derrumbase mañana por un paso en falso, por lo menos puedo decir que no he dejado correr mi vida sin arriesgar..."

Simplemente Noa

6 comentarios:

Daniel dijo...

Hermosa reflexión...
Como tú dices:
Lo hecho/hecho está
Y nunca será en vano.

Te envío mi abrazo.
Dani..

Hija del sol dijo...

Lo siento, hoy no pude leerte.
Me pasaré la próxima vez.


Ahora de paso, sólo quería saludarte.


Un abrazo,

Karo.-

Al dijo...

Pienso que hemos sido educados en el miedo: para agradar, para asegurarnos afectos, un lugar en el mundo, no perder el trabajo, no perder la familia, el honor, etc, etc.
Es hora de borrar con lo que no sirve y reaprender la vida desde un sitio mucho más sano.

Te dejo mis saludos, con afecto

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
GUERREROS DE LA LUZ


DESEANDOOS UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES DE NAVIDAD 2009 ESPERO OS AGRADE EL POST POETIZADO DE CREPUSCULO.

José
ramón...

Carl dijo...

Yes this is true that fear is everywhere. If fear only drives us than it is trouble for us on various levels.:)you say very important things here. I look forward to reading you in the future.
Thank you for sharing
Carl

Kert Ringeling dijo...

Pensamos igual, pero lo vemos diferente.

Robare algunas frases tuyas.
Besotes <3

25 de noviembre de 2009

El miedo...


Hoy he venido a entregar unas líneas inspiradas en un compañero recurrente en nuestras vidas,
que a ratos ignoramos,
que muchas veces dejamos que nos domine,
que suele hacernos actuar de muchas formas,
que puede activar en nosotros un sin número de respuestas,
que tiene la capacidad de hacernos infinitamente fuertes,
y también,
y quizás ese sea su lado mas oscuro,
de destruirnos de la manera mas lapidaria y definitiva: El miedo.

El miedo siempre ha sido y siempre será componente importante en la conducta. Personalmente no creo en aquellos que dicen no sentirlo, considero que o es bloqueo, o es una valentía creada a partir de un episodio de temor.... un aprendizaje.
Convivimos a diario con él,
más de lo que pensamos,
más de lo que logramos percibir,
más de lo que nos gustaría,
más incluso, de lo que somos capaces de asumir.
Y es que está en cosas tan cotidianas como en la dueña de casa a la que le gustaría trabajar y ser independiente, pero no se esfuerza por hacerlo por miedo a la reacción del marido...,
en la joven que no disfruta de una vida sexual con su pareja por miedo a quedar embarazada...,
en los niños que se portan bien por miedo a los castigos...,
en el empleado que teme pedir un aumento de sueldo...,
en la joven que se sienta sola a leer un libro fingiendo que esta concentrada e interesada en lo que lee, cuando en el fondo está aterrorizada pensando en la posibilidad de no encontrar nunca al amor de su vida, de no sacar su carrera, de no ser lo que los demás esperan de ella...,
en el joven que también está aterrado por la presión de tener que satisfacer las expectativas de sus padres...,
en el viejo que no fuma ni bebe afirmando que así se siente con más energía y vitalidad, cuando en el fondo lo que sucede es que le aterra la posibilidad de morir...,
en la joven que teme al rechazo de sus padres por no estudiar lo que ellos quieren,
en el joven que adopta un estilo confrontacional y llamativo por miedo a ser ignorado por la sociedad al igual que lo es en su casa...,
en la pareja que pasea con una sonrisa en los labios encerrando el terror a hacerse viejos, el conformismo con el otro ante el terror de no encontrar a alguien mejor...,
en la mujer de 35 que se comporta como si tuviera 20 por el terror que le significa el paso de los años, la ausencia de una pareja estable, y sobretodo el pánico a que sea demasiado tarde para tener hijos...,
en el padre ausente que recuerda día a día al hijo que abandonó sin acercarse por pánico al reproche y al rechazo...

El terror de quedarse solo.

El terror a la oscuridad.
El temor de hacer cualquier cosa que se salga de las buenas costumbres.
El terror del juicio de Dios.
El terror a los comentarios de los hombres.
El terror a que la justicia castiga ante cualquier falta.
El terror a dejar de ser atractivo para tu pareja.
El terror de arriesgarse y perder.
El terror de ganar y tener que convivir con la envidia.
El terror de amar y ser rechazado.
El temor a pedir un aumento.
El terror a terminar una relación.
El miedo a aceptar una invitación.
El temor de ir a lugares desconocidos.
El miedo de no ser capaz de impresionar a los demás.
El terror a hacerse viejo.
El miedo de asumir una homosexualidad.
El miedo a cometer errores.
El miedo a las responsabilidades.
El terror al "que dirán".
El terror a morir.
El terror a defraudar.
El miedo a caer y no saber como ponerse de pie.
El miedo a ser uno mismo y no ser aceptado.
El miedo a no ser lo que los demás quieren que uno sea.
El terror a que nuestros defectos llamen la atención.
El terror a que nuestras virtudes no llamen la atención.
El terror de pasar desapercibido al no llamar la atención ni por nuestros defectos ni por nuestras virtudes.
El miedo a sufrir.
El miedo al miedo...

El miedo está en todos lados,
en cada uno de nosotros,
la diferencia es que unos son capaces de confrontarlo y tomar la valiente decisión de decir no estoy de acuerdo.
Por miedo a la soledad es que somos capaces de sufrir la tortura de una mala compañía. Por miedo a sufrir el final de una relación, muchos prefieren sufrir por años el infierno de una relación enfermiza.
Por miedo a sufrir a causa de nuestros errores, sufrimos las consecuencias de no comprometernos, de no acercanos, de no intentarlo, de no arriesgar nada...
Por miedo a sufrir el rechazo de los demás, preferimos no vivir nunca un encuentro, sufrir en soledad, no arriesgarnos a querer...
Por miedo al sufrimiento que involucra en que alguien no te quiera como quieres que te quiera: o dejas de atreverte a querer y te quedas seguro con tu sola compañía, sufriendo por no tener a alguien a tu lado; o te conviertes en un ser posesivo, quedandote finalmente solo y llegando al mismo final que la opción anterior.
Por miedo a sufrir una relación sexual no bien lograda, algunos prefieren ni siquiera intentarlo.
Por miedo a fracasar en un proyecto, sufrimos el terrible fracaso de no emprender ninguno.
Por miedo a que nuestros hijos den un mal paso, los llenamos de barreras protectoras que lo único que consiguen hacer es hacerlos incapaces de dar un paso por su cuenta...

Si...el miedo esta en todos lados,

y ante eso creo que tenemos dos opciones:
O nos paralizamos ante la posibilidad y hacemos lo posible por evitar el contacto,
o nos hacemos cargo.
Una mala reacción ante el estimulo nos puede dejar inmóviles,
encasillados,
sin la capacidad de fluir a nosotros mismos... perdiéndonos,
perdiendo personas,
perdiendo oportunidades,
perdiendo tiempo,
y en el fondo, perdiendo vida...
Ingenuamente nos autoconvencemos de que el no arriesgar involucra seguridad, que el no intentar es no caer; que el no hacer aquello a lo que estamos temiendo nos mantendrá mejor... seguros... tranquilos, cuando en el fondo lo único que consigue es llenarnos de límites autoimpuestos, lo cual nunca es bueno...
Mi consigna no es no temer, considero que el miedo debe estar presente en la vida de cada uno de nosotros, pero no como una muralla que nos impida ver lo que la vida nos depara, sino mas bien como una potente herramienta que es necesario aprender a manejar para dominarla en los casos en los que nos enfrentemos a obstáculos. El miedo, o paraliza o puede ser el estimulo que nos ayude a reaccionar ante la vida sacando lo mejor de nosotros para seguir adelante...
Me declaro una defensora de la valentía no como la cualidad de los que no sienten temor, sino mas bien como la de los que saben que mas allá del miedo hay un sin numero de oportunidades que vale la pena alcanzar,...
Supongo que lo único peor que fracasar en el intento, es nunca haberlo intentado... no?

"... Sinceramente sé que no me diferencio gran cosa de los demás, y que mi corazón, al igual que todos ellos, también alberga muchos miedos.... Sin embargo a pesar de todo, siento que los frutos de mi vida hablan por mí, y aunque que he caído en mas de una oportunidad, y sé que en mas de alguna oportunidad las cosas no saldrán como espero, si todo se derrumbase mañana por un paso en falso, por lo menos puedo decir que no he dejado correr mi vida sin arriesgar..."

Simplemente Noa

6 comentarios:

Daniel dijo...

Hermosa reflexión...
Como tú dices:
Lo hecho/hecho está
Y nunca será en vano.

Te envío mi abrazo.
Dani..

Hija del sol dijo...

Lo siento, hoy no pude leerte.
Me pasaré la próxima vez.


Ahora de paso, sólo quería saludarte.


Un abrazo,

Karo.-

Al dijo...

Pienso que hemos sido educados en el miedo: para agradar, para asegurarnos afectos, un lugar en el mundo, no perder el trabajo, no perder la familia, el honor, etc, etc.
Es hora de borrar con lo que no sirve y reaprender la vida desde un sitio mucho más sano.

Te dejo mis saludos, con afecto

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
GUERREROS DE LA LUZ


DESEANDOOS UNAS FIESTAS ENTRAÑABLES DE NAVIDAD 2009 ESPERO OS AGRADE EL POST POETIZADO DE CREPUSCULO.

José
ramón...

Carl dijo...

Yes this is true that fear is everywhere. If fear only drives us than it is trouble for us on various levels.:)you say very important things here. I look forward to reading you in the future.
Thank you for sharing
Carl

Kert Ringeling dijo...

Pensamos igual, pero lo vemos diferente.

Robare algunas frases tuyas.
Besotes <3